Opinión: OPIN-03
Lengua viva
La carrera docente: íbien, gracias! ( II )

Estábamos hablando de la importancia que tiene para todo académico universitario llevar a cabo los procesos que exige toda carrera docente. Nos referíamos a los posgrados como parte importante en el desarrollo, en la evolución y actualización científica en un momento dado, no en cualquier momento. Para llegar a ellos había que ostentar probanzas de que se poseía una trayectoria importante en los ámbitos académicos científicos e investigativos en el área de conocimiento elegida. Es decir, la exigencia de un título idóneo, el conocimiento y la experiencia en el ejercicio de ese aprendizaje eran necesarios para acceder a ellos.

¿Cuál era el fundamento? Su aprovechamiento, el basamento en el que se iba a seguir construyendo. ¿Cuántos años de trayectoria? ¿20 o más? Tal vez, los necesarios. Cada profesional tiene sus tiempos y posibilidades. Lo cierto era que con dos, tres o cuatro, etc. trabajos de investigación realizados no podías considerarte investigador/a, tampoco director/a de tesis de grado o posgrado.

El doctorado era el último peldaño de la carrera. No cualquiera podía acceder a él. íSer doctor era cosa seria!, era la "frutilla del postre", con aprovechamiento de todos los saberes adquiridos íQué maravilla! Hoy las exigencias para lograr ese título tan preciado, lamentablemente, son mínimas. Se egresa y rápidamente se puede incursionar en él y, por supuesto, en todo postítulo y posgrado que se desee. La oferta es prolífera y generosa. En la mayoría, ni siquiera está la exigencia de tener un título universitario de grado, pero eso sí: ítiene que tener Internet! íFundamental! El soporte se transformó en "un método a distancia".

Perdimos de vista el valor del conocimiento y la sedimentación que necesita el mismo para clarificarse. Este proceso no dura un año, ni dos. íObvio! Quizás, la dinámica actual en la realización de todos los procesos vitales sea demasiado fuerte.Ya no hay demasiado tiempo para la reflexión.

Si lo expuesto tiene un nivel importante de verdad, las consecuencias podrían ser cuasidramáticas para nuestro futuro. Está en juego la formación de nuestros jóvenes profesionales, a partir de su ingreso a una forma de pensamiento superficial, facilista y seudocientífica.

Algunos estarán pensando en la pregunta del millón: ¿quién está en lo cierto? No se trata de eso. Se trata de llegar a la verdad sin perder de vista el contexto.

Evangelina Simón de Poggia E-mail: [email protected]