Deportes: DEPO-02
ANALISIS
La pelota quema
Por Darío Pignata

Agustín Orión quiere salir jugando, el "Taca" Bieler lo madruga, se la roba y lo quiebra a San Lorenzo en la Copa Libertadores, con un gol que Äa la luz de los hechos en EcuadorÄ le cuesta el gran sueño a Tinelli y compañía, en el año de los 100 años. Pablo Migliore, arquero de Boca y amigo de Palermo, no puede contener el remate "atajable" de Thiago Neves y el Fluminense se lleva a Brasil un 2-2 impensado. El error es grande, tan grande como es Boca y sólo este equipo inoxidable puede inventar otra hazaña Äahora en el MaracanáÄ para "tapar" su equivocación. Juan Pablo Carrizo quiere parar una pelota en River-San Lorenzo por la Copa, se le va por abajo de los botines y no es un blooper de milagro.

Sebastián Blázquez, el arquero de Colón, intenta frenar el remate de Aureliano Torres de lejos y su decisión queda a medias: para sacarla por arriba parece quedarle baja; para embolsarla, da la impresión de resultar alta. Conclusión: gol de San Lorenzo. En el ascenso, anoche Pezzuti, casi siempre figura, fue responsable exclusivo del traspié de Rafaela ante Ben Hur. Esta vez, como en la CAI cuando se comió un gol de arco a arco de Trípodi, no hay viento ni excusas. La lista, seguramente, seguirá esta semana en cualquier cancha.

Ischia y Mohamed bancaron a sus arqueros; Ramón Díaz lo "colgó". No es el tema en cuestión. Lo que está claro es que la pelota quema en el fútbol argentino. Cuando le quema a los jugadores de campo, la tiran al foso, pifian, la revientan, pero no se paga caro. Cuando le quema al arquero, va adentro. Y se paga caro. Muy caro.