Escenarios & Sociedad: SOCI-04
Se exhibe en El Taller
"Mare Nostrum", para anhelar el polvo sobre los muebles
La propuesta teatral se basa en una obra de Carlos Carrique, está protagonizada por José Cortes López, Sergio Robinet y Victoria Menéndez y dirigida por Lucía Klocker.

Todos los sábados, a las 22, se presenta "Mare Nostrum" en El Taller, la sala ubicada en 1º de Mayo 2924. La obra de Carlos Carrique es un absurdo donde dos personajes viven a bordo de una balsa pentagonal, luego de haber sobrevenido el diluvio universal. La historia transcurre en un mundo futuro, donde las máquinas se confunden con el hombre y las relaciones interpersonales evolucionan y se rigen por otros códigos.

Javier (José Cortes López) y César (Sergio Robinet) viven allí enfrentándose al tedio de estar limitados a vivir desde hace veinte años sin más recursos que los restos de basura que logran pescar del mar y que alguna vez fueron símbolos del confort y la comodidad. De esa manera aparece un tercer personaje, Aída (Victoria Menéndez) y, entre chapuzones, agua artesanal, bocaditos marinos y maremotos, los sobrevivientes recuerdan su vida en tierra firme anhelando el polvo sobre los muebles y las baldosas del odio.

La escenografía pertenece a Silvina Menéndez; el vestuario es de Pamela Strada, la gráfica y el sonido de Melina Menéndez, el diseño de iluminación de Sergio Robinet, la fotografía de Florencia Farioli y la dirección de Lucía Klocker.

La entrada tiene un costo de $ 10.

Según sus mismo hacedores, los recursos históricos direccionan a estos personajes que recuerdan, a esta altura de una manera muy distorsionada, un mundo sumergido e impotente ante la fuerza de la naturaleza. El Hombre no es dueño de todo aunque así se crea. La locura planteada en este mundo absurdo reflejado en "Mare Nostrum" es la primera consecuencia de la pérdida de todo lo que provee "felicidad".

La directora de la propuesta destaca, siguiendo conceptos de Elena Lo Cicero, que "el sueño de la razón produce monstruos. Existe en el absurdo una necesidad de burlarse de lo injusto, de lo inalcanzable, a veces de lo inexplicable y también de nosotros mismos. En distintos campos, el arte va mostrando la decadencia de valores ideales o idealizados, y la presencia de un mundo por momentos absurdo, pero auténtico, que se vuelve sobrenatural pero nuestro, que nos repugna pero que debemos compartir".

"Un mundo puede ser explicado por razonamientos, pero cuando este mundo es privado de ilusiones, el hombre se siente un extranjero (término empleado por Albert Camus): el divorcio entre el hombre y su vida constituyen el verdadero sentido del absurdo. En el diccionario, absurdo es falta de armonía, en el uso común es ridículo. Ionesco dice al respecto que absurdo es aquello separado de un fin... cortadas sus raíces religiosas, metafísicas y trascendentes, el hombre está perdido: sus acciones se vuelven sin sentido, sin utilidad, absurdas".

Esto es lo que sucede, dice Klocker con los personajes de "Mare Nostrum", porque "todos los aspectos de sus vidas se encuentran a la deriva, nada les queda del mundo que le daba seguridad, flotan en la incertidumbre. Así, cuando la vida no tiene significación, lo absurdo pasa a ser la trama de la historia. El proceso de lo cotidiano vuelve absurda la vida, ya no hay una razón profunda de ser".