De la redacción de El Litoral
El seleccionado argentino de básquetbol se recuperó en la segunda etapa, pero no pudo evitar ayer la caída ante Lituania por 94 a 75 en partido del torneo triangular Cidade de Ourense, en el que también participa España. Los parciales del encuentro jugado en el Palacio de los Deportes Paco Paz, fueron estos: Lituania 33-Argentina 14, 56-26, 73-47 y 94-75.
Lituania será el primer rival de la "generación dorada", el 10 de agosto en los Juegos Olímpicos de Beijing y por lo demostrado ayer, es de temer. Con este triunfo en el historial, argentinos y lituanos están empatados 6 a 6.
Pudo haber sido una derrota catastrófica, ya que en el primer tiempo Argentina jugó muy mal. Se recuperó en el segundo, porque mostró una actitud diferente, sobre todo en defensa y en ataque estuvo más certero en los lanzamientos triples, donde Carlos Delfino (3) y Paolo Quinteros (3), fueron las llaves para llegar a la conversión.
"Manu" Ginóbili jugó 16 minutos, lapso en el que convirtió 10 tantos. De estar perdiendo por 33 tantos (61 a 28) promediando el tercer cuarto, se metió un parcial de 36 a 19 y logró colocarse a 12 (77-65), a falta de cinco minutos para concluir el encuentro.
Más allá de la caída el técnico Sergio Hernández pudo disponer de todos sus jugadores. Fabricio Oberto y Leonardo Gutiérrez jugaron algunos minutos, aunque se nota que evidentemente están faltos de básquetbol. Lituania es un equipo de gran nivel, con la manija de Sarunas Jacikevisus, la velocidad en los desplazamientos y con compañeros de orquesta que acompañan muy bien al ex jugador de Indiana Pacer, en la NBA.
Desde el comienzo exhibió un juego rápido, con profundos contraataques y continuos cortes hacía el cesto de sus hombres grandes, y también una alta eficacia en tiros de tres (7 de 14 en el primer tiempo). Argentina comenzó perdiendo 12-0 y le costó encontrar un nivel parejo, ya que se perdieron muchos balones y en ataque estuvo muy errático.
También para tener en cuenta el nerviosismo de algunos jugadores, entre ellos Andrés Nocioni, quien en el segundo cuarto se retiró por haber cometido dos faltas antideportivas muy violentas.
Sólo hay que destacar en esa primera etapa el aporte de un luchador como Luis Scola.
En el segundo tiempo se observó a un equipo argentino mucho más metido en el partido, con una defensa más segura y un ataque más fluido, pero además con una mejor puntería en los lanzamientos de más allá de los 6,25 metros.
Y en ese rubro hay que destacar lo de Delfino (16) y Quinteros (13), quienes con sus "bombazos" posibilitaron que Argentina logrará disminuir las ventajas (77-65), en el último cuarto, ante Lituania que no fue esa máquina precisa de relojería de los primeros 20 minutos.
Una derrota que deja sus enseñanzas, de cara a ese choque que puede llegar a ser decisivo del 10 de agosto, cuando Argentina con sus jugadores en plenitud y en ritmo de competencia enfrente a este "cuco" que es Lituania, al que igual no es imposible ganarle.
Estos partidos son de preparación, sirven para ir logrando los ajustes necesarios, probar diferentes sistemas defensivos y ofensivos, jugadores y además, en el caso de la "generación dorada", poder hacerlo con sus figuras estelares en el "techo" de su rendimiento.
Hoy jugaba otra vez España, que ayer aplastó a los lituanos (91-66), buscando el desquite de la caída (90-88) sufrida hace días en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.
Lituania 94 - Argentina 75
Estadio: Paco Paz.
El base del Tau, Pablo Prigioni, se mostró abiertamente irritado en el partido, pateando el balón y alguna silla que se le cruzó por el camino. Peor fue lo del "Chapu": fue expulsado tras dos antideportivas a Petravicius y Maciulis. El estado del tobillo de Ginóbili sigue preocupando, y está siendo tratando con kinesiología para que pueda estar al 100 % lo antes posible. Si frente a España jugó un final de partido increíble, contra Lituania sólo estuvo 16 minutos en cancha, en los que tuvo tiempo de anotar 10 puntos.
"Por un momento parecía un partido de un equipo profesional contra uno amateur. No estuvimos a la altura de las circunstancias", evaluó Sergio Hernández en el marco del torneo Ciudad de Orense que les sirve de preparación para la defensa de la medalla de oro en los próximos Juegos Olímpicos de Beijing.
El conductor consideró que la intensidad que le impuso Lituania al juego fue fundamental para obtener semejante ventaja: "Ellos habían tenido un traspié muy duro con España y eso hizo que se prepararan de diferente manera, para el partido con nosotros. Vinieron mucho más agresivos. Cuando nos encontramos veinte puntos abajo, tuvimos que salir a buscarlo y generalmente tenés más problemas que soluciones y eso fue lo que pasó", comentó Hernández en declaraciones para TyC Sports.
Claro que el entrenador también encontró aspectos positivos en la producción de los argentinos.
"Tratamos de aislarnos del resultado y jugar un segundo tiempo aparte. Lo conseguimos, pero no pudimos darlo vuelta", rescató.
Pero a su análisis Hernández le aportó precisiones que sirven para poner el cotejo en un contexto adecuado: "Ginóbili está jugando a cuentagotas, cuidándose, pensando en su forma más que en el juego. Para Delfino fue su segundo partido; para Oberto el primero y para Leo Gutiérrez también".
Carmelo Anthony, Dwyane Wade y Michael Redd anotaron 20 puntos cada uno, y el equipo de Estados Unidos integrado por estrellas de la NBA derrotó ayer en Las Vegas a Canadá, por 120 a 65, en partido de preparación para los Juegos Olímpicos de Beijing.
El base Chris Paul repartió ocho asistencias para los estadounidenses, que jugarán otro partido de preparación en Macao y dos más en Shanghai, antes de viajar a la capital china. Estados Unidos abrirá el torneo olímpico de baloncesto, enfrentando a la selección de China, el 10 de agosto.
La nueva versión del Dream Team de la NBA practicó más de una semana en Las Vegas con todos sus jugadores, salvo el astro de Cleveland Cavaliers, LeBron James, quien se lesionó el tobillo derecho en un entrenamiento del martes.
James espera estar plenamente recuperado antes del arranque de los Juegos Olímpicos, y este viernes presenció desde la banca cómo sus compañeros desbordaban a Canadá en todas las facetas del juego.
Con una efectividad aterradora en sus tiros de campo, los locales ganaron el tercer parcial 34-18, para tomar una ventaja inalcanzable de 95-56, al comienzo del último tramo.
Con un paquete de astros entre los que figuran, además, Kobe Bryant y Jason Kidd, Estados Unidos busca recuperar el oro olímpico que ganó en Sydney 2000 y cedió a Argentina cuatro años después en Atenas, donde debió contentarse con la medalla de bronce.
En el Mundial de 2006, con otra escuadra de la NBA, Estados Unidos quedó también en tercer lugar.
Por Canadá, que no contó con la presencia de su máxima estrella, el base de los Phoenix Suns, Steve Nash, el más destacado fue Jermaine Anderson, con 18 puntos.