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Deportes: DEPO-13
Margarita y una tarde de lujo
Voló una Golondrina
Fue una fiesta en la localidad, que a lo largo del fin de semana disputó un extenso programa que arrancó el sábado y culminó el domingo, cuando se realizó el gran desafío entre Tormenta, de Vera, y la yegua paraguaya Golondrina.
Juan Raúl Moncada - (enviado especial a Margarita)
La yegua verense Tormenta es considerada la segunda más ligera del país, mientras que la desafiante paraguaya, de Ybycuí llegaba con sólo dos actuaciones en sus pagos, donde había cosechado sendos triunfos; pero, más allá de esto, se sabía que venir a enfrentar a una ligera de la talla de Tormenta era una parada complicadísima. La prueba se venía palpitando desde hace ya más de quince días y el espectáculo ofrecido fue de primer nivel; el sábado se pudo disfrutar de un lindo aperitivo con algunas competencias que hicieron entrar en calor al público asistente. En esta jornada se disputaron seis pruebas de las cinco pautadas, ya que, por el exceso de ratificados, una de éstas se debió realizar en dos tandas. El domingo y, con una asistencia de público que superó las dos mil quinientas personas, se corrieron nueve competencias.
Y voló...
Toda la expectativa estuvo centrada en el gran clásico Internacional, donde en 375 metros la victoria fue para la representante paraguaya Golondrina, la zaina cara blanca que, de la mano del trainer Rubén Quintana, alcanzó una clara victoria más allá de que la alazana de Vera golpeó los palos a los pocos metros de la partida, lastimando en el tobillo izquierdo a Francisco "Kiko" Alves. El domingo, la pupila de Sosa no pudo recuperar la ventaja que aprovechó muy bien la zaina y, si bien se arrimó en los metros finales, en la sentencia cruzó atrás de la vencedora.
Silencio
No se sentía "volar una mosca" cuando las dos yeguas se pararon en gateras, confirmando el gran interés entre el público. Cuando se ordenó la partida, las dos saltaron juntas, pero con la diferencia de que la paraguaya lo hizo derecho y la alazana de Vera buscó con fuerza a los palos Ätal cual es su habitual característicaÄ. Fue en ese momento cuando la bota izquierda de Alves golpeó la baranda y le causó una importante herida; mientras el piloto brasileño buscaba acomodar a Tormenta, el jockey paraguayo sacaba un poco más de un cuerpo de ventaja con Golondrina. Pasaron por la indicatoria de los 200 metros y la ventaja de la zaina era de más de un cuerpo sobre la alazana, la que, poco a poco, fue descontando, pero que en ningún momento puso en riesgo el triunfo de la yegua que llegó desde la localidad paraguaya de Ybycuí.
En el disco
En la sentencia, hubo menos de un cuerpo a favor de la pensionista de Quintana y el festejo se desató para el nutrido grupo de paraguayos que acompañó a Golondrina, sumándose al de los apostadores que confirmaron su confianza en ella, mientras que, por el lado argentino, las caras eran más que largas por la inesperada derrota de la considerada mejor yegua del país, la cual encuentra como salvedad el severo traspié a poco de la suelta.
Agua Azul superó a Despreciado
La alazana entrenada por Omar Vanney en San Justo venció con claridad al santiagueño Despreciado, mientras que el chaqueño Palito quedó tercero y último. Lamentablemente, la prueba se debió correr con tres ejemplares, ya que el santafesino Yarará, pensionista de Jorge Zimermann, no fue aceptado por sus ocasionales rivales; algunas versiones sobre la identidad del caballo nos privaron a los concurrentes de poder ver a este ejemplar en acción, lo que habría sido un gran complemento para lo que ya resultaba una gran carrera. A los pocos metros de la suelta, el buen jinete Eduardo Barreto acomodó al frente a la representante de San Justo, que hizo una pequeña ventaja sobre Palito, el chaqueño que por el exterior buscaba darle caza, mientras que, muy cerca, accionaba el caballo Despreciado. Paulatinamente, Agua Azul fue estirando ventajas para irse a la sentencia a la que llegó con luz de ventaja sobre Despreciado, el cual dejó tercero a Palito. Muy buena demostración de la pensionista del exitoso entrenador Omar Vanney, que el mes pasado supo ganar un importante clásico en Progreso, para luego quedar segundo en el mismo escenario, pero que, con unas cuantas presentaciones, viene demostrando que está para seguir dándole muchas alegrías a la gente del norte.
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