El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, afirmó hoy que el proyecto de ley que remitió el Ejecutivo sobre la reestatización de Aerolíneas Argentinas, "le otorga al Congreso un rol fundamental en el control y la fijación definitiva del precio de dicho servicio de transporte".
Aclaró que "la base de la valuación la realizará el Tribunal de Tasaciones de la Nación con participación de la Comisión Bicameral de Reforma del Estado y Seguimiento de privatizaciones y la determinación definitiva quedará en manos de ambas Cámaras" legislativas.
Fellner señaló que la iniciativa que establece el rescate por parte del Estado Nacional de Aerolíneas y Austral, mediante la compra de sus paquetes accionarios, "ya entró formalmente al Congreso por la Cámara de Diputados y será girada de inmediato a las comisiones ordinarias, que son directamente competentes en el tema".
En el proyecto, según explicó Fellner "se fija un período de transición de 60 días, plazo en el cual ambas partes deben realizar los trámites legales y de autorización pertinentes".
"Entiendo que la intervención del Congreso Nacional en todo este proceso de reestatización de Aerolíneas Argentinas constituye un nuevo desafío para el Parlamento y redobla el compromiso del gobierno de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, por una cada vez mayor institucionalidad en la Argentina", enfatizó el legislador.
Por último, destacó que el Congreso "se encuentra ante una nueva oportunidad que, descarto, sabremos sortear con más institucionalidad y más democracia", como ocurriera con la sanción de la ley que derogaba la resolución 125 de las retenciones al agro.
En tanto, nuevas demoras en vuelos de cabotaje complicaban hoy las partidas de miles de porteños que iniciaron el sábado las vacaciones de invierno, con al menos ocho partidas retrasadas o suspendidas y largas colas en el aeroparque de Buenos Aires.
La situación comenzó durante el fin de semana, a raíz de sobreventas de pasajes por parte del grupo español Marsans, antes de entregar el control de Aerolíneas Argentinas (AA) y Austral (AU) al Estado nacional, denunciaron fuentes empresarias y sindicales.
Pasajeros impacientes, padres resignados con niños pequeños y bebés, turistas ansiosos, formaban este lunes largas frente a los mostradores de Aerolíneas Argentinas y Austral a la espera de poder embarcar.
El nuevo presidente de las compañías, Julio Alak, designado la semana pasada, responsabilizó ayer a la española Marsans al atribuir el problema a ""una gigantesca sobreventa de pasajes ante la escasez de aviones que se tenían para la temporada de invierno".
La situación afectaba también a extranjeros que llegaban al aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, porque la reprogramación de sus conexiones con el interior les hacían perder excursiones contratadas y ya pagadas.