Internacionales: INTE-01
Crece el número de víctimas
Los birmanos votaron de luto en el referéndum constitucional
En Bogalay, una de las zonas más golpeadas, continúan apareciendo cadáveres. Se estima que el ciclón Nargis mató a 100 mil personas. Foto: EFE. 

La junta militar realizó el referéndum en las zonas que no fueron afectadas por el ciclón. En las áreas golpeadas se pospuso la votación para el 24 de este mes. El gobierno dice que la nueva Constitución permitirá el traspaso del poder a civiles en 2010.

AFP/EFE

Era la primera oportunidad de votar en su vida, pero el referéndum constitucional de ayer perdió para muchos jóvenes birmanos el sentido ante la tragedia de los 1,5 millones de damnificados y las más de 60.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos, del ciclón Nargis.

""La mitad de nuestro pueblo quedó destruido, pero hay que ir a votar. Voté SÍ, como los demás, pero no sé nada de la Constitución", confió a la AFP una joven mientras abandonaba llorando una oficina de voto al norte de Rangún. Su propia casa quedó destruida cuando hace una semana el ciclón Nargis se abatió sobre el sur de Birmania.

Para la joven, su prioridad actual es encontrar un nuevo techo, por lo que perdió interés en el escrutinio, el primero en que los birmanos votaron desde las legislativas de mayo de 1990, ganadas ampliamente por la Liga Nacional para la Democracia (LND), de la líder opositora Aung Sang Suu Kyi, a quien los militares se negaron a ceder el poder.

Pese a los numerosos llamamientos a aplazar el escrutinio ante el drama desencadenado por el ciclón, la junta militar mantuvo el referéndum para hacer aprobar una nueva Constitución.

El voto sólo fue aplazado al 24 de mayo en las 47 localidades más afectadas por el ciclón en la región de Irrawaddy (suroeste) y en Rangún, la mayor ciudad del país.

Según el régimen militar, la aprobación de la Constitución abrirá las puertas a elecciones plurales en 2010 y a un posible ""traspaso del poder" a los civiles. Los opositores, sin embargo, temen que el nuevo texto aumente la supremacía del ejército, en el poder desde 1962.

En ciertas regiones donde se votaba el sábado, pueblos enteros se enfrentaban con la llegada de cientos de personas evacuadas de la zona siniestrada tras perder todo, su familia, sus casas y sus cosechas.

En una de esas localidades, la ciudad comercial de Pathein, en las orillas del delta del Irrawaddy, una docena de electores ejerció su derecho a voto mientras cerca de la oficina cientos de desesperados supervivientes construían un refugio en un campo de fútbol.

""Muchos habitantes de aquí están muy enfadados con el gobierno porque ven cómo llegan las víctimas. Muchas de ellas no recibieron ninguna ayuda en sus pueblos", explicaba un hombre de 40 años mientras hacía cola para votar.

""A la gente no le interesa el escrutinio. Lo que cuenta son las víctimas del ciclón. La gente está asqueada. El gobierno fue lento ante la amplitud de la catástrofe", acusó.

Detrás de él, otro hombre anunciaba su intención de votar NO en protesta contra la brutal represión del régimen militar del movimiento de protesta popular encabezado en setiembre de 2007 por los monjes budistas. En aquella ocasión, la represión de la junta causó al menos 31 muertos, según la ONU.

""Pensaré en los bonzos cuando vote porque soy budista. No apoyaré a un gobierno que mata monjes", añadió el hombre, un comerciante de 48 años.

""Iré a votar más tarde. Primero, tengo que vender estas frutas y ganar algo para que mi familia sobreviva", aseguró, por su parte, un vendedor ambulante.

Ayuda de la ONU

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) mandó hoy su primer convoy terrestre y comenzó un puente aéreo con material de emergencia para las víctimas del ciclón Nargis en Birmania. El convoy terrestre partió ayer de Tailandia, según un comunicado distribuido hoy en Ginebra.

"Este convoy marca un paso positivo en el esfuerzo para distribuir la ayuda, algo que hasta ahora había estado marcado por los problemas", aseguró Raymond Hall, el representante del Acnur en Tailandia. "Esperamos que se abra un corredor para permitir que más ayuda internacional llegue a las víctimas", agregó.

El convoy transporta más de 20 toneladas de tiendas y sábanas de plástico para las más de 10.000 personas que quedaron sin hogar. Asimismo, el texto indica que se estableció un puente aéreo desde Dubai para trasladar a Rangún 100 toneladas de material de emergencia.

"Lo que enviamos por tierra se agrega al material que ya pudimos obtener sobre el terreno en Rangún y las 100 toneladas que comenzamos a mandar hoy a través del puente aéreo desde Dubai", explicitó el funcionario de Acnur.

Según el comunicado, los dos camiones cruzaron la frontera entre Tailandia y Birmania y el material fue recibido por el personal de Acnur, que lo trasladó a otro camión, y lo acompañará hasta Rangún. La operación se realizó sin ningún problema.

Con respecto al puente aéreo, esta mañana partió el primer de los tres vuelos planeados. Este avión, propiedad del Programa Mundial de Alimentos (PMA), transportó 33 toneladas de material y está previsto que llegue a Rangún a las 6.12 horas (11.42 GMT).

Propaganda oficial

La Junta Militar de Birmania aprovechó hoy la distribución de ayuda internacional para los damnificados del ciclón Nargis para hacerse propaganda al colocar imágenes de los generales más importantes en las cajas del material de emergencia.

Fuentes de la disidencia informaron de que uno de los rostros era el del teniente general Myint Swe, posible sucesor del máximo líder del régimen, general Than Shwe. Bajo esa pegatina, en otra más pequeña se podía leer: "Ayuda del Reino de Tailandia".

La prensa, televisión y radio estatales continúan bombardeando a la población con imágenes de Than Shwe y otros altos oficiales de la Junta Militar entregando ayuda a los damnificados, y no muestra las montañas de cadáveres que flotan en el delta del río Irrawaddy.

El enorme aparato de propaganda del Ministerio de Información y Escrutinio de la Prensa, según su denominación oficial, está también volcado en la promoción del apoyo al texto constitucional en el referéndum que se celebra en las regiones del país no destrozadas por el Nargis.

Las autoridades birmanas admiten por ahora 23.335 fallecidos, 37.019 desaparecidos y casi millón y medio de desplazados a causa del ciclón, que pasó hace una semana por el sur de Birmania. Sin embargo, el último informe de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de la ONU eleva la cifra a entre 63.000 y 102.000 víctimas mortales, otras 220.000 con paradero desconocido y casi dos millones de personas sin hogar.

Naciones Unidas tenía previsto reanudar hoy el envío de ayuda, suspendida a última hora de ayer, cuando descubrió que el régimen había confiscado un cargamento de material.

La Junta Militar acepta la llegada de asistencia internacional pero no quiere que su reparto sea efectuado por cooperantes extranjeros, para mayor frustración de las agencias humanitarias, que esperan en Bangkok los visados para sus empleados.