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DECORACIÓN
La elección de los muebles
Ambientes en armonía. En cualquier proyecto decorativo es importante empezar teniendo una idea general del espacio y definir previamente criterios y estilos. En esta nota, ideas para armar un recibidor y un living. fuente: estiloambientacion.com.ar

+ por Revista Nosotros

Para la elección y distribución de muebles, es fundamental lograr una idea precisa antes de tomar cualquier decisión. Como paso previo conviene relevar y comprender el espacio de que disponemos: cómo está distribuido, y qué elementos fijos tiene (puertas, ventanas, paredes, armarios empotrados, pasillos, un calefactor, un hogar, una columna, etc).

En segundo lugar es necesario definir qué necesitamos que nos ofrezca el espacio físico que vamos a amoblar, cuáles son nuestras necesidades y qué usos daremos a cada ambiente. Por último, definir de cuánto dinero disponemos o estamos dispuestos a gastar.

Con todos estos datos recién podemos empezar a pensar en los elementos en particular. Sólo cuando conocemos nuestras necesidades y posibilidades concretas, podemos atender con criterio la correcta puesta en marcha.

Cómo armar un recibidor

En la actualidad, el recibidor ha dejado de ser algo común para transformarse en un elemento casi exclusivo de ciertos ambientes sofisticados. Suele utilizarse, por ejemplo, en estancias donde el lugar de trabajo coincide con la vivienda (oficina, consultorio, etc.), o en propiedades de grandes dimensiones.

De todas maneras, un recibidor es mucho más que un simple espacio estéril; es el área que nos comunica con el exterior, la primera impresión que recibe el visitante y, fundamentalmente, la zona donde nos quitamos todo lo que traemos de la calle y recobramos la calidez del hogar.

Más allá del espacio que uno le destine, es importante aclarar que cualquier casa o departamento puede disponer de un recibidor con sólo unos pocos elementos. Claro está: algunos serán habitaciones independientes y otros dispondrán de una pequeña área integrada al living o comedor. Pero todos podemos armar un recibidor si disponemos de algunos muebles elementales.

Un elemento clave será colocar un pequeño mueble, biblioteca o modular que sirva de apoyo para dejar las llaves, el correo y otros objetos que traigamos de la calle.

Cuando llegamos de la calle nos desprendemos de abrigos y otros objetos. Es importante, entonces, disponer cerca de la puerta un perchero y un paragüero. Aunque no acostumbre a utilizar estos elementos, son necesarios para cuando recibimos visitas. Como ya hemos mencionado, en algunas casas también puede incorporarse un pequeño armario. Incluso hay viviendas que disponen de un pequeño cuarto inmediato que cumple tal función.

Si el recibidor lo permite, podríamos ubicar alguna clase de asiento, una elegante y cómoda silla o un sillón para completar el recibidor como una modesta sala de espera.

Para organizar el living

El living se centra principalmente en un área reservada al descanso y la reunión; un espacio de cómodos sillones donde podemos encontrarnos con amigos y familia, o distendernos con alguna lectura, por descanso o simplemente para mirar televisión. En este sentido lo más importante que debe ofrecer un living es un espacio cómodo, funcional, armonioso y por sobre todo acogedor.

Es común verlo integrado directamente al comedor, adecuándose en cada caso a las dimensiones de la casa o del departamento. Puede estarlo pero sin que se note demasiado: utilizando distintos elementos divisorios que separen físicamente el espacio pero sin romper la continuidad visual y sonora con el otro ambiente. Esta es una estrategia efectiva para áreas de espacio reducido.

El living se organiza en base a uno o varios sillones ordenados a partir de una mesa central baja. Ya sea de un cuerpo, de dos o de tres, los sillones quedan muy bien si se le agrega algún otro tipo de asiento complementario: una silla antigua, un butacón o un puf, por ejemplo. La disposición de los sillones y asientos alrededor de la mesa central no debe alejarse mucho de una forma de ""U" o ""L", según el espacio de que dispongamos y como esté definido el lugar propiamente dicho.

La mesa central puede ser rectangular, cuadrada o redonda, dependiendo en parte del espacio que dejan los sillones. También puede estar formada por un conjunto de pequeñas mesas en distintos formatos: un grupo de cubos, dos bancos paralelos, tres mesas bajas en forma de pequeña ""L", etc. Una opción interesante es la utilización de otros objetos como una alternativa a la mesa central: un baúl, un butacón o un pallet de construcción (plataforma de madera que se utiliza para embalar, por ejemplo, ladrillos.).

Es interesante y útil el uso de mesas complementarias, distribuidas de forma que se pueda apoyar una lámpara, adornos u otros objetos, por ejemplo: un vaso, un libro o un cenicero. Por esto último, siempre es conveniente distribuir pequeñas mesas junto a los sillones de forma que todos los que están sentados tengan a mano una superficie de apoyo.

También podemos incorporar fácilmente una biblioteca, una repisa o algún tipo de modular, similar a los que se utilizan en el comedor. Hoy en día es muy común, además, la presencia en el living de un televisor, un equipo de audio o un moderno y costoso Home Theatre. Si algo de esto ocurre, entonces debe estar todo dispuesto para poder atender a la pantalla cómodamente desde todas las direcciones. En estos casos el elemento ""televisor" debe ser el que organice el resto del mobiliario.

Diseño previo

Es preciso distribuir todos y cada uno de los muebles cuidando siempre que exista una buena circulación. Antes de distribuir una zona específica, tómese su tiempo para diseñar en papel distintas distribuciones optativas.

Definir áreas

Realice un plano a escala y pruebe todas las opciones posibles. Tenga en cuenta que las líneas de circulación (los ""caminos" o áreas despejadas que nos quedan para circular) deben estar perfectamente definidas, pasando junto a los muebles pero nunca atravesándolos, principalmente el recorrido o tránsito entre puertas.

Criterio

Una vez que se conocen las necesidades y posibilidades concretas, es posible atender con criterio la correcta puesta en marcha del proyecto.