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Política: POLI-06
El Estado aportó los fondos para pagar los sueldos atrasados.
El gobierno nacional prepara la reestatización de Aerolíneas
Está preparando un proyecto de ley para que la compañía vuelva a manos del Estado. La deuda post concursal de la empresa suma 900 millones de dólares. El juez citó a las partes para conocer el real estado de la compañía antes de tomar una decisión.
El gobierno nacional enviará al Congreso, probablemente antes de fin de mes, un proyecto de ley que contempla la reestatización de Aerolíneas Argentinas, desde 1991 en manos de empresas españolas, que hoy está en convocatoria de acreedores y, desde la llegada del grupo Marsans, ha generado una deuda post concursal que suma 900 millones de dólares. Si bien la decisión no fue reconocida por ninguna autoridad oficial, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, no descartó "ninguna medida" que pueda apuntar a "resolver las cuestiones de fondo" de la crisis, aunque afirmó que por el momento las acciones se han canalizado "por vía judicial". Consultado sobre si podía existir la posibilidad de que la compañía se reestatizará por ley, Jaime respondió: "Hoy las acciones son por vía judicial, pero no descarto ninguna medida que tenga que ver con resolver las cuestiones de fondo". El titular del área de Transporte estimó que "la Justicia determinará cuál es la gravedad de la crisis que tuvo la administración" de Aerolíneas, y destacó que la parte que le compete al Estado fue la "gestión permanente de créditos que permitieron seguir abonando los sueldos". En ese sentido, remarcó que hubo aportes por "más de 100 millones de dólares del Banco Nación". En tanto, el representante del Estado en el directorio de Aerolíneas Argentinas, Julio Alak, aseguró que "el gobierno no tiene ninguna vocación de quedarse" con la compañía aérea, y explicó que se pidió la intervención de la Justicia "para garantizar un servicio público". Destacó que "este país es muy extenso y sin una línea aérea de cabotaje, hay regiones que van a quedar aisladas", por lo que puntualizó: "El gobierno interviene para realizar un salvataje de la empresa y no porque tenga voluntad de estatizar". Por otra parte, explicó que "la designación del interventor es una atribución del juez", por lo cual rechazó que haya nombres en carpeta del gobierno para llevar a cabo esa tarea. Los diarios porteños dan como número puesto en la intervención al ex juez en lo comercial Javier Fernández Moore.
Estado
Alak señaló que "Aerolíneas desde hace tiempo está generando menos recursos de los que necesita para atender a su operatoria habitual", y subrayó que "eso llevó a que la empresa haya aumentado notablemente su endeudamiento luego de su concurso de acreedores que tuvo en 2001". Indicó que "la deuda post concursal se elevó de una manera muy importante", y explicó que por eso "hoy la empresa no puede atender los pagos de la deuda y los gastos operativos diarios". Afirmó que la firma "está prácticamente en cesación de pagos", y remarcó que "al estar concursada no puede salir a pedir dinero a los mercados financieros". Asimismo, señaló que la aerolínea "acumuló una gran cantidad de deuda con proveedores, y con compañías petroleras", y puntualizó que "tiene un déficit operativo mensual que este mes va a llegar a los 30 millones de dólares". "Esta situación de asfixia económica hace que el Estado tenga que asistirla, lo ha venido haciendo desde marzo último", sostuvo Alak, quien estimó que el hecho "de que un juez designe a un interventor fue una medida imposible de no adoptar para tener la certeza del endeudamiento que la empresa posee y tomar las medidas necesarias para seguir prestando el servicio". En consecuencia, evaluó que "en estas condiciones, para mantener el servicio, proteger el interés público y conservar las fuentes de trabajo, es que se pidió la intervención judicial". Aclaró que "la empresa no está quebrada, sino concursada con un abultado déficit operativo mensual". El gobierno argentino y los sindicatos de Aerolíneas Argentinas pidieron el jueves la intervención judicial de la compañía, controlada por el grupo turístico español Marsans, cuyos trabajadores no han cobrado sus salarios desde el mes de junio. Poco después de la solicitud presentada ante el juez comercial de Buenos Aires, Jorge Sicoli, quien instruye actuaciones por antiguas reclamaciones de acreedores de la aerolínea de bandera, el gobierno argentino hizo un aporte extraordinario de 11,1 millones de dólares, para pagar los salarios de junio a los trabajadores de la compañía. Además de pagar los salarios, el Estado aportará otros 5,2 millones de res para garantizar la continuidad de las operaciones de la aerolínea de bandera y de Austral, su subsidiaria para vuelos locales. Por su parte, el juez convocó para el próximo martes a una audiencia a los representantes de Marsans, propietario del 95 por ciento del capital de Aerolíneas, y del Estado argentino, accionista minoritario con el 5 por ciento.
El secretario general de la Asociación Pilotos de Líneas Aéreas (Apla), Jorge Pérez Tamayo, estimó hoy que la citación del juzgado a todos los gremios involucrados en el conflicto con Aerolíneas Argentinas pueda significar "una medida que permita el pago de los sueldos atrasados", tras el anuncio del gobierno de adelantar los fondos. Aunque admitió desconocer el motivo de la citación, Pérez Tamayo se mostró confiado en que "cuanto antes se dispondrá el pago de los sueldos", tal como reclamaron ayer mediante un escrito en el Juzgado Comercial número 15, a cargo del juez Jorge Sicoli.
La vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró hoy que la situación de Aerolíneas Argentinas es un tema bilateral y que en estos momentos "se está hablando entre el gobierno argentino y los responsables españoles correspondientes". Fernández de la Vega hizo estas declaraciones en rueda de prensa posterior a la reunión semanal del gabinete ministerial, al ser preguntada por la opinión que le merece al Ejecutivo español la situación de compañía aérea española, que fue intervenida judicialmente, en medio de rumores sobre su nacionalización.
Críticas españolas
El diario económico español Expansión señaló en una nota editorial que si se concreta la anunciada "intervención" de Aerolíneas Argentinas, "sería una mala noticia y un pésimo precedente para el resto de las compañías españolas" y finalmente para "Argentina y su economía". El matutino expresó además que entre las empresas españolas el "sentimiento de indefensión va in crescendo tanto por la arbitrariedad de que hace gala el gobierno local, como por la ausencia de una política exterior española fuerte, capaz de defender sus intereses". En general, la prensa madrileña expresó su preocupación por las noticias sobre una eventual intervención de la empresa aérea. El País señaló que "la intención de Marsans es continuar en Aerolíneas en condiciones normales y hacerla rentable", y deslizó que si no se puede avanzar en los acuerdos que se establecieron con el gobierno argentino pondrían la situación "en manos de sus abogados". Por su parte, el diario El Mundo también se refirió a los acuerdos previos y advirtió: "A la hora de argentinizar habrá que pagar". El comentario editorial de "Expansión", que alude a la "ola de populismo" que se observa en América Latina, resalta que "en su creciente afán intervencionista, el gobierno de Cristina Kirchner ha puesto contra la espada y la pared al propietario de Aerolíneas Argentinas, la empresa española Marsans". "Expansión" recuerda los problemas que han tenido los dueños del grupo Marsans, quien "ya se vio obligado a aceptar la entrada en el accionariado de la línea aérea a varios inversores locales". "El verdadero objetivo del Ejecutivo de Kirchner era entonces, y sigue siendo ahora, hacerse con su control", añadió. El diario concluyó en que "la primera víctima del intervencionismo político argentino es el inversor foráneo", aunque dijo que "a la larga, el mayor perjudicado no será otro que el propio país y su economía, que tarde o temprano pagará las consecuencias de ahuyentar a la inversión extranjera". Ayer, en un seminario en la ciudad de Santander el titular del Comité España-Argentina y directivo de las empresas españolas Sogecable y Grupo Prisa, Francisco Pérez González criticó al gobierno de España frente a su vicepresidente segundo, Pedro Solbes porque "permitía" que "manadas de piqueteros pagados por alguien", junto a los gremios aeronáuticos paralizaran la actividad de la compañía. El empresario, identificado como un veterano lobbista, advirtió sobre presiones para que el grupo de control de Aerolíneas cediera "ahora quién sabe cuánto", metodología que amplió a otras empresas: "íY lo mismo pasó con Repsol-YPF!", denunció.
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