De la redacción de El Litoral
Con su triunfo arrollador sobre el puertorriqueño Miguel Cotto, el púgil mexicano Antonio Margarito acalló a sus críticos al conquistar el título mundial welter, que dijo estar listo para defender contra cualquiera, incluyendo una revancha este año ante su víctima.
Margarito le ganó a Cotto en el undécimo round por nocaut técnico en el combate central de la velada de Las Vegas.
"Quiero decir que Cotto es un gran peleador. Lo demostró esta noche, pero siempre dije que mi preparación me iba sacar adelante, y así fue", declaró el llamado "Tornado de Tijuana".
El azteca fue de menos a más en una pelea bastante movida, que convocó a 10.477 aficionados, repartidos en buen número entre mexicanos y puertorriqueños.
"Siempre he dicho que la rivalidad entre mexicanos y boricuas engrandece este deporte. Les mando un saludo a mi pueblo mexicano, a mi gente de Tijuana, y también al pueblo de Puerto Rico", añadió.
Éste fue el pleito de título mundial número 61 entre púgiles mexicanos y boricuas desde que comenzaron a contabilizarse estos enfrentamientos en 1934. Los de la isla del Encanto van delante en la puja con 36 victorias y un combate nulo.
"Cotto tiró bastantes golpes, pero nunca llegó a lastimarme. Aunque los aguanté, nunca llegué a confiarme. Él era más rápido, pero yo fui más fuerte", acotó.
"En el round numero ocho le dije a (Javier) Capetillo, mi entrenador, que estaba bien y que iba a buscar el nocaut, y él me contestó: "Lo sé, pero no te me apures'", abundó.
Con este triunfo "espero acallar las críticas en mi contra, porque ya demostré que soy el mejor peso welter del mundo", expresó Margarito.
"Mucha gente, incluyendo algunos mexicanos, dijeron que iba a perder contra Cotto. Estaba en un signo de interrogación quién era el mejor peso welter del mundo; demostré que lo soy, y estoy listo para enfrentar a cualquiera", manifestó.
Acerca de sus planes futuros aseguró que deja todo en manos de su promotor, Bob Arum, incluyendo una eventual revancha contra Cotto. "No sé nada de revancha. Eso lo decide Bob Arum, pero estamos dispuestos para cualquier rival", afirmó.
Arum informó que Cotto no pudo estar en la rueda de prensa posterior al pleito porque fue llevado al hospital de Las Vegas para un chequeo. "Fue al hospital, pero más bien como medida de precaución, porque salió noqueado", dijo Arum.
La gran esperanza del boxeo británico, el peso ligero Amir Khan, contrató al cubano Jorge Rubio para que lo entrene, según anunció el medallista de plata de los Juegos Olímpicos de Atenas. El boxeador, de 21 años, rompió su relación en abril con Oliver Harrison, que lo entrenaba desde su paso a profesionales. Su entorno evocó "una falta de comunicación" entre ambos hombres en un momento en el que Khan quiere lograr un título mundial, con objeto de convertirse en el británico más joven en tener un cinturón mundial a expensas de Prince Naseem Hamed, a pesar de que Harrison consideraba que aquél no estaba preparado. Rubio, cuyo centro de entrenamiento está en Miami (Florida, Estados Unidos), es el ex entrenador del equipo olímpico cubano.
El púgil estadounidense Zab Judah tiene en su mente una carambola a tres bandas, jugada de billar en la que la bola toca tres l de la mesa antes de embocar, y sus puntos referentes son el ghanés Joshua Clottey, el mexicano Antonio Margarito y el puertorriqueño Miguel Cotto.
Según reveló en rueda de prensa en Las Vegas, sus planes son ganarle primero a Clottey para conquistar el título welter dejado vacante por el mexicano Antonio Marga y, después, perseguir una pelea revancha contra Cotto.
Judah (35-5, 25 nocauts), dos veces campeón mundial welter, se medirá con Clottey (34-2, 20 KOs) el 2 de agosto en Las Vegas (Nevada), por el título de las 147 libras (66,6 kilos) de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Margarito renunció a esa faja para medirse con Cotto, monarca welter de la Asociación Mundial.
"No hay forma de que pierda esa pelea contra Clottey. Es tiempo de que vuelva a ser campeón", expresó Judah en la conferencia realizada en el Hotel The Palms en Las Vegas.
El peleador neoyorquino tiene la mente fija en una revancha ante el campeón boricua, y confiesa que eso es lo que lo ha motivado todos estos meses en los que tuvo que luchar contra la adversidad de lesiones imprevistas.
"Por supuesto que quiero la revancha contra Cotto. Creo que los fanáticos nos quieren ver pelear otra vez", aseguró.