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Tostado (C).- Se trató de poner en su justo lugar a la docente Angela Peralta Pino, nacida en Providencia el 9 de noviembre de 1901 y fallecida el sábado 3 de agosto de 1991. Una maestra que, desde 1940 y hasta 1962, emprendió la sublime tarea de alfabetizar a los habitantes del monte norteño santafesino en una casilla rodante, tirada por un tractor. Luego de recorrer 170 kilómetros, llegó a Santa Margarita, para arribar posteriormente al obraje Los Guasunchos.
El derrotero siguió hacia otros inhóspitos lugares, donde se asentaban los obrajes: Los Quebrachales, Itapé, Los Guanacos, Los Guasunchos y distintas colonias como La Avanzada, La Carreta, La Hiedra y otros asentamientos donde predominaba el analfabetismo. La acción de este apóstol de la educación, no se limitó únicamente al horario de clases, sino que adecuó los turnos para que nadie quedara excluido y asistió a los pobladores desde la óptica espiritual, sanitaria, comunicacional, entre otros aspectos. Esta enorme tarea se desarrolló en la pequeña superficie de una casilla-vagón, formada por una cama-dormitorio, cocina y salón de clases, de acuerdo con los datos registrados en el anexo (1991-1996), del Libro Centenario de Tostado (1891 1991).
La escuelita que, estaba totalmente deteriorada, es patrimonio cultural de la provincia e integra el Museo Histórico Regional de Tostado. Esta situación llevó al intendente, Enrique Fedele, a la subsecretaria de Cultura, Isabel Castelli; y al secretario de Servicios Públicos, Adrián Sarramona, a tomar la decisión de restablecer el gran deterioro físico de la escuela rodante, producido por el tiempo y algunos desmanes propios de inadaptados. Todo este trabajo contó con la desinteresada colaboración del personal del Corralón Municipal y de la docente, Noelia Salgado.
Se realizó un estudio previo sobre el color original y el diseño de las cortinas; a la vez, se recuperaron los bancos y las pertenencias de Angelita Peralta Pino (la maestra caracol), los libros, vajillas, ropa, cartas, fotos y una copia del recorrido que hiciera la docente en sus años de labor en esta zona.
La escuela rodante fue llevada a la plaza 25 de Mayo, para que los vecinos tostadenses pudieran disfrutar y remontarse a la épica tarea docente de más de 60 años atrás, en una zona agreste y desafiante, a la que le hizo frente la vocación de una mujer santafesina.
Para que todos puedan conocer este mobiliario, se permitió la entrada de 4 personas por vez al interior de la casilla. Se pretendía no entorpecer el recorrido y salvaguardar la exposición y además se entregaron folletos con un apretado resumen de su historia.
La Municipalidad de Tostado ha recurrido, desde 2003 a la fecha, al Ministerio de Educación; a la Secretaría de Cultura de la Nación y su similar de la provincia y a la Dirección Nacional de Arquitectura -distrito Litoral- para obtener un subsidio para su restauración.
A tal efecto, se presentaron los planos del Museo Histórico Regional (incluyéndose la Escuela Nº 942), fotos y presupuesto de la reparación. Lamentablemente, hasta el momento, la respuesta fue un inadmisible silencio ante los $ 11.000 que se necesitaban, en el 2004, para no perder parte del patrimonio educativo y cultural de los argentinos.
Por ordenanza 868/94
se declaró reliquia histórica a la escuela Rodante, en la que dictara clase Ángela Peralta Pino. Una calle tostadense lleva su nombre y el 3 de abril, en honor a este ejemplo de vida, ha quedado instituido el Día de la Escuela Primaria Santafesina, por resolución 30 del 18/01/1991 del Ministerio de Educación y Cultura de Santa Fe. Hasta que se construya un salón apropiado, la Escuela Rodante Nº 942 será expuesta en los actos cívicos y populares, protegiéndola en el predio del Corralón Municipal.
Eloy Rodríguez