Francisco Díaz de Azevedo
Se puede afirmar que el 2008 es el año de Carolina Costagrande y no hay dudas. La mejor voleibolista de todos los tiempos, nacida en El Trébol, formada en Club Trebolense, con su paso por Boca Jrs. y tras 10 años en el máximo nivel de las ligas mayores de Italia, logró finalmente el máximo título con el Scavolini Pesaro hace sólo unas semanas.
Ahora, en un merecido descanso desde el confortable living de su casa en calle Río Negro de El Trébol, Caro se sienta, cuan larga es, en una rústica y artesanal silla de madera y enfrenta los micrófonos de El Litoral: "Vine por dos semanas. Sólo había estado tres días en Año Nuevo y ahora pude quedarme más. Fue un gran año, obtuve lo que quise a nivel profesional y sobre todo a nivel humano. A partir de eso llegaron los resultados".
La joven se prepara para un casamiento mientras con su habitual tranquilidad habla y cuenta de su vida en Italia y de su reciente logro: "Con el equipo se lograron resultados y además me tocó ser protagonista en esto, tuve un nivel constante y alto y después me destacaron como jugadora del torneo. Pude llevar yo el equipo adelante y eso fue un condimento especial".
A los 27 años, Costagrande asegura estar en el mejor momento de su carrera tras haber pasado exitosamente por la Selección Nacional hace años y haber desembarcado una década atrás en las ligas más exigentes del mundo: "No digo que sea fácil llegar pero lo más duro es mantenerse. Siempre estuve en la elite pero ahora estamos en el primer puesto y tenemos que mantenernos. El club confió en mí y yo confié en ellos. Después de tantos años de cambiar este año renové con ellos. Ahora jugaremos la Champions League y además vuelve Zé Roberto, el director técnico de la Selección de Brasil y si bien se van dos compañeras buenas vienen otras dos que también juegan muy bien por lo que tenemos grandes expectativas".
Tras el Scudetto obtenido con el Scavolini Pesaro, Carolina tuvo chances de emigrar a otros países en busca de grandes contratos o de embarcarse en aventuras en otros clubes de la mayor liga del mundo: "Recibí propuestas para ir a otros clubes pero enseguida les aclaré que tengo otro año por delante en mi club. También hay propuestas del exterior en Japón, Rusia y Turquía por una diferencia económica del doble o triple pero yo quiero seguir ganando donde estoy. Después veré".
Mario Martínez, su técnico de toda la vida en Trebolense consiguió días atrás el ascenso con el Conegliano por primera vez en la historia de ese club y de a poco dos grandes potencias que nacieron juntas parece que vuelven a juntarse: "Mario es un grande, ahora llegó a Primera y le va a ir muy bien. Sería bárbaro que un día me dirija, pero por ahora los caminos van paralelos y hoy por hoy no se da la posibilidad. Pero después se verá. Hoy, de todas maneras si me voy de este club es sólo para ir a otro país".
Con 10 años en Italia, Caro a veces se siente foránea y lo manifiesta: "A Argentina entro como turista porque tengo nacionalidad italiana. No sé qué haré cuando termine mi carrera porque vivo el día a día. No puedo hacer demasiados planes por la vida que llevo. No puedo proyectar a largo. Hay miles de cosas que me cambian todos los días. El Trébol es un lugar intenso porque tengo mi familia y mucha historia vivida. Pero lógicamente, un poco, fui perdiendo el círculo. Me quedo mucho en casa y fui dejando reuniones y amistades pero porque yo soy para adentro y salgo cada vez menos. Esta ciudad es el lugar donde nací y nunca cambiará. Pero en Italia tengo ya una vida hecha, allá aprendí muchas cosas".