Internacionales: INTE-04Gordon Brown, con el presidente iraquí
AFP
El primer ministro británico, Gordon Brown, llegó a Bagdad, donde se entrevistará con su homólogo iraquí, Nuri al Maliki, y otros dirigentes para tratar en particular de impulsar la reconstrucción económica de este país devastado por la violencia.
Un comunicado del gobierno iraquí indicó que se espera que Brown discuta las relaciones bilaterales con las autoridades iraquíes y que ""estudie el futuro de la presencia británica en Basora" (sur).
A su llegada Brown indicó a la prensa que Gran Bretaña continuará su retirada militar de Irak, pero no fijará un ""calendario artificial".
""Nuestra intención es reducir el número de nuestras tropas, pero no determinaré un calendario artificial", declaró.
En la víspera, Estados Unidos e Irak acordaron un ""horizonte general de tiempo" para la retirada de las tropas norteamericanas como parte de un pacto de seguridad entre los dos países sin tampoco fijar ""una agenda arbitraria".
Con su visita, el jefe del gobierno británico, de 57 años, que durante 10 años fue ministro de Finanzas, quiere en particular ayudar a reactivar la economía en Basora y fortalecer el estatuto de núcleo económico de su región de esta ciudad petrolera del sur, donde están acantonados los 4.000 militares británicos en Irak.
Los principales comandantes británicos en Irak están convencidos de que existen las condiciones para impulsar el desarrollo económico, y que la prosperidad ayudará a aumentar la estabilidad en el sur.
También se espera que Brown manifieste su respaldo a las elecciones locales previstas el 1º de octubre, en las cuales Gran Bretaña destacará la necesidad de una reconciliación y tratará de que los consejos provinciales tengan mayor representatividad.
Brown probablemente discutirá también el papel de las fuerzas británicas en Basora, encargadas de la instrucción de las tropas locales, pero que pueden intervenir si las fuerzas iraquíes lo solicitan.
En su última declaración importante sobre Irak, en octubre pasado, Brown dijo que la estrategia británica en ese país consistía en primer lugar en garantizar la armonía política, luego la seguridad, y después ""trabajar en una economía en Irak donde la gente tenga una participación en el futuro".
El general Barney White-Spunner, que comanda las tropas británicas en Irak, afirmó el lunes que actualmente lo que más necesita Basora son inversiones para desarrollar su gigantesco potencial.
""Basora tiene el petróleo, el gas, el puerto, la gente, el aeropuerto, y ahora tiene la seguridad. Ahora necesitamos el desarrollo económico", sostuvo el general White-Spunner.
Desde 2003, Gran Bretaña ha prometido un total de 744 millones de libras esterlinas (1.490 millones de dólares, 940 millones de euros) para la reconstrucción de Irak.