Con una escenografía montada para la ocasión, se presentó públicamente la Cadena de Valor del Sistema Pesquero. Varias redes secuestradas en diversos operativos fueron extendidas sobre las paredes a modo de tapiz. Una canoa frente al estrado, pilas de cajas de empaque de los principales frigoríficos de la provincia, y un mannequin con barbijo y vestimenta blanca simulando a los trabajadores de esas plantas. En un pequeño hall de recepción, hasta pequeños estanques con peces de ornamentación.
Así se ambientó uno de los salones de la Granja La Esmeralda en el que las máximas autoridades provinciales concurrieron para presentar el esquema de esta cadena de valor. Estuvo el gobernador Hermes Binner; los ministros de Economía, Ángel Sciara; de Trabajo, Carlos Rodríguez; y de la Producción, Juan José Bertero. También hubo representantes de los diferentes eslabones: los pescadores, los empresarios frigoríficos, los consumidores, los cabañeros, responsables de emprendimientos turísticos y de pesca deportiva.
"Ésta es una nueva forma de mirar la producción -dijo el ministro Bertero-. El sistema apunta a promover el desarrollo integral del sistema del Paraná permitiendo el aprovechamiento sustentable de sus recursos, a través del ordenamiento de la actividad con el trabajo conjunto del Estado y el sector privado".
Durante el acto, el secretario provincial del Sistema Hídrico, Ricardo Biani, reconoció la "institucionalidad bastante débil" que posee el sector, e instó a trabajar sobre la base del desarrollo, la previsibilidad, la diversificación y la seguridad del recurso ictícola como alimento.
Por el sector frigorífico, Roberto Mendoza comprometió el apoyo del sector a la iniciativa gubernamental, y reconoció "el eco" que han encontrado en las nuevas autoridades. En el mismo sentido se manifestó Juan Carlos Billareal, del Sindicato de Pescadores. "El trabajador del río es el que menos pide, pero pese a que presentamos varios proyectos, nunca fuimos atendidos por las autoridades anteriores", se quejó.
Consultado por El Litoral, Biani garantizó la participación de todos los eslabones involucrados en la cadena, desde el sector privado encargado de la comercialización hasta los consumidores.
"Se analizarán los lineamientos que tengan que ver con un proceso de planificación que garantice un manejo sustentable del recurso, un precio justo, un trabajo decente, la creación y mejora de las capacidades que tengan que ver con el tema", dijo el funcionario.
Aseguró que habrá un vínculo entre el desarrollo humano a partir de esta actividad productiva y la protección ambiental, y garantizó la incorporación de estrategias de diversificación que hasta ahora estaban desarticuladas, como la pesca deportiva y la acuicultura.
Como medidas concretas, ratificó la vigencia de las normas que hacen a la restricción de la actividad, como la ley de veda pesquera, y prometió mayor rigurosidad de esos controles a partir de la incorporación a la cadena de la Agencia de Seguridad Alimentaria.
"Hoy podemos decir que estamos en una balanza con muchos platos donde todos aportan lo suyo pero guiados por una estrategia de equilibrio. La idea no es diluir los roles ni responsabilidades, al contrario, queremos que todos hagan su aporte para la sustentabilidad de la actividad", explicó.
También confirmó la continuidad del funcionamiento del Consejo Provincial Pesquero, donde propondrán que se incorpore un representante de la sociedad civil. Y sobre la base de que el pescado es uno de los pocos productos que se consumen prácticamente "como se saca del río", dijo que trabajarán en un "esquema de trazabilidad" que garantice un alimento inocuo y seguro.
"Esto implica, por ejemplo, prohibir todo transporte que no esté habilitado o en las condiciones debidas. Del mismo modo, tenemos previsto empezar a trabajar en la elaboración de un Código de Pesca Responsable, donde se definan las pautas con las que tiene que actuar cada eslabón de la cadena", expresó.
La producción ictícola logró el centro de la escena pública hace un par de años, desde que autoridades y legisladores reaccionaron ante la depredación que estuvo a punto de convertir al sábalo casi en una especie en extinción. Entonces surgió una ley que impone una veda durante tres meses del año.
Consultado al respecto, Bertero confió en que el desarrollo de la actividad como cadena de valor, permita alcanzar "un progresivo equilibrio" para que "aun en las épocas de veda, los pescadores puedan vivir de lo que recaudan por su trabajo". Para ello, "hay que compensar o nivelar el desarrollo de la cadena de manera tal que el eslabón fuerte, que muchos ven en los frigoríficos, tenga un desarrollo más equilibrado para que los productores vivan dignamente todo el año, y no tengan que recibir un subsidio durante tres meses".
Bertero confió en que "poco a poco, estos subsidios se vayan eliminando" a partir del equilibrio que se logre en el desarrollo de los eslabones, sin llegar a la depredación.
El ministro opinó sobre la efectividad de la aplicación de la veda. "Por los datos que tenemos de la Nación sobre los volúmenes que están autorizando para exportar, diríamos que la veda sirvió de algo. Pero cuando hablamos con los integrantes de la cadena, sobre el tamaño que salen y demás, parece que la especie no se ha recuperado todavía", contó. Bertero aclaró que no se trata sólo de una cuestión de mayor control, sino de equilibrar entre lo que se saca y lo que se cultiva en el río.
Según el informe que entregaron las autoridades provinciales durante el acto, las empresas frigoríficas de la región "operan sólo con un 25 por ciento del personal" ajustado a las condiciones laborales que exige la legislación vigente.
El registro de pescadores que permite acceder al subsidio que se cobra durante el período de veda tiene 3.500 inscriptos. Sin embargo, el propio informe oficial advierte que esa información es "como mínimo incorrecta y sólo podrá tener un ajuste a la realidad con la realización de un nuevo padrón".
Los principales destinos de exportación son Colombia en un 90 por ciento, y en menor medida, Nigeria, Congo y Brasil. Al respecto, el informe advierte que "no existe una estrategia para el desarrollo de mercados de nicho o tipificados". En cuanto al mercado interno, básicamente se mencionan como destinos Santa Fe y Córdoba, a través de cadenas de pescaderías que comercializan por pieza o media pieza. Pero se señala que hay "poca presencia de productos en góndolas de supermercados", y marcada presencia de "alimento no seguro a partir de la venta en puestos callejeros". El mercado interno tiene un "fuerte desarrollo en el NOA y NEA, desde donde existe la posibilidad de triangulación irregular con Bolivia y Brasil", sostiene el informe.
Costos
De las especies de pescado de río fresco que exportan los frigoríficos el 95 por ciento es sábalo y el 5 por ciento es boga. El precio declarado es 600 dólares la tonelada, pero se estima que el valor real es entre un 35 y 40 % superior. En las mismas proporciones (95 % sábalo y 5 % boga) se exporta el pescado de río congelado. En este caso, el precio declarado es de mil dólares la tonelada, pero se estima que el valor real es entre un 25 a 30 % más. Estos datos están consignados en el informe elaborado por el Ministerio de la Producción de la provincia.
De la redacción de El Litoral