Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a Mendoza)
Para quienes no gustamos del frío Ämás todavía, creo que no soportaría vivir en aquellos lugares en los que se hace sentir durante mucho tiempo en el añoÄ, Mendoza se convirtió esta mañana en una "muy mala" anfitriona.
Es que la de ayer fue la mañana de mayo más fría de los últimos 20 años. La lluvia se fue y el pedemonte está nevado, ideal para no ir a trabajar ni a la escuela y marcharse a ver la nieve, para quienes gustan de este tipo de actividades. Y en Punta de Vacas, por ejemplo, se registraron 20 grados bajo cero, una temperatura imposible de levantar, aun con los calefactores más poderosos. Mientras tanto, el túnel internacional Cristo Redentor estuvo cerrado y se podía llegar hasta Las Cuevas con cadenas, ya que los caminos están congelados.
En fin, esta hermosa provincia argentina está sufriendo las consecuencias de este frío polar que azota a gran parte de nuestro país. Y aquí está Unión, desde ayer a la mañana, esperando el partido del sábado ante Independiente Rivadavia, un rival que nada tiene para ganar, más allá de prestigio, honor y puntos para engordar el promedio, lo cual no es poco.
Fue escaso el trabajo de la semana, aunque suficiente para refrescar conceptos por parte de Gugnali. "¿Para qué cambiar después de una victoria tan clara como la del domingo?", habrá pensado el entrenador tatengue. Y, entonces, hubo tiempo de sobra Äpor más que fueron apenas dos entrenamientos más o menos fuertes en Santa Fe, más el que se hizo ayer en MendozaÄ, para que los 11 titulares continuaran ganando en confianza, algo que Unión enarbola en este instante como uno de sus principales argumentos de victoria.
Tres triunfos y un empate le dieron, en los últimos cuatro partidos, aires de tranquilidad y seguridad a Gugnali. Recuperó a Marcos Flores, un jugador fundamental para que el equipo mejore su juego, levantó el nivel Serrizuela (también importante para recuperar y para jugar), más la capacidad goleadora que vienen mostrando los dos delanteros.
Siempre que Unión consiguió éxitos deportivos, en los últimos tiempos, fue merced al muy buen envión final de sus equipos. Pasó en el 89 y en el 96. Y esta seguidilla de buenos resultados le viene como anillo al dedo a Unión. ¿O acaso no es mejor lo que les está pasando a los santafesinos y no lo que vienen sufriendo equipos como Belgrano o Chacarita, con tantos vaivenes e inestabilidades en sus producciones?
Después de dar vueltas por algunos esquemas (4-4-1-1, 4-4-2, 4-3-3), parece que Gugnali encontró la manera ideal de parar a su equipo. Teniendo a Pereyra y Zárate en este nivel y habiendo recuperado a Marcos Flores, el 4-3-1-2 es el que mejor se adapta a las características de los jugadores. Y cuenta con los tres que se mencionan anteriormente, más Jorge Torres y el aporte del siempre sacrificado y efectivo Zapata, para aportar la cuota futbolera necesaria.
¿Es posible que así se pierda marca en el medio? Sí. Y éste ha sido uno de los déficits del equipo, que a veces perdió en el control del juego simplemente porque le faltó capacidad de recuperación adecuada en el sector central. Si Serrizuela logra mantener el nivel del otro día o el que tuvo ante Belgrano, en la tarde cordobesa, hace ya un tiempito atrás, posiblemente Unión tenga mayores posibilidades de recuperar la pelota un poco más lejos de la defensa y de Assef. Y si no, habrá que jugar con ella, no dilapidarla, no desordenarse y darle siempre el destino justo y acertado.
Unión es un equipo simple, no tiene muchas vueltas. Y Gugnali, a veces demorado en los cambios, quiere darle al equipo la garantía de que el camino elegido es el acertado. Por eso, quizás, espera para cambiar y no entra en el mismo terreno de ansiedades de la gente, aunque tantas veces se lo haya criticado por no cambiar cuando ésta cree que es necesario hacerlo.
Avión especial.
Está previsto que mañana salga un vuelo especial a Mendoza con algunos dirigentes y socios de Unión, a fin de estar presentes en el estadio de Independiente Rivadavia prestando su aliento al plantel de Gugnali. En ese vuelo tienen previsto viajar el presidente del club, Juan Vega, más otros directivos. Algunos de ellos ya lo hicieron el miércoles a la noche en micro, junto con el plantel.
La grata versión goleadora de César Pereyra, minutos antes de viajar a Mendoza, manifestó el deseo de toda la delegación: "Trataremos de repetir la actuación que tuvimos contra Talleres, y ganar, que para nosotros es primordial. Sería muy lindo conseguir los tres puntos, es lo que más queremos".
También opinó sobre Independiente Rivadavia de Mendoza, el próximo oponente: "Es un rival que juega bien, quizás en las últimas fechas no ha conseguido resultados positivos, pero siempre es un equipo del que hay que cuidarse porque el técnico que tiene siempre va al frente".