Política: POLI-02
Habló Alberto Fernández
"Los cambios son impostergables"
El ex jefe de Gabinete aprovechó sus primeras horas fuera del cargo para decir cosas que antes no podía. "La inflación es un problema enorme", admitió. Rescató a Cobos, renegó de las peleas con los medios e insistió con la necesidad de "revisar cosas" en el gobierno.

El ex jefe de Gabinete Alberto Fernández aseguró que mantiene una relación de "amigos" con la presidenta Cristina Fernández y el ex presidente Néstor Kirchner, y en calidad de esa relación les advirtió que "hay que revisar cosas que no están funcionando bien" en el gobierno.

"La presidenta y el ex presidente son mis amigos, y las conversaciones que he tenido con ellos tuvieron que ver con esa relación. Por supuesto que si me voy es que algo no habrá estado bien", dijo el ex funcionario.

En declaraciones al canal Todo Noticias y en una entrevista publicada hoy por el diario La Nación, Fernández insistió que su decisión de renunciar tuvo como "propósito corregir y advertir que hay que revisar cosas".

"Ha cambiado la política y ha cambiado la sociedad. Creo que el gobierno debe asumir esos cambios y cambiar también. Yo se lo venía diciendo a Néstor y a Cristina en nuestras habituales reuniones. Pero consideré que un gesto público era mejor que un consejo. Por eso, renuncié".

De todos modos, omitió precisiones al respecto: "No quiero lastimar al gobierno. Y los consejos públicos lastiman a veces", explicó.

Cambios impostergables

Por la misma razón, eligió una fórmula elíptica para responder si Guillermo Moreno, Julio de Vido y Ricardo Jaime deberían estar entre los cambios a producir. "No quiero hacer nombres propios y nunca los hice. Pero los periodistas inventan bien a veces. Han hecho una lista bastante aproximada. Todo el mundo sabe de quiénes hablo".

Fernández dijo que su propuesta había sido que Cristina asumiera con un nuevo gabinete, pero que en ese momento no se creyó oportuno producir cambios. "Ahora considero que esos cambios son impostergables", rubricó. Y, por las dudas, aclaró que "necesito que al gobierno le vaya bien como argentino y como fundador de este proyecto. Ellos habrán tomado mis palabras con su criterio", expresó.

El ex funcionario también admitió que "la inflación es un problema enorme" que afronta el país, porque cuando el argentino advierte el aumento de los precios "provoca más" incrementos.

Tras prodigar elogios a los Kirchner, resaltó especialmente la gestión de Néstor y dio cuenta de su voluntad de "rehacer una alianza de trabajo con él. Debemos dedicarnos al partido y a ayudar a que el gobierno pueda gobernar tranquilo".

"¿Qué hicimos mal?"

Fernández admitió que la derrota del oficialismo en el Senado no era siquiera considerada como una posibilidad y dijo que "sigo creyendo que las retenciones eran buenas y que eran mejores después de los cambios introducidos en la Cámara de Diputados. Pero no podemos ignorar que en el camino habíamos perdido a la opinión pública y a muchos diputados y senadores. ¿Qué hicimos mal? ¿Fue sólo un problema de comunicación o hubo también errores políticos? Ese es, para mí, el debate interno que debía darse el gobierno".

En el mismo marco, prefirió no cargar las tintas sobre Julio Cobos - "hablé mucho con él y creo que es una buena persona, aunque no comparta su voto", sostuvo-, ni mucho menos "caer en la ofensa de llamarlo traidor. Eso sería muy fácil".

En todo caso, expresó que "más que el voto de Cobos me preocupa por qué nos abandonaron los senadores nuestros, por qué llegamos al empate".

Una pelea inútil

Con su recién estrenada distensión, también se permitió opinar sobre uno de los temas más urticantes del período kirchnerista: la relación con los medios. "Siempre le dije a Néstor Kirchner que hay medios históricos que existían desde mucho antes que nosotros llegáramos al gobierno y que seguirán existiendo cuando nosotros ya no estemos. Enojarse todo el tiempo con ellos es entrar en una pelea inútil y desgastante".

Y, con referencia al conflicto agropecuario, recordó que "hay medios históricos influyentes en la sociedad y hay medios que por su dimensión son directamente factores de poder. Consideré que pelearnos al mismo tiempo con el campo y con los medios nos hizo mucho daño. El campo era el protagonista simpático de la pelea y nosotros, el antipático. Nunca debimos plantear las dos peleas al mismo tiempo. El gobierno lo pagó muy caro".

La influencia de Néstor

Los ministros de Justicia, Aníbal Fernández; de Defensa, Nilda Garré y del Interior, Florencio Randazzo, defendieron la influencia de Néstor Kirchner en el gobierno de su esposa, la presidenta Cristina Fernández, después de la impactante renuncia del ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Mientras las encuestas difundidas en las últimas horas sostienen lo contrario, Garré sostuvo que "no hay que tener temor a la influencia de Néstor Kirchner" porque la presidenta "no va a hacer nada que considere inadecuado para el ejercicio de su gobierno".

En tanto, Aníbal Fernández dijo que "la presidenta no es de ser arriada con un palito" sino que "es una mujer curtida, con toda la formación y los quilates para tomar las decisiones que tiene que tomar".

Randazzo, por su parte, calificó de "intencionalidad política mezquina, corta y mentirosa" el reclamo de la oposición para que el ex mandatario deje gobernar a su esposa. "(Kirchner) preside el PJ a nivel nacional y tiene el firme compromiso de que a Cristina, que no solamente es la compañera de toda su vida, sino de un proyecto que encararon hace muchísimos, le vaya bien y colabora con eso", replicó.

La influencia de Kirchner en las decisiones del gobierno, es tema de críticas de la oposición, pero también de los propios aliados del "radicalismo k" y del peronismo. Muchos senadores y diputados del PJ votaron en contra del gobierno en repudio a la estrategia de confrontación que imprimió el titular del PJ al largo conflicto con el campo.

El tema volvió a la palestra tras la dimisión del jefe de Gabinete, a partir de una versión que atribuyó directamente a una dura discusión que habría tenido con el ex presidente el domingo pasado en la residencia de Olivos, cuando el ahora ex funcionario le habría planteado la necesidad de irse junto a otros ministros y secretarios cuestionados, para "oxigenar" la gestión, propuesta que Kirchner le reprochó.