Edición del Miércoles 14 de mayo de 2008 Edición impresa | Regionales
Regionales: REGI-02
De 200 pobladores que había en 1899, hoy tiene 7.100
Monte Vera creció junto a las vías Desde sus comienzos, la horticultura lideró la actividad económica de los habitantes del distrito Monte Vera. Sin embargo, en este último tiempo, la crisis económica provocó el cierre de quintas. Hoy, el desarrollo de la actividad turística se presenta como una alternativa viable que ya empezó a tenerse en cuenta.
Ivana Zilliizilli@ellitoral.com
El nublado del cielo se entremezcla con la calma que se respira al ingresar por las calles de Monte Vera (departamento La Capital). Un pueblo que, como tantos otros, se fue gestando a la vera del ferrocarril. De 200 habitantes que en 1899 estaban asentados de forma permanente, hoy cuenta con 7.100 (según el censo de 2001) pobladores.
Sin embargo, "esta cifra debe haber aumentado por la cantidad de visitantes que de forma esporádica se instala en nuestra localidad", explicó el presidente comunal, Bruno Gatto (Frente para la Victoria).
La mayoría de la gente que se acerca proviene de la ciudad Santa Fe. "Vienen en busca de tranquilidad y de los espacios verdes, para disfrutar del aire libre y del contacto con la naturaleza. Algunos sólo llegan para pasar unos días y otros están averiguando para conseguir un terreno e instalarse a vivir en este pueblo. Les gustan el orden, la limpieza y la seguridad que, día a día, les brindamos", puntualizó el jefe comunal.
A raíz de este mayor movimiento, se empezaron "a construir bungalows para alojar a los que quieren disfrutar de un paseo en este lugar. Como todavía no contamos con la infraestructura suficiente para poder albergar a toda la gente que arriba a este pueblo, varios son los propietarios que en determinadas oportunidades alquilan sus casas". Por esta razón, "empezamos a apostar al desarrollo del área turística", relató Gatto.
Monte Vera surgió cerca de 1900 -no se registra la fecha de su fundación- y hasta 1914 -no contaba con una administración propia- dependía de lo que era la comuna de Recreo. En un principio, los lugareños miraban hacia Laguna Paiva porque ahí estaban el trabajo y las instituciones educativas donde concurrían los chicos del pueblo. Pero, "cuando se produjo el cierre del ferrocarril, nos empezamos a vincular con la ciudad de Santa Fe", advirtieron.
La principal actividad de este distrito sigue siendo la horticultura, más allá de que varias quintas dejaron la actividad, ya que no contaban con las herramientas necesarias para continuar trabajando. También quedan algunas explotaciones ganaderas y agrícolas y han surgido determinados emprendimientos industriales.
Desde la comuna, fueron apostando a mejorar la infraestructura y en los 90 comenzaron a trabajar para ofrecer agua potable a la localidad. "Hoy, la zona urbana y los 7 asentamientos que están dentro del distrito cuentan con este servicio y el 60% de la población tiene la red domiciliaria hecha para las cloacas", precisó Gatto.
A la vez, se mejoró la limpieza de los caminos rurales y urbanos para que la gente pueda ingresar y salir durante los días de lluvias.
Desarrollo integral
Desde el ámbito cultural, tanto las instituciones educativas -hay 10 escuelas primarias y secundarias- como el Centro Cultural, dependiente de la comuna, ofrecen distintas iniciativas para que grandes y chicos tengan un espacio donde desarrollarse y crecer.
En 2001 se llevó a cabo una experiencia muy interesante. "Estábamos en plena crisis económica, social e institucional y teníamos varias personas con Planes Jefes y Jefas de Hogar. Propusimos que los que no habían finalizado sus estudios terminasen la escuela en horario nocturno y todo esto fue muy positivo", relató Claudia Sonzogni, integrante de la comisión comunal del área cultural.
Cuando llegó 2003, "la gente quería seguir creciendo, pero no teníamos Eempa (Escuela de Educación Media para Adultos) en Monte Vera. Empezamos a trabajar con un proyecto que, después, se convirtió en un anexo del Eempa y ya logramos que más de 80 personas se recibieran. Esta propuesta nos entusiasma porque tiene íntima relación con la inclusión de la gente y una actitud de superación".
Paralelamente, en este ámbito, ofrecen talleres de danza, de folclore, de inglés, de creación literaria, con la finalidad de brindarles un espacio para que puedan expresarse desde otros lugares.
Los orígenes
Los primeros pobladores "eran, principalmente, europeos (italianos, alemanes y suizos); pero en este pueblo -cuenta con una etapa inicial que fue colonial- ya se habían radicado peones de campo (de procedencia criolla) que trabajaban en las estancias", relató la historiadora Mirtha Baldaccini.
La población comenzó a constituirse alrededor de lo que fue el traslado de Santa Fe La Vieja al actual emplazamiento y el alcalde de Santa Fe Antonio de Vera Mujica y Esquivel adquirió algunos terrenos para su familia y donó otros al Cabildo para que los distribuyeran entre los pobladores.
Al ser una zona de montes (a pesar de la forestación con árboles frutales, viñas, cercado y viviendas, realizadas por sus dueños hereditarios), se perpetuó en la memoria de varias generaciones como Montes de Vera.
Unos años más tarde, el 20 de enero de 1908, con la habilitación del ramal ferroviario, comenzó a realizarse la subdivisión de los lotes aledaños a la estación y con este hecho se dieron los primeros pasos para la urbanización del pueblo.
En 1917, el Dr. Eugenio Puccio, propietario de tierras en el distrito, procedió a fundar el pueblo e impuso su apellido a este lugar y la empresa constructora del ramal ferroviario propuso el nombre de Monte Vera a la estación de trenes. Como el gobierno accedió a la propuesta de Puccio, esta localidad se llamó Pueblo Puccio -Estación Monte Vera-, desde 1919 hasta 1972.
Una ambivalencia que finalizó en 1972 cuando, por medio del decreto 2371, se restituyó a la localidad su antiguo topónimo (Monte Vera), que es el que se mantiene hasta la fecha.
En la actualidad,
se ha apostado a la revalorización de los espacios verdes. El presidente comunal, Bruno Gatto, se refirió a la construcción de plazas en los parajes Chaquito y La Costa. En estos sectores, se colocarán juegos infantiles y se procederá a iluminar esta zona y a instalar bancos. Todos estos trabajos promoverán la jerarquización urbana de los habitantes de Monte Vera y darán un respuesta a las necesidades de esparcimiento de los vecinos.
Con fervor y mucha fe
El padre Sebastián Noriega, párroco de Nuestra Señora de la Merced, recordó que este pueblo se fue construyendo sobre la base de la fe y advocación hacia la patrona del pueblo, Nuestra Señora de la Merced. Su festividad se celebra el mismo día -24 de setiembre- en que se conmemora la fundación de esta localidad.
A raíz de la importancia que esta celebración ha adquirido entre todos los pobladores, desde hace unos años "celebramos la fiesta patronal con todo un mes de preparación, período durante el que se realizan charlas formativas e informativas, conciertos, desfiles cívicos, espectáculos callejeros, entre otras actividades", agregó Noriega.
La cordialidad, participación y solidaridad son algunas de las características que distinguen a los habitantes de Monte Vera. Es por eso que los laicos "hacen un muy buen trabajo, a pesar de que van a contramano de sus tiempos familiares y laborales. Nosotros sabemos que, sin la comunidad, no podríamos funcionar ni seguir adelante", advirtió Noriega.
Como desde esta parroquia también se brinda atención a la gente de Arroyo Aguiar, Ascochingas, Constituyentes, Ángel Gallardo y la costa, "cuesta estar en todos lados y atender las necesidades de todos estos lugares", señaló el párroco.
Lo cierto es que tener "un solo corazón y trabajar por el bien común nos hace bien" y, como comunidad, "es muy importante poder ver más allá de nuestra familia y estar abiertos hacia los demás", resaltó Noriega.