|
El líder de la derecha nacionalista israelí Benjamin Netanyahu ganaría las elecciones si el primer ministro, Ehud Olmert, cayera por la investigación de corrupción en su contra, mostró un sondeo difundido hoy en Israel. El sondeo reforzó la hipótesis de que un cambio de gobierno en Israel podría afectar negativamente las negociaciones de paz con los palestinos y el diálogo con Siria, ya que Netanyahu se opone firmemente a ambos procesos. La encuesta, elaborada por la consultora Dialog y publicada por el diario Haaretz, indicó que la popular canciller, Tzipi Livni, saldría segunda en una hipotética elección anticipada, seguida por el ministro de Defensa, Ehud Barak. Israel se vio sacudido esta semana por el testimonio dado ante un juez por el empresario estadounidense Morris Talansky, quien admitió haber dado 150.000 dólares de su bolsillo a Olmert en un lapso de 15 años, además de sumas no precisadas de otros donantes. Aunque todavía no fue acusado formalmente, Olmert es sospechoso de haber recibido sobornos, de haber violado las leyes de financiamiento electoral y de haber lavado dinero. El premier negó haber cometido algún delito, pero esta semana se multiplicaron los pedidos de renuncia a Olmert, tanto de su propio partido Kadima como de partidos aliados y opositores. Anteayer, el ministro Barak pidió públicamente la renuncia de Olmert, y amenazó con retirar a su partido Laborista de la coalición oficialista y forzar la caída del gobierno y la celebración de elecciones anticipadas si el premier no dimite. Una eventual dimisión de Olmert o una caída del gobierno podrían perjudicar el futuro de las negociaciones de paz con los palestinos, que el premier relanzó el año pasado con apoyo del laborismo, y el incipiente del diálogo con Siria, cuya reanudación fue anunciada por el mismo jefe de gobierno la semana pasada. Netanyahu, favorito a ganar unas eventuales elecciones, se opone a negociar con los palestinos y a dialogar con Siria, y por esto muchos analistas estiman que Barak lo pensará dos veces antes de forzar la caída de Olmert y el adelantamiento de los comicios, para no poner en peligro el futuro de las conversaciones de paz. |