De la redacción de El Litoral / DyN
Las entidades agropecuarias destacaron ayer el "gesto positivo" del gobierno de girar al Congreso un proyecto para convertir en ley el esquema de retenciones móviles, aunque advirtieron que analizarán el contenido de la iniciativa para que no se termine sancionando lo que denominaron "una trampa".
En tal sentido, la Comisión de Enlace resolvió pasar a cuarto intermedio hasta esta tarde, a las 15 Äen coincidencia con el acto oficialista en Plaza de MayoÄ luego de más de tres horas de reuniones en el Predio de Palermo de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
Los ruralistas confirmaron que el paro de comercialización de granos iniciado el domingo finalizará esta medianoche, aunque no se arriesgaron a decir que luego será levantado.
Al respecto, el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, señaló que "hay que consultar a las regiones" y que "uno tiene la percepción de que nadie quiere irse a su casa a cambio de nada".
"Estamos preocupados, no sea que el contenido (del proyecto) sea una trampa", admitió Buzzi, quien consideró necesario que haya "tiempo para la discusión" del proyecto con los legisladores.
En ese sentido, precisó que hay que buscar que el contenido de la resolución sea modificado "para que no sea funcional a los fideicomisos y pools". Por su parte, el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, advirtió que "valora" el anuncio del gobierno, pero que "no nos hace olvidar otros problemas". "Queremos que se convoque a una mesa de concertación" para considerar la problemática del trigo, la leche, la carne y las economías regionales, señaló.
Llambías expresó su deseo de que el proyecto "sea debatido y no solamente aprobado a libro cerrado" y que "si tiene que haber correcciones, que sea corregido".
En ese sentido, adelantó que se pedirán audiencias con los presidentes de las dos Cámaras legislativas y se advertirá sobre la "ilegitimidad e inconstitucionalidad" de la norma, porque "se ha modificado el sistema al pasarse de (retención) fija a móvil".
En referencia a lo que denominó "una confiscación", Llambías sostuvo que el propósito del aumento de las retenciones "es hacer caja, porque (el dinero que se espera recaudar) es la mitad de lo que cuesta el tren bala".
Por su parte, el presidente de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Fernando Gioino, manifestó el interés de que se le dé "participación" al campo en el debate del proyecto, al tiempo que alertó que "en esta curva de retenciones también están el trigo, el maíz y el girasol", además de la soja.
Por último, el titular de la SRA, Luciano Miguens, expresó que no entendía "la reiteración en los discursos de hoy de las acusaciones de desabastecimiento" al sector.
Carta a la Corte
El grupo Pampa Sur remitió una carta a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con una "reflexión" a manera de "colaboración", en la que le solicita la "urgente intervención como poder de la República para resolver sobre la constitucionalidad o no de una medida que está liberando una crisis absurda, si tenemos en cuenta la enorme oportunidad de esta Nación para solucionar definitivamente las demandas de alimento, salud, vivienda, seguridad, educación y justicia a todo su pueblo".
Varias cámaras de transportistas y productores autoconvocados mantenían su decisión de cortar las rutas mientras aguardaban la resolución de esta tarde de la Mesa de Enlace. Por otra parte se registraban hoy actos multirreligiosos para orar por la solución pacífica del conflicto.
La Cámara Empresaria de Autotransporte de Cargas Esperancina (Ceace), junto a otras entidades como la Asociación Argentina de Transportistas de Hacienda, la Asociación Autotransporte de Cargas Santa Fe, la Cámara Empresarios Sunchalenses Autotransporte de Cargas y Cooperativa Provisión de Insumos para Transportistas Ltda. de Avellaneda, expresaron su "malestar por la persistencia de una situación que, aunque no provocaron, resultan perjudicados en gran medida".
Las entidades impedirán la circulación de vehículos de carga por otras 48 horas aunque permitirán el paso de vehículos particulares y de emergencia.
Los transportistas nucleados en Fadeac tenían previsto retomar medidas de fuerza el miércoles, pero ante los anuncios nacionales decidieron postergar 24 horas la reanudación de la protesta.
Los productores seguían hoy impidiendo el tránsito de granos y de otros vehículos de cargas en la cabecera entrerriana del túnel, ocasionando demoras al resto del tránsito vehicular por la Ruta 168.
En San Justo, los productores autoconvocados continúan con el corte de la Ruta Nacional Nº 11, en el acceso sur a la ciudad de San Justo, al norte de la localidad de La Criolla y en Gobernador Crespo. También hay piquetes al costado de la Ruta Provincial Nº 39 que une las localidades de San Cristóbal con San Javier.
En consonancia con llamados similares de todo el país, para la primera hora de esta tarde estaba prevista una celebración interreligiosa en la rotonda de acceso a Sunchales, organizada por las sociedades rurales de esa ciudad, Rafaela, Sunchales, Humberto 1º y Moisés Ville.
Para las 20 se organizó además un oficio religioso en la Catedral San Rafael. La homilía estará a cargo del obispo de la diócesis de Rafaela, monseñor Carlos María Franzini, y se ha invitado especialmente a participar a los representantes y ministros de los demás cleros presentes en la ciudad.
En San Justo, el intendente y el senador provincial participaron esta mañana de un acto denominado "por la pacificación de nuestro país". En la plaza y con escasa concurrencia se entonaron las estrofas del himno y se rezó una oración por la patria.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, puso hoy en duda que el proyecto de ley del esquema de retenciones móviles pueda generar un verdadero debate entre diputados y senadores, dado que la propuesta no permite modificaciones sino que se somete a su ratificación o su rechazo.
El dirigente remarcó que le "hubiera gustado que no hubiese quedado tan cerrado el tema, como para tener dudas de que se pueda acceder a ese debate. Ojala se cumpla la posibilidad de debate en el Parlamento, es lo que el productor espera", subrayó Miguens.
Puntualizó que "la rapidez con que se pueda lograr que esto vaya al Congreso, y se cumplan las formalidades necesarias para solucionar el conflicto, será importantísimo para que el productor deje la ruta, la protesta, y de una buena vez se ponga a trabajar y a producir".
El titular de la SRA opinó que "el campo no puede estar aislado de la política oficial del país", y consideró "injusto decir que estos cuatro señores quieren la desestabilización del país o el desabastecimiento del pueblo", en alusión a la publicidad de la convocatoria al acto del Partido Justicialista esta tarde en Plaza de Mayo.
Allí aparecen las fotos de los presidentes de las cuatro entidades, a quienes se responsabiliza de pretender desestabilizar y desabastecer al país. "No es así. Este tipo de agresiones que tuvimos en los últimos tiempos, de pretender decir que no queremos que la leche, la carne y el pan estén a precios razonables, es una acusación muy fuerte que no hace a la verdad", afirmó Miguens.
En ese sentido, el ruralista subrayó que los productores asumieron "el papel de aceptar precios sugeridos, acotados, incluso controlados muy fuertemente por el gobierno".
Rogelio Alaniz
La semana pasada, la presidente prometió más hospitales y caminos. En ésta anunció que la resolución 125 sobre retenciones móviles será tratada por el Congreso. El proyecto llegó a libro cerrado. Es una mala señal. La sensación es que estamos ante un gobierno que recurre a diferentes excusas para defender lo mismo. Los Kirchner suponen que el conflicto concluye en donde en realidad debería haber empezado: en el Parlamento. Estos cien días que tanto desgastaron al gobierno podrían haberse evitado si la presidente hubiera recordado que a la democracia se la defiende con más democracia.
Tratar el 11 de marzo el tema de las retenciones en el Congreso habría sido un acto conforme a derecho. Tratarlo cien días después suena más a un recurso para ganar tiempo o una manera de disimular la derrota política. No es la cultura republicana la que moviliza a los Kirchner, sino la cultura del oportunismo. No estamos ante una iniciativa a favor de la calidad institucional, sino ante una maniobra de distracción. De todos modos, es una buena noticia que un Congreso paralizado por el oficialismo empiece a adquirir protagonismo.
No hace falta ser un experto en derecho constitucional para saber que ni siquiera en las monarquías el Ejecutivo puede reemplazar al Parlamento en el tema de las contribuciones. En nuestra Constitución los artículos 4, 17, 52, 75 y 76 son concluyentes. Es una pena que los Kirchner recién ahora hayan empezado a leerla. Es una pena que sigan sin entender que el Congreso no es una escribanía pública que ratifica las órdenes del Ejecutivo sino un ámbito deliberativo. Es una pena que no terminen de entender que las instituciones son la mejor garantía de la gobernabilidad y no una coartada a recurrir cuando las papas queman.
Atendiendo a las declaraciones de la pareja gobernante, bien podría decirse lo que en su momento se les dijera de los borbones: no aprendieron nada, no olvidaron nada. Siguen creyendo que están frente a una conspiración golpista o ante una maniobra de oligarcas inescrupulosos decididos a hambrear al pueblo. Quieren hacerle creer a la sociedad que la máxima dirigente de la oposición es Cecilia Pando y que el enemigo de los argentinos es la Sociedad Rural. Mientras tanto, para justificar sus actos se apoyan en una institución fundada por Martínez de Hoz. Mientras tanto, lo que brilla por su ausencia es una política agropecuaria. Salvo que alguien crea que todo el problema del campo se reduce a retenciones más, retenciones menos.
Que las ciudades y pueblos del interior estén movilizados o que la economía se esté paralizando, a los Kirchner no les dice absolutamente nada. Más cómodo es aferrarse a la mitología devaluada y manipulada de la Plaza de Mayo, con actos públicos que se pagan con el bolsillo de todos los argentinos y que en las actuales circunstancias no tienen otro objetivo que arrojar más leña a la caldera del conflicto social.