A pesar de que en la provincia de Buenos Aires y otras ciudades del país ya se está advirtiendo el aumento de la demanda en los hospitales por casos de niños con bronquiolitis y otras infecciones respiratorias, en nuestra ciudad todavía no está ocurriendo algo similar.
El hospital de Niños Dr. Orlando Alassia está viendo algunos pacientes con enfermedades respiratorias, a través de su guardia, pero no está complicada la internación de niños por esta causa. Así lo aseguró este mediodía el Dr. Miguel Candioti, uno de los directores asociados, quien aseguró que "todavía no hemos visto el cimbronazo estacional de las enfermedades respiratorias. Hasta el momento, la guardia está viendo algunos casos pero estamos lejos del pico".
Cabe recordar que la bronquiolitis es una infección respiratoria viral que afecta a niños hasta los 2 años, especialmente a los menores de 6 meses. Es más frecuente en nuestro país en los meses de mayo, junio y julio. El virus sincicial respiratorio es el agente causal de la mayoría de estos cuadros, responsable del 80% de los casos. Los principales factores de riesgo son la prematurez, la desnutrición, o enfermedades crónicas como cardiopatías congénitas, entre otros.
La bronquiolitis se manifiesta de la siguiente manera: comienza con síntomas de infección en las vías respiratorias altas, de 1 a 3 días, con secreción y congestión nasal, tos y eventualmente fiebre. Luego, comienzan los síntomas de infección respiratoria baja: como respiración acelerada (taquipnea), retracción costal (tiraje), respiración ruidosa y silbido en el pecho o sibilancias. La duración de este cuadro es variable, pero su máxima gravedad se presenta con frecuencia al quinto día. En niños menores de 2 meses el cuadro es más severo y pueden debutar con apneas (pausas de la respiración).
La gravedad del caso se mide por el grado de dificultad para respirar que tiene el niño, que genera complicaciones en la alimentación y en el sueño. El diagnóstico es clínico y son innecesarios, en casos leves, los estudios de imágenes y de laboratorio.
En los casos leves a moderados, si es un bebé el afectado se debe mantener la lactancia en la medida de lo posible, administrándola muy cuidadosamente para disminuir el riesgo de aspiración debido al mayor número de respiraciones por minuto del bebé.
Podrán emplearse, además, antitérmicos como el paracetamol o el ibuprofeno en niños mayores para disminuir frecuencia respiratoria. En todos los casos, se recomienda mantener las fosas nasales limpias de secreciones para mantener libre el paso del aire.
En los casos en los que se requiera una internación se debe dar oxígeno suplementario. Se emplean broncodilatadores como el salbutamol en nebulización o aerosoles presurizados y aerocámara con respuesta parcial en algún grupo de pacientes. No se recomienda el uso de jarabes para la tos o descongestivos para el tratamiento de la bronquiolitis.