Deportes: DEPO-05
Julián "Chiche" Calvet, técnico de aquel equipo de San Cristóbal...
El comandante del barco
Julián Calvet fue el técnico de San Cristóbal en aquel equipo que hizo historia a lo largo y a lo ancho del país. "Chiche", como lo llama el ambiente liguista, recordó el momento y destacó a aquel plantel.

Julián Monzón

San Cristóbal dejó escrita una página grande dentro del fútbol de la Liga Santafesina. A siete años de aquella gran actuación de un equipo amateur, Calvet recuerda con orgullo esos momentos.

Ä¿Qué recordás hoy de aquella campaña?ÄSon siete años de un recuerdo maravilloso. De un equipo que yo digo inigualable, porque era un equipo que por allí jugaba mal o no le salían las cosas, pero siempre dije que había que pisarlo. Porque donde le dabas un blanquito, sobrevivía y era capaz de hacer lo que hizo. Era un grupo bárbaro en el compañerismo, en lo futbolístico muy bueno y se logró que todos tiraran para el mismo lado. Vos decís inigualable y yo creo que lo único que podría superarlo sería un ascenso porque perdimos la final. ÄNo importaba la edad o la experiencia, era un grupo de hombres...ÄLogramos la tan mentada mezcla de gente joven con otros de experiencia. Habíamos sufrido pérdida de jugadores importantes por expulsiones y los que entraron lo hicieron de una manera perfecta. Me acuerdo de Malenque, que creo fueron 7 fechas, y se suplió con Barco, con el chiquito Scuratto, que eran pibes que no tenían rodaje en primera. Pero cumplieron de tal manera que nos hizo llegar hasta donde llegamos. Pero era todo un grupo que tiraba para el mismo lado. Yo recuerdo los dirigentes, cómo se rompían el lomo para tenernos a todos bien y eso es lo que recordamos con tanto cariño. ÄLa fortuna apareció también como aquella tarde en Concepción, donde clasificaron aun perdiendo.ÄEn toda campaña la fortuna tiene que estar de tu lado. En ese partido tuvimos fortuna, pero también tuvimos otras que no fueron tales. Pero Universitario se había armado con aspiraciones y tenía un buen cuadro. No era descabellado que le quitara puntos a San Nicolás. Ese partido fuimos medio desarmados, me acuerdo que de último hombre jugó Carlitos Godoy, que venía de estar parado mucho tiempo. Pero quería recalcar algo, porque siempre hay un estigma de los árbitros y de los equipos poderosos. Nosotros enfrentamos equipos muy poderosos en todo el país y nunca tuvimos problemas de árbitros. Salvo en el final, con el catamarqueño Agüero, que quedó demostrado que no estaba para que nosotros ganemos. Pero el resto de los otros partidos tuvimos arbitrajes excepcionales. Ganando o perdiendo, siempre nos demostraron que no había parcialidad con los grandes, porque nosotros éramos unos gatitos ahí metidos. También tuvimos en cancha nuestra con Atlético esa dosis de fortuna que mencionás. Porque faltaban 10 minutos para el final y perdíamos 1 a 0 y yo hago el cambio, cuando entra "Cachapé" Riveros, que hace dos jugadas y le sirve los dos goles al "Paragua" Gavilán para clasificarnos. ÄMuchos colegas, luego de aquel partido contra Perico acá en Santa Fe, cuando Germán fue una muralla, los empezaron a dar como serios candidatos. ¿Vos tenías esa misma sensación?ÄNosotros tuvimos esa sensación, cuando fuimos a Salta, donde había más de 7 mil personas, y cuando fuimos a Perico y entramos a la cancha y nos aplaudieron de los cuatro costados. Porque nosotros no éramos nadie, habíamos llevado 15 ó 20 personas y la gente nos respetó. Lo de Germán es cierto y por eso Aniceto Roldán después lo lleva y él juega por el norte del país. Pero con Perico, en el partido allá, donde empatamos 1 a 1, salimos aplaudidos en una cancha durísima. Eso quiere decir que al respeto futbolístico lo logramos. Ahí nos empezamos a dar cuenta de que estábamos para pelearle a cualquiera y se empezó a nombrar que un equipo sin nombre y con jugadores totalmente amateurs estaba haciendo "roncha" en todo el país. ÄHay un hecho del cual estuvieron totalmente ajenos y es lo que pasó con Central Norte de Salta, pero al cual es difícil dejarlo de lado. Cuando te preguntan sobre ese episodio, ¿qué decís?ÄQue yo recuerde, creo que fue el mejor partido de fútbol que ví, y que no tendría que haber terminado de la manera que terminó. Con esa invasión, con esas amenazas y demás. Íbamos 3 a 3, con total honestidad, e íbamos todos al frente. Por momentos clasificábamos nosotros, por momentos Central Norte y en forma repentina hay un ingreso de gente al campo de juego, porque se suspendió el partido en Concepción y nadie quería dar ventajas. Evidentemente que algo raro había pasado. Tuvimos nosotros el beneficio de ese parate y después hacemos el gol, ganamos y a otra cosa. Pero lo que pasó en Concepción me hubiese gustado saberlo. Ä¿Te dio bronca lo que se habló después de ese partido, incluso con la protesta presentada por Talleres?ÄNosotros estábamos en la cancha y prácticamente quedábamos afuera con el empate, y después con eso llegamos al primer puesto. Lo que yo siempre me pregunté es por qué no salimos campeones ahí. Porque nadie me lo supo contestar, ni en el club, ni en el Consejo Federal. Terminamos primeros igualando la zona con Talleres de Perico y tuvimos que ir a un partido desempate. ¿Por qué si el gol de visitante valía doble? Acá empatamos 0 a 0 y allá 1 a 1. Nosotros tendríamos que haber subido directamente y nadie me lo supo contestar, incluso siete años después de ocurrido eso. Ä¿Qué hubiese pasado si ascendían?ÄDeportivamente, es un orgullo que todavía lo llevamos. Por parte del cuerpo técnico y de los muchachos. Solamente será superable si un equipo del Argentino C asciende. Pero ojo, antes eran 29 partidos y ahora son 15. Hay una diferencia enorme, por la creación de la otra categoría. Desde el punto de vista institucional, no sé qué hubiese pasado, pero el orgullo de estar en una categoría superior es insuperable.