Educación: EDUC-01
Para terminar con el flagelo
Educación y trabajo infantil
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), son 165 millones de chicos de entre 5 y 14 años los que trabajan en el mundo y esa problemática está directamente ligada con la pobreza, el abuso y la sobreexplotación. La mejor respuesta, dice la entidad, para combatir este flagelo es lograr el acceso a la educación.

Agencia Télam-El Litoral

Una niña escribiendo en el pizarrón y a su lado un dibujo de dos nenes hechos con palotes es la imagen del afiche internacional del Día Mundial contra el Trabajo Infantil 2008, que este 12 de junio se conmemora bajo el lema "Educación: la respuesta acertada al trabajo infantil".

La cifra mundial de 165 millones de niños y niñas de 5 a 14 años que trabajan, según las últimas estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) revela la extensión de esta problemática asociada a la pobreza, pero no refleja "la gravedad del problema en sectores específicos", dijeron a Télam fuentes del organismo internacional.

El trabajo de los niños tiene una característica particular y dramática: el abuso, la superexplotación, la insalubridad, la peligrosidad, condiciones que se suman a un factor esencial, el robo de la niñez.

La causa principal es la pobreza, acusa la OIT, situación ante la cual empleadores informales contratan ilegalmente el trabajo de los niños, mientras que en otros casos la labor infantil es asumida y naturalizada como una actividad familiar, sobre todo en el ámbito rural, donde se suelen dar diferentes situaciones.

Según la OIT las formas más alienantes y dolorosas del trabajo infantil son las distintas variantes de trabajo esclavo o servil; la prostitución; la producción y tráfico de drogas, y toda otra actividad que también dañe la salud, la seguridad o la dignidad de los niños.

En este marco, la Organización mundial destaca que "resulta difícil detectar un trabajo realizado por un niño o niña que no implique algunos de los estados mencionados, por lo que debemos entender que todas las formas de trabajo infantil constituyen una peor forma".

La mejor respuesta

La respuesta que la OIT lanzó a nivel mundial para combatir este flagelo es lograr el acceso de todos los niños a la educación.

"Una educación para todos los niños, al menos hasta la edad mínima de admisión al empleo; políticas educativas que luchen contra el problema del trabajo infantil impartiendo una educación de calidad y una formación de calificación con recursos adecuados", dice la campaña.

"Una educación para promover la sensibilización sobre la necesidad de luchar contra el trabajo infantil", añade la OIT en el marco de una celebración en la cual se busca llamar la atención sobre la necesidad de conocer y reconocer la situación de explotación económica de la infancia.

Las encuestas realizadas en distintos países periféricos dan cuenta de que la mayoría de los chicos que trabaja lo hace en la agricultura, la pesca y la caza; en las manufacturas, el comercio mayorista y minorista, o trabaja en restaurantes u hoteles.

A estas actividades le siguen en importancia los servicios comunitarios, sociales y personales, incluido el trabajo doméstico, el transporte, el almacenamiento y las comunicaciones. Un pequeño porcentaje de niños trabaja en la construcción y la explotación de minas y canteras, según la OIT.

Es en la economía informal, muchas veces vinculada a los sectores estructurados, y que también se da en los países centrales, donde se verifica el número más elevado de niños que trabajan.

Es allí donde, la mano de obra más barata y abusada es la infantil, por su propia indefensión y vulnerabilidad, porque es la que más ganancias le deja a esos empresarios o contratistas "salvajes" que no tienen el más mínimo sentido de humanidad, sólo los mueve el ansia de ganar dinero.

Hay sectores de la economía informal que están casi invisibles, donde se oculta el trabajo infantil y sus formas, mientras que otros recorren las calles de todas las ciudades del mundo ante la quieta e impotente mirada de miles de ciudadanos.

Estos chicos, que son los más visibles, los más cercanos y lejanos a la vez, muchas veces solos, muchas veces con su familia detrás, se ganan el pan mendigando, vendiendo estampitas, lustrando zapatos, limpiando parabrisas, haciendo malabares, expuestos a todos los riesgos.

Esta realidad es sólo una parte de la problemática del trabajo infantil, más grave o menos grave que otras partes, pero configura el dolor más profundo, la expresión más bárbara de la injusticia social, de la violación a los derechos humanos.

Los objetivos planteados por la OIT, que buscan desterrar la explotación infantil, encuentran el principal obstáculo en la pobreza, que impide que muchas familias envíen a sus hijos a la escuela, porque van a trabajar, o porque están en el desamparo.

En este marco, queda como desafío para el proyecto educativo, su articulación con los factores económico sociales, legislativos y políticos para enfrentar esta problemática.

Campaña activa

La Oficina de la OIT en Argentina lanzó hoy la Tercera Campaña Radiofónica de sensibilización sobre Trabajo Infantil en nuestro país, con el lema: "Erradicar el Trabajo Infantil es una responsabilidad de todos".

Siete spots serán emitidos en 700 radios de todo el país, que destacarán como trabajo infantil actividades que muchas veces no son consideradas como tales Ärecuperación de residuos, trabajo doméstico, trabajo en la vía pública, trabajo ruralÄ y resaltarán la importancia de una educación de calidad para los niños y del trabajo decente para los padres.

Como parte de la campaña, se repartirán además folletos de difusión que contiene información en general sobre trabajo infantil en el mundo y en particular sobre Argentina con datos extractados de la primera Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (Eanna) sobre el trabajo infantil, realizada en 2006.

La Central de Trabajadores Argentinos (CTA) y la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), enviarán a todas las escuelas del país materiales de la campaña "Asignación universal por hijo/ para garantizar la Educación: la respuesta adecuada para erradicar el trabajo infantil".

El afiche de la campaña, cuyo objetivo es concientizar a la población sobre el trabajo infantil, será distribuido en comedores escolares, sindicatos, defensorías de menores, hospitales y bibliotecas infantiles, polideportivos, centros de gestión y participación comunal y centros de salud y acción comunitaria.