Dieciséis obreros paraguayos que se movilizaron el lunes por presuntos malos tratos por parte de una empresa constructora declararán durante las próximas horas en el Juzgado de Instrucción Tercera, a cargo del Dr. Julio César Costa. Sin embargo, fuentes consultadas por El Litoral coincidieron en que, ante la policía, estos trabajadores descartaron haber estado privados de su libertad o haber sido defraudados, por lo que el caso no constituiría un delito penal, sino una cuestión de índole laboral.
Estos obreros protestaron a principios de esta semana junto a integrantes de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) para reclamar soluciones a una serie de presuntas irregularidades que vienen padeciendo desde que una empresa constructora de Buenos Aires desembarcó en Santa Fe para trabajar en la readecuación de un edificio que será utilizado como sede de la Iglesia Universal Pare de Sufrir. La protesta tuvo lugar sobre calle Eva Perón, entre Rivadavia y 25 de Mayo, en medio de quema de cubiertas y tránsito interrumpido.
Según trascendió en las últimas horas, estos obreros no estaban encerrados ni en condiciones infrahumanas. De todos modos, venían reclamando mejoras en el trato y un incremento en sus haberes por parte de la empresa que los mantiene como contratados.
El lunes, Carlos Verón De Astrada, miembro de la comisión directiva de la Uocra, manifestó que dicha empresa viene trabajando para la Iglesia Universal hace tiempo en diferentes provincias. "Cuando tomamos conocimiento de la situación de estos trabajadores, que son 35 en total y la mayoría indocumentados, le dimos intervención a la Secretaría de Estado de Trabajo. Desde la Uocra lo que queremos es que se les pague como corresponde, es decir según lo establecido en el Convenio Colectivo de Trabajo y la Ley N´ 22.250, y que se les dé un lugar digno donde vivir, porque están habitando en el mismo edificio donde están trabajando", afirmó.
Si bien el sindicalista aseguró que algunos trabajadores estaban "encerrados" y por ese motivo no habían participado de la protesta, los obreros que declararon ante la policía desmintieron haber estado privado de la libertad en algún momento.