Area Metropolitana: AREA-03
La autopista y el aeropuerto permanecieron cerrados
Complicaciones por la intensa niebla
Los aeropuertos de Sauce Viejo, Paraná y Rosario permanecieron cerrados hasta el mediodía. La autopista Santa Fe-Rosario también fue clausurada durante la noche. Los ómnibus provenientes de Retiro llegaron con varias horas de retraso. El fenómeno continuará hasta mañana.

Desde hace unos días, la zona de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires se encuentra tapada por una densa niebla que provocó el cierre de aeropuertos, autopistas, rutas y puertos. Durante los meses de otoño e invierno, es común que se formen bancos de niebla y neblina, favorecidos por condiciones de humedad elevada Äpróxima al 100 %Ä y ausencia de vientos.

Es por esto que a partir de las 2.30 de la madrugada y hasta cerca del mediodía, el aeropuerto de Sauce Viejo permaneció cerrado. La visibilidad a las 9 de la mañana era de sólo 100 metros. Desde la oficina de meteorología del aeropuerto, se recordó que la única forma de disipar la niebla es con viento o con sol, cuando los rayos comienzan a caer en forma perpendicular. Asimismo, se informó que las ciudades de Paraná, Rosario y Buenos Aires también habían clausurado sus aeropuertos.

En tanto, Vialidad Nacional informó que varias rutas del país fueron cerradas y se debió circular en la mayoría de los caminos con tránsito asistido. La autopista Santa Fe-Rosario permaneció cerrada hasta las 9 de la mañana, con el objetivo de evitar accidentes. Asimismo, se interrumpió el tránsito en las rutas 9, 11, 12, 14 y 19.

Desde la Terminal de Ómnibus los micros salieron sin inconvenientes, pero sí hubo varias horas de demora en la llegada de los coches provenientes de Retiro. A media mañana, esta situación ya se estaba normalizando.

Por otra parte, los puertos de Rosario, Zárate y Buenos Aires fueron cerrados hasta cerca del mediodía.

Recomendaciones para conducir

Las condiciones meteorológicas que caracterizan esta época del año aumentan el riesgo de accidentes de tránsito. Por eso, se aconseja postergar un viaje hasta que la visibilidad mejore. En caso de ser inevitable, se recomienda:

No ir ""pegado" al vehículo de adelante. No encender balizas porque se deben utilizar para otros fines y, además, dan la idea de que el vehículo se encuentra detenido. No detenerse sobre la calzada o banquina, sino buscar un lugar alejado y seguro. No adelantarse a otros vehículos. Cuando a la señal V Äque indica la presencia de bancos de nieblaÄ es percibida a muy corta distancia o no se la ve, se debe reducir la velocidad y dejar la vía de circulación en forma segura, deteniéndose fuera de la calzada y la banquina. Disminuir la velocidad y no detenerse sobre la ruta o calle. Encender las luces de posición y las bajas, pero no las altas. Encender las dos luces amarillas llamadas rompenieblas, delanteras y la trasera. Las luces amarillas delanteras, colocadas debajo del paragolpes, hacen que el haz de luz se proyecte en forma no concentrada e ilumine una zona baja de 180º, evitando el encandilamiento de rebote contra la niebla y permitiendo ver la línea blanca del borde derecho de la ruta y la línea amarilla del centro del camino. La luz amarilla trasera Ädebe colocarse una sola del lado izquierdoÄ indica al chofer que viene detrás por dónde puede adelantarse. Cuando se maneja en ruta, siempre se debe tomar como referencia para no perder la orientación, la línea blanca demarcatoria de la banquina derecha. Cuando se detiene la marcha, debe hacerse a un lado del camino, asegurándose de que el vehículo no quede a mitad de la ruta o sobre ella y encender las balizas. Lo mejor que se puede hacer es detenerse a un costado de la carretera (fuera de la cinta asfáltica) y esperar a que la niebla se disipe con protección de balizas encendidas. Si bien detener la marcha y esperar puede resultar incómodo o considerarse como una pérdida de tiempo, es siempre la opción más segura.