Manuel González está feliz porque ahora, desde el mismo sillón donde El Litoral lo encontró el pasado 12 de abril, puede contemplar sentado en la vereda de su casa el espacio público por el que trabajó mucho tiempo y cuidó durante años: la plazoleta Matheu. Dicho espacio, como se recordará, había sido usurpado por particulares después de Semana Santa con la intención de edificar sobre él dos viviendas para uso privado. Pero la Municipalidad, enterada de la insólita noticia, no tardó en actuar y en mandar a demoler las incipientes construcciones a fines de recuperarlo.
A casi dos meses de la ocupación del terreno y del posterior derrumbe de lo edificado, El Litoral recorrió las inmediaciones de Matheu y Arzeno, donde se localiza la plazoleta, y observó que la misma está siendo puesta en condiciones para que los vecinos de barrio El Tránsito puedan disfrutarla.
"Estamos muy contentos de que nuestra plaza esté siendo recuperada. Ahora se ve linda, y estamos felices", comentó una mujer. Y su alegría tiene razón de ser ya que la plazoleta Matheu ahora tiene bancos, veredas, un mástil y hasta un arenero con paredes de adoquines para ser utilizado por los más chicos. Según pudo conocer El Litoral, a la brevedad se le incorporarán juegos infantiles y se le reemplazarán los reflectores que hoy la iluminan por pintorescas farolas.
"A la plaza le está faltando algunos juegos y una iluminación más acorde. Pero eso lo haremos una vez que se le designe un placero, ya que queremos evitar roturas, robos...", dijeron fuentes de la Secretaría de Obras Públicas de la Municipalidad. Y acotaron: "Ya tenemos antecedentes de destrozos, que sucedieron luego de que se terminó de hacer el arenero y nos tiraron abajo algunos adoquines recién colocados".
Manuel González tiene 90 años. Vive frente a la plazoleta y es el nombre que dan todos los vecinos al ser consultados sobre quién es el que más conoce de la historia de este espacio público.
"Ese terreno fue, muchísimos años atrás, un yuyal impresionante. Mire lo alto que habrán sido que no se veían ni siquiera los caballos que se metían a pastar. Por entonces, yo trabajaba. Pero los sábados y domingos me dedicaba a desmalezarlo. Mi mujer se enojaba porque había veces que seguía de largo y ni siquiera venía a almorzar", contó Manuel. Y agregó: "Ojalá, ahora que está linda, la cuiden. Los otros días, sin ir más lejos, unos chicos estaban arrancando unas plantitas. Los tuve que retar, siendo que la madre estaba al lado de ellos".
Por último, vale recordar una frase del intendente Mario Barletta para entender la importancia de la recuperación de los espacios públicos: "La plaza es algo muy importante en los sistemas democráticos porque no sólo representan el paseo y la distensión. Además, el respeto al espacio público es la muestra más cabal del respeto por la ciudadanía y del ejercicio de la ciudadanía en una sociedad democrática".