Deportes: DEPO-17 Felgaer es campeón argentino

Con el título argentino obtenido en Mendoza, el Gran Maestro Internacional Rubén Felgaer volvió a confirmar el porqué de su puesto de privilegio en el ranking nacional y su continuidad en el más alto nivel en el país.

Con 7 puntos en 11 posibles (4 partidas ganadas, 6 empatadas y una perdida), accedió al desempate en partidas rápidas en las que obtuvo un triunfo y un empate ante sus dos oponentes, Fernando Peralta y Diego Valerga, para coronarse campeón nacional por segunda vez.

Felgaer nació en Buenos Aires el 4 de abril de 1981 y practica ajedrez desde que tenía 5 años, cuando reclamó a su padre que le enseñara el juego "sólo por llevarle la contra" a su hermano mayor.

En el ámbito nacional fue campeón argentino en la edición de 2001 y ahora, en la correspondiente a 2007, subcampeón en las de 2000, 2004 y 2006 y tercero en 2003. Es Gran Maestro Internacional (GM) desde 2002.

Tras una brillante etapa como juvenil, fue tres veces primer tablero de la representación absoluta de la Argentina en las Olimpíadas de Ajedrez. En 2002, en Bled (Eslovenia), sumó un triunfo y cuatro empates y sufrió cuatro reveses. En 2004, en Calviá (España), obtuvo dos triunfos y cinco empates, con cuatro derrotas, y en 2006, en Turín (Italia), donde sólo pudo jugar cinco partidas debido a una enfermedad, ganó dos, igualó dos y perdió la restante.

Él mismo suele señalar la falta de confianza en sus propias fuerzas como su mayor enemigo, pero la compensa con una buena formación teórica y un estilo que no rehúye las complicaciones, tanto que suele definir con precisas combinaciones de ataque.

Admirador de ajedrecistas como Vassily Smislov, David Bronstein, Mikhail Tahl y Bent Larsen, reconoce que para fortalecerse en el juego más posicional y poder afrontar los finales de partida sin temores mucho contribuyeron las enseñanzas que recibió del GM Oscar Panno.

A pesar de haber recorrido tantos escenarios y jugado innumerables torneos, Felgaer admite que su "mayor humillación" ante un tablero fue en otro ámbito muy diferente. "Hace muchos años me llevaron a mí y a otros chicos a un programa de televisión por cable. Mientras el conductor nos hacía preguntas, nosotros jugábamos. A mí me tocó con Carlitos Fernández Novas, a quien yo doblaba en edad y estatura. Tan concentrado estaba yo en fijarme en cómo se hacía un programa de televisión, que jugaba la partida casi sin mirar el tablero", contó en un extenso reportaje a una revista especializada.

Y remató con el desenlace: "De repente, el conductor le pide a un profesor que nos acompañaba que analizara una partida y deciden hacerlo con la mía, y veo a mi rival con una sonrisa por su última jugada. Miro el tablero y veo un mortífero jaque doble de caballo a mi rey y dama, y enseguida todos explicándolo con lujo de detalles delante de la cámara. Un papelón".