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El pasado viernes, un accidente en la rotonda de la Fuente de la Cordialidad acabó con la vida de Vanesa Marengo, de 20 años, estudiante de segundo año de Diseño Gráfico, al mismo tiempo que dejó heridos a dos de sus compañeros. Más allá del dolor de la comunidad de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo, el suceso reabre la preocupación en torno de los problemas de circulación en esa zona de transición entre el ejido urbano y la ruta internacional.
"Lamentablemente, este acceso a la Ciudad Universitaria (que si bien no es el único, muchas veces por una cuestión de tiempo o de mayor rapidez es utilizado con bastante frecuencia) permanentemente ha sido un motivo de preocupación, como también lo eran para la universidad los alumnos que viniendo de Paraná o yendo a tomar el colectivo para volver cruzaban la ruta hasta que finalmente hace dos años aproximadamente se colocaron estos alambres tejidos como para obligar a utilizar el puente peatonal", afirmó el arquitecto Miguel Irigoyen, decano de la Fadu.
"Ese tema fue resuelto, pero quedó siempre pendiente el de la rotonda; y fue siempre motivo de preocupación. Todos sabemos que se puede acceder a Ciudad Universitaria por otra vía, que es el Puente colgante y la calle colectora, o bien quien viene por el Puente Oroño puede girar hacia la derecha como si fuese hacia el Yatch Club y girar por debajo del puente y acceder a la colectora. Pero insisto: mucha gente sigue utilizando la rotonda y se produce un cruce que es muy peligroso", agregó el académico.
Consultado sobre si la creación de la colectora que pasa frente a la sede de la UNL y desemboca en barrio El Pozo ha complejizado la circulación en el sector, afirmó: "La complejidad fue siempre la misma: es que cuando girás por la rotonda (sea para retomar la ruta o para ir a Costanera Este, a Ciudad Universitaria o al barrio El Pozo) se produce un cruce a 90º, con la gente que viene hacia Santa Fe a velocidad de ruta, y con la gente que sale de Santa Fe que en la bajada del puente ya comienza la aceleración porque está accediendo a una ruta, que aparte es autopista, con lo cual las velocidades son mayores. Ahí hay un problema que va a requerir alguna resolución de otro tipo, porque el riesgo va a ser permanente y lamentablemente cuando hay un error es grave. Una equivocación puede cometer cualquiera: calcular mal o no ver a un auto que hay en una esquina, ahí se produce un choque a 20 ó 30 kilómetros por hora. El problema es que acá cuando se produce un choque como éste es grave de por sí.
Lo que se ha incrementado es el uso: hoy la Ciudad Universitaria y la Costanera Este generan el movimiento de mucha gente. Hay muchos miles de alumnos que van regularmente; si bien mayoritariamente acceden por el Puente Colgante hay algunos vehículos que lo hacen por la rotonda, produciendo este cruce peligroso".
El secretario de Planeamiento Urbano de la Municipalidad, arquitecto Eduardo Navarro, afirmó: "Directamente es un problema de resolución vial, ya que es un acceso de alta velocidad: la 168 es camino internacional y tiene una velocidad que no se condice con lo que es el derivador hacia la Ciudad Universitaria y el barrio El Pozo. Acá se conjugan dos cosas: un problema de diseño de tipo de derivadores, y por otro lado una impericia o imprudencia de parte del que maneja. No abro un juicio de valor sobre este accidente, pero evidentemente hay que trabajar el tema; yo no soy un ingeniero vial, la vialidad tiene normativas muy específicas como para resolver este tipo de casos, sobre todo cuando la derivación es tan importante: no es un vínculo menor salir de la 168 y acceder a la Ciudad Universitaria y El Pozo. Entonces, dada la magnitud de esta derivación, muchos de los que vamos permanentemente a la Ciudad Universitaria tomamos el Puente Colgante como una alternativa mucho menos conflictiva, para no tener que dar estos pasos por la rotonda. Pero es un tema que hay que resolverlo: conozco que Vialidad Nacional en algún momento ya ha hecho algunas observaciones a esto, pero hay que trabajarlo, resolverlo desde el mundo de la vialidad".
Sobre la articulación entre la Municipalidad y Vialidad Nacional, refirió: "Cuando se trata de estas combinaciones, porque hay un camino que es colector, cada proyecto se consensúa. En el tiempo que llevamos en la intendencia, estamos trabajando sobre el caso específico de avenida Alem con la presencia del Correo, por ejemplo; entonces hay un permanente intercambio de opiniones, planos; ellos observan, nosotros proponemos, o proponen ellos y nosotros opinamos. Vamos creciendo con las ideas en una forma compartida.
La resolución del nudo está totalmente normalizada, debe ser así porque son normas internacionales de diseño vial. Y las salidas desde esa rotonda hacia la colectora que va a barrio El Pozo es lo que hay que trabajar. Pero el accidente de ayer (por el viernes) fue en la rotonda. Allí hay que poner mejores indicadores, o semaforizarla, que es lo que dirá el estudio específico que hagan los ingenieros viales".
La gestión anterior había hablado de un sistema diferencial de conexiones en su publicitado Plan Urbano 2010, el cual contemplaba ciclovías, la prolongación de la Costanera Este hasta la playa del Ceride, y su posible conexión con El Pozo. El proyecto hablaba de que "podría continuarse y establecer una vía de conexión alternativa sobre las defensas del Colastiné y la Setúbal, como sistema alternativo a la Ruta Nº 1". Al respecto, Navarro afirmó: "No hay espacio para hacer un cruce a desnivel, como el que está frente a barrio El Pozo, pero algún estudio hay que hacer, con detenimiento, y en función de eso proponer la solución".
El decano Irigoyen narró a El Litoral el duro momento que vivió la institución que conduce: "Nos ha impresionado muchísimo este accidente fatal. Decidimos suspender las actividades académicas, se suspendieron las clases en adhesión al duelo por el fallecimiento de esta alumna de segundo año de la carrera de diseño. Nos impactó a todos mucho: yo llegué a la Facultad a la mañana, el accidente había ocurrido minutos antes. No estaban las personas accidentadas, pero cuando vi el estado del auto me quedé muy preocupado. Inmediatamente iniciamos las averiguaciones para ver de quién se trataba, con el temor de que fueran alumnos. Lamentablemente nuestro temor se confirmó".
Y agregó: "Las soluciones se pueden encontrar. La Ruta Nacional 168 es jurisdicción nacional, si no me equivoco. Tengo entendido que colocar semáforos no es una solución viable para la gente de Vialidad Nacional, porque estamos todavía en un tramo de ruta; pero evidentemente habrá que buscar alguna solución, porque esto no sólo que se ha incrementado sino que la tendencia es que se siga aumentando, porque es mucha la cantidad de gente que va hacia la Ciudad Universitaria y a Costanera Este, que también mueve bastante público. Esperemos que se encuentre una solución y que hechos como éste no vuelvan a ocurrir".
De la redacción de El Litoral