Agencia Télam / De la redacción de El Litoral
El delantero del Liverpool inglés Fernando "El Niño" Torres señaló el tanto de la consagración, a los 33 minutos del primer tiempo, con una sutil definición sobre el arquero Jens Lehmann, luego de un gran pase de Xavi Hernández.
El equipo de Luis Aragonés se coronó en forma invicta con triunfos sobre Rusia (4-1 en fase inicial y 3-0 en semifinales), Suecia (2-1) y Grecia (2-1) en primera ronda; Italia 0 (4)-0 (2) por penales en cuartos y Alemania (1-0) en la instancia decisiva.
La consagración, que le reportó a la Federación Española de Fútbol una ganancia de 27,5 millones de euros, fue presenciada por el rey Juan Carlos y el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el palco de honor del estadio. Y palpitada a distancia por una multitud en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid, donde los fanáticos vivieron sensaciones que no se repetían desde 1964, cuando España le ganó a la URSS por 2-1 en una copa que lo tuvo como anfitrión.
Decididamente, "La Furia" se impuso sin contemplaciones a la disciplina alemana, en una final que debió registrar un resultado más abultado. Tras un comienzo dubitativo, en el que Alemania impuso su ritmo y el desarrollo del partido en campo rival, España pisó con firmeza el césped en la capital austríaca y se encaminó a una conquista impecable.
El brasileño nacionalizado español Marcos Senna apuntaló al equipo de Aragonés, con su despliegue en el mediocampo, y Torres se transformó en el hombre del partido, con una agresividad que desestabilizó la defensa germana.
Antes de la apertura del marcador, el delantero de Liverpool puso un llamado de alerta en el arco de Lehmann con un cabezazo que se estrelló en la base del palo derecho, a los 23 minutos.
Diez minutos más tarde, cuando España ya impresionaba con su buen mecanismo ofensivo en la mitad de la cancha, Senna habilitó con maestría a Torres, el goleador le ganó la posición a Philipp Lahm y definió con categoría. La ventaja no produjo ningún tipo de especulación en el conjunto español; por el contrario, marcó una tendencia irreversible en el desarrollo del juego.
"La Furia" superó con claridad durante todo el complemento a un rival que tuvo a sus principales hombres de ofensiva maniatados. El capitán Michael Ballack, incómodo por la marcación, tuvo poca incidencia y el goleador Miroslav Klose (único punta) quedó marginado en un esquema con poca fluidez de juego.
En esa etapa, España tuvo siete ocasiones para anotar el segundo tanto, pero las desperdició todas. No obstante, el resultado nunca estuvo en riesgo porque su dominio del juego fue absoluto y su consagración, en efecto, muy merecida.
Alemania: Jens Lehmann; Arne Friedrich, Per Mertesacker, Christoph Metzelder y Philipp Lahm; Torsten Frings y Thomas Hitzlsperger; Bastian Schweinsteiger, Michael Ballack y Lukas Podolski; Miroslav Klose. DT: Joachim Lew.
España: Iker Casillas; Sergio Ramos, Carles Puyol, Carlos Marchena y Joan Capdevila; Marcos Senna; Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Cesc Fábregas y David Silva; Fernando Torres. DT: Luis Aragonés.
Gol: en el primer tiempo, a los 33 min, Torres (E).
Cambios: en el segundo tiempo, al comenzar, Marcell Jansen por Lahm (A); 12 min, Kevin Kuranyi por Hitzlsperger (A); 19 min, Xavi Alonso por Fábregas (E); 21 min, Santiago Cazorla por Silva (E); 33 min, Mario Gómez por Klose (A) y Daniel Güiza por Torres (E).
Árbitro: Roberto Rosetti (Italia).
Estadio: Ernst Happel de Viena.
El director técnico Luis Aragonés se despidió del seleccionado español de fútbol con la conquista de la Eurocopa 2008 y un récord de victorias acumuladas durante su gestión, iniciada cuatro años atrás. El madrileño, de 69 años, dirigió su primer partido con España el 18 de agosto de 2004 y cosechó 38 victorias en 54 partidos, lo que lo transformó en el técnico con mejores números en el seleccionado nacional. Con ello, Aragonés superó la marca que ostentaba el vasco Javier Clemente, que había conseguido 36 victorias en el período comprendido entre 1992 y 1998. El conductor saliente deja, además, un invicto de 22 partidos, vigente desde la última derrota ante Rumania (0-1), en un amistoso jugado el 15 de noviembre de 2006.
El director técnico del seleccionado español de fútbol, Luis Aragonés, con llamativa serenidad, consideró que la conquista de la Eurocopa 2008, tras vencer a Alemania en la final, representó "el deber cumplido".
"No exteriorizo mucho las cosas porque considero que es el deber cumplido. Hemos trabajado bien, ganamos y punto", resumió el entrenador, que había adelantado su salida del cargo al término de la competencia celebrada en Austria y Suiza.
El técnico, lanzado al aire por sus dirigidos mientras se esperaba la entrega de la copa, se confesó "muy contento por los jugadores y por toda España. Los futbolistas sabían la fe que les tenía. Creo que tenemos un equipo extraordinariamente bueno, capaz de jugar ante cualquier rival y "romperlo' cuando toca la pelota", analizó.
El futuro conductor del Fenerbahce de Turquía aseguró que la consagración en la Eurocopa 2008 será "un hito que al fútbol español le va a decir cosas importantes". Y ante la insistencia sobre un eventual cambio en la decisión de renunciar a su cargo, Aragonés recalcó que no existe "ninguna posibilidad" de quedarse al frente del seleccionado español.
Por su parte, el capitán del equipo, Iker Casillas, reveló que con la consagración en Viena cumplió "uno de los objetivos" de su carrera profesional. "Quería ganar algo con esta selección, después de haber jugado tantos partidos por ella. Todavía no soy consciente de lo que hemos logrado, no puedo explicar lo que siento, sólo tengo una alegría inmensa", puntualizó el arquero del Real Madrid.
Finalmente, Casillas le dedicó el triunfo a los "graciosos" que estigmatizaban al seleccionado español con el "sanbenito (sic) de los cuartos", en referencia a una instancia siempre traumática para el equipo en los torneos de mayor prestigio. "Se van a tener que callar la boca. Nos hemos quitado ese mote a lo grande... ícon el título!", cerró.