El accidente de un avión de la empresa Taca, que dejó al menos cuatro muertos, entre ellos, el presidente del BCIE, Harry Brautigam, y unos 60 lesionados, conmocionó a la región, mientras la empresa dijo que desconoce las causas del siniestro, por lo que ordenó una investigación inmediata.
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, igual que otras personalidades de la región y del continente, lamentaron hoy el accidente que se registró en la cabecera norte del Aeropuerto Internacional de Toncontín, de la capital hondureña, hacia las 09.45 hora local (15.45 GMT).
Las causas de la catástrofe del avión, un Airbus A320, con 124 pasajeros, según informó Taca (Transportes Aéreos del Continente Americano) en un escueto comunicado, se desconocen, aunque las investigaciones se iniciaron, informó la empresa y la Dirección de Aeronáutica Civil.
Zelaya también expresó su consternación por la muerte de Brautigam, quien regresaba de El Salvador, luego de asistir a una reunión de presidentes de Centroamérica con su homólogo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. "Lamento mucho la muerte de Brautigam, mi amigo personal", dijo Zelaya a periodistas.
Por su parte, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, también lamentó el accidente del avión y envió sus "condolencias al gobierno de Nicaragua, al gobierno de Honduras y a la comunidad centroamericana".
Entre las cuatro víctimas mortales figuran el piloto del avión, el salvadoreño César D'Antonio, el presidente del BCIE y Janet Chantal Neele, esposa del embajador de Brasil en Honduras, Brian Michael Fraser Neele, informó a la prensa el vicecanciller hondureño, Eduardo Reina.
La cuarta víctima todavía no ha sido identificada, mientras que muchos de los alrededor de 60 lesionados han sido dados de alta en los hospitales donde fueron atendidos, según fuentes médicas. Entre los lesionados leves hay dos españoles, Jorge Castiblanque, quien reside en Guatemala, y Alfonso Martínez Bordeiu, jefe de Relaciones Internacionales del BCIE, informó a EFE la embajada de España en Tegucigalpa.
El presidente hondureño anunció que, a raíz del accidente de Taca, decidió que los aviones comerciales de más de 50 pasajeros no aterricen más en Toncontín, sino en la base militar local de Palmerola, construida por Estados Unidos en la década de los 80 del siglo pasado.
En esa base funciona una academia de aviación de la Fuerza Aérea Hondureña y permanecen unos 400 militares estadounidenses.
Los vuelos internacionales hacia Tegucigalpa fueron desviados a San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante de Honduras, pero a partir de la próxima semana lo harán en Palmerola, que se localiza unos 75 kilómetros al norte de la capital hondureña, según Zelaya.
A la hora del accidente había abundante nubosidad en el cielo de Tegucigalpa, pero con visibilidad suficiente para el aterrizaje y despegue de aviones, según fuentes de Aeronáutica Civil, aunque la pista del aeropuerto estaba mojada, producto de las lluvias caídas anoche a causa de la tormenta tropical Alma.
El avión accidentado, un Airbus A320, se salió por el extremo norte de la pista del aeropuerto tras aterrizar procedente de El Salvador, cayó a una calle muy transitada y se partió en tres sin incendiarse.
Las últimas personas en ser rescatadas fueron los pasajeros que venían en primera clase y los pilotos, debido a que la parte delantera del avión fue de las más dañadas.
Eso obligó a los socorristas a abrir espacios con herramientas pesadas entre los metales retorcidos del avión.
Integrantes del Cuerpo de Bomberos y técnicos de Aeronáutica Civil y de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) coincidieron en señalar que, si el avión hubiera impactado con una fuente adyacente que sirve de paso a desnivel, podría haber explotado y causado, por tanto, una tragedia mayor.
Automóviles
El avión también impactó con dos vehículos que circulaban por la calle en la que quedó atravesado, que conecta con un bulevar que conduce al sur de Honduras y es uno de los más transitados de Tegucigalpa.
Uno de los vehículos impactados es un taxi, que quedó debajo del ala izquierda del avión, que cubría la ruta San Salvador; Tegucigalpa, San Pedro Sula, las dos ciudades más importantes de Honduras, y Miami, Estados Unidos.
EFE