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Area Metropolitana: AREA-01
Un crecimiento que desborda la capacidad del Municipio
Intrusión: "Por mes se construyen 80 casillas en asentamientos irregulares"
Lo aseguró el secretario de Planeamiento Urbano consultado acerca del crecimiento de los asentamientos, una realidad que preocupa a ciudadanos y gobernantes. La zona norte centro de la ciudad es la más apta para reubicar a estas familias, pero la cantidad de viviendas sociales no se condice con la dimensión de esta problemática. En Santa Fe 6 mil familias carecen de una casa digna y por mes se crean 80 casillas en zonas irregulares.
Agustina Maiamai@ellitoral.com
La ciudad de Santa Fe presenta un alto déficit de disponibilidad de tierras. Hacia el sur es imposible que la ciudad se extienda, quedando disponibles algunos lugares hacia el norte, el este y el oeste. "El problema es que en el el borde oeste, la zona del reservorio, hay disponibilidad de tierras, pero con una vulnerabilidad hídrica muy alta y también social, porque no hay servicios", explicó el Secretario de Planeamiento Urbano, Eduardo Navarro. Si bien la zona noroeste de la ciudad es apta por su cota, el funcionario aseguró que "tiene un contexto socio-cultural de gran inseguridad por lo que son tierras de una apetencia relativa para la instalación de viviendas de interés social". La zona centro-norte se presenta como una de las más disponibles, aunque Navarro señaló: "Tiene un grado de desorden, producto de los distintos Fonavis que se han ido haciendo de manera aislada y dispersa. Es muy difícil darle un orden para que llegue la infraestructura, el pavimento, los servicios, pero es una zona que tiene cierta disponibilidad".
Capacidad limitada
"La Municipalidad no tiene un poder de policía cotidiano para recorrer toda la ciudad y detectar un asentamiento apenas comienza a gestarse", aseguró Navarro, al tiempo que destacó: "Recibimos una colaboración fantástica de la ciudadanía y los medios que nos avisan sobre estas cuestiones". Consultado acerca de cómo se puede frenar o desalentar la proliferación de asentamientos, contestó: "El déficit del Estado es muy alto. Recién estamos licitando las primeras 36 viviendas sociales, que van a ser para reubicar las 11 familias que están asentadas frente a la Ciudad Universitaria y otras del reservorio del oeste. Es un mecanismo que demora en ponerse en marcha". "El Estado municipal tiene una capacidad limitada: contamos con relevamientos y estamos licitando estas nuevas viviendas, pero tenemos una capacidad operativa limitada frente al desbordante crecimiento de los asentamientos", destacó. Respecto de cómo opera la Municipalidad, Navarro relató: "Tenemos reclamos de privados a través de jueces que le exigen al Estado Municipal, por ejemplo al norte de Guadalupe, el desalojo inmediato. Pero ¿en nombre de quién vamos a sacar a esas personas? Lo que no se hizo en 24 años no se puede hacer en 6 meses. No se trata de sacar a la gente y tirarla. Estos asentamientos son productos de políticas económicas propias de los 90's. En Santa Fe hay 6 mil familias que necesitan soluciones habitacionales y la mitad tiene una alta vulnerabilidad social". En este sentido el funcionario aseguró: "Tenemos 80 viviendas irregulares, casillas, ranchos que se agregan por mes. Hasta que no estemos armados con una política de contención social masiva, frenarlos es como querer parar el aire con un colador".
Potencial turístico
Cerca de La Guardia, a la vera de la Ruta 168, la Municipalidad dispone de 117 hectáreas propias. En ese lugar se está constituyendo un asentamiento irregular, que alberga unas 20 familias. "Es un tema que nos preocupa muchísimo y que debe ser debatido no sólo por Planeamiento, sino por los encargados de Asuntos Hídricos, a nivel municipal y provincial", sostuvo Navarro. Pero estos terrenos no son pensados desde la Municipalidad para construir viviendas sociales, sino que por sus características consideran que es mejor explotarlo en términos turísticos: "Nuestro proyecto está más relacionado con el turismo que con la residencia. La fortaleza de esa zona es la cercanía al río, el paisaje ribereño y la conectividad por la ruta a la ciudad y al resto de la costa", explicó. "La idea es desactivar los asentamientos, dándole otro perfil al lugar. Hay una ordenanza que prohibe construir en esa zona y, por ser consecuentes con esa ordenanza, se está poblando con asentamientos irregulares", continuó el secretario. Ante la pregunta de quién se haría cargo de las familias que ya están asentadas, Navarro respondió: "El hecho de no tener una capacidad de respuesta, nos pone frente a la situación de que la empresa que decida explotar esa zona, tiene que contemplar dentro de sus números la reubicación de estas familias. Es un costo que tendrían que asumir las empresas, pero todavía estamos a tiempo porque la cantidad de familias es baja. Hay lugares de reserva para reubicar estas familias en Alto Verde y el noroeste de la ciudad".
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