Escenarios & Sociedad: SOCI-02
CARLOS ABBATE
Esa forma artesanal de crear momentos
El director de sonido de "Historias mínimas" (2002), "Kamchatka" (2002) y "Samy y yo" (2001), entre muchos otros filmes, dictó durante ayer y hoy el curso "Sonido directo, producción y posproducción de sonido para cine y TV", en el Instituto Superior de Música.
Viento en los rostros y un sonido a olas que inunda el desierto de la Patagonia. Estruendo de tiros, de euforia, obsesión y conmoción. El silencio perturbador de los padres que infiere a los chicos un secreto mal guardado. En todos los casos "sonidos que infieren emociones" definió Carlos Abbate, su creador, más allá de la música y la actuación de los protagonistas de cada filme Äen este caso "La puta y la ballena" (2003), "El aura" (2005) y "Kamchatka" (2002). Sus mecanismos de realización, su técnica y la razón que les dio entidad, identidad, fueron analizados por Abbate, su ideólogo, en el curso "Sonido directo, producción y posproducción de sonido para cine y TV", que presidió ayer y hoy en el auditorio del Instituto Superior de Música. Este realizador sonoro llegó a nuestra ciudad en el marco de una serie de cursos, talleres y conferencias que el ISM desarrolla durante todo el año en torno de la relación entre la música y el cine. Esta vez, Abbate comentó a El Litoral que el eje fue "la concreción de sensaciones que el director quiere comunicar para interpretar la emoción de una historia y poder traducirla en sonidos". Para ello, desmenuzó el criterio de trabajo que lo hizo merecedor de dos premios Coral al mejor sonido en el Festival Internacional de La Habana, y un premio Cóndor de Plata por "El aura". Comenzó por desmitificar su figura y comentar que es bachiller y que no cuenta con sofisticados estudios técnicos. En diálogo con este diario aclaró que, "si bien se necesitan aspectos técnicos, se adquieren trabajando", y que el taller en nuestra ciudad no atendió a cuestiones metodológicas sino a "una mirada que ejercite desde dónde y cómo construir su realización". Su objetivo fue "echar luz sobre algunas cuestiones y realizar un trabajo de taller que achique la brecha entre la teoría y la realización, cuyos pormenores se resuelven en la práctica". Es que, a sus ojos, "no hay una fórmula sino un proceso de investigación para estar en contacto con lo que uno siente".
Ladrillo por ladrillo
El primer consejo de Abbate para los realizadores santafesinos fue "prestar atención al primer contacto con una película, a través del guión, ya que las primeras sensaciones de esa primera lectura serán, en su producción, las que servirán de guía en los muchos abordajes del proceso. Esas emociones son las que se cotejan con la idea del director, quien le dará un encuadre a la historia, un relato. Es a partir de esos contactos y ese orden que se establece una hoja de ruta". Aclaró que la producción de sonido y música para cine y TV atiende también a "todo lo que sucede en la filmación: desde los sonidos del lugar en que se decide filmar hasta la dicción de los actores para que el espectador entienda su parlamento, los efectos sonoros, los ruidos, los ambientes que pueden contribuir al clima emocional que se pretende lograr. Ése es el trabajo: buscar y perfeccionar efectos para potenciar las emociones del espectador". Contó que este trabajo se realiza en forma conjunta con el director de cada filme o del ciclo televisivo, quien "exige respuestas y con quién se deben discutir los modos estéticos, el clima de cada ambiente: si se trata de una emoción sombría o alegre, si el sonido hace a la intensidad... En diferentes situaciones, es un trabajo de construcción que se logra ladrillo por ladrillo. Por esa razón es tan importante la primera pregunta, porque a partir de esa sensación original, de ese primer acercamiento con la historia uno se traza una línea general. Después de todo, se busca aportar sonidos que se escuchen con una intención y que construyan momentos, ambientes que despierten emociones. El desafío es llegar al espectador. Uno lo que tiene son intenciones en función de las cuales trabaja, como una forma artesanal de lograr emociones".
Agradecido
En la extensa nómina de series, ciclos televisivos y películas que lo incluyeron entre sus realizadores, Carlos explicó que "no se aplicó una fórmula, sino variantes que tienen que ver con la edición de los directos y exteriores que se graban con muchas dificultades. Hay tomas que llevan horas de trabajo y que luego pasan inadvertidas al espectador. Por eso siempre agradezco a directores como (Luis) Puenzo, Eliseo Subiela o Marcelo Piñeiro, que me dieron lugar para hacer cosas". Lejos de toda vanidad, a pesar de los méritos que lo encumbran como uno de los productores de sonido más destacados del país, Abbate se dice "agradecido cada vez que soy llamado para colaborar en ese proceso que concreta ideas, porque es apasionante aportar lo que uno sabe para que la gente experimente distintas sensaciones al mirar una película. Para que se rían, se emocionen y salgan conmovidos de un sala de cine, y logremos así que recuerden el filme por muchos años".
Florencia Arri
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