Exequiel Kay
Todos se sentaron en forma ordenada. Hicieron la señal de la cruz y agradecieron junto a sus docentes por el pan de cada día. Ya habían notado la presencia periodística, mientras se registraban imágenes de los equipos de panadería que componen uno de los talleres, y se disponía a llevarse también una imagen de ellos. Pero ninguno se exaltó. Ni siquiera se levantaron de sus bancos. Comenzaron el almuerzo y con respeto, apenas levantaron sus manitos para llamar la atención del fotógrafo.
Son niños de condición social media y baja de la escuela provincial Nº 6101 Asunción Palacios de Pérez, de la localidad de Saladero Cabal, departamento Garay, en plena costa santafesina. A pesar de sus carencias, concurren a diario para aprender, compartir una mesa y realizar labores prácticas interesantes que les serán de suma utilidad en el futuro. En este único establecimiento del pueblo, pasan sus días: de 8 a 12 tienen las actividades curriculares y por la tarde las tareas de extensión, huerta, panadería, jardinería y un taller para la confección de artículos de cuero.
En diálogo con El Litoral, Emilio Rivas, director de la escuela, precisó que actualmente concurren 193 niños, distribuidos entre los niveles inicial y Polimodal. Son todos de Saladero Cabal, pero muchos son hijos de obreros que se han radicado en el pueblo a partir del auge de los aserraderos, de los que ya diera cuenta este periódico. "Año tras año observamos cómo se incrementa la matrícula. Incluso este año nos crearon un cargo más porque el pueblo está creciendo y desarrollando", destacó.
En el departamento Garay hay sólo dos escuelas de jornada completa, esta de Saladero Cabal y otra de Colonia San Joaquín. "Los chicos permanecen ocho horas en la escuela. Por la mañana, realizan las actividades propias de cada área, y por la tarde trabajos que se relacionan con las materias o bien de formación para la vida" dijo Rivas, quien adelantó que se está por comenzar la construcción de un galpón para crear un espacio más destinado a carpintería. Este futuro taller revestirá importancia dada la presencia, como se dijo, de emprendimientos vinculados a la madera. "Así, los niños aprenderán al menos un manejo básico de herramientas", señaló.
En el caso de la panadería, cabe resaltar que los días martes, los alumnos llevan a la escuela las materias primas con las que elaboran el pan que luego se llevan a sus casas, además de hacer también los tallarines que una vez a la semana se comen en el almuerzo escolar. Al mismo tiempo, se realizan beneficios. El año pasado con la recaudación de las ventas se adquirió una máquina de cortar tallarines.
El director advirtió algunas falencias en materia edilicia, puesto que por ejemplo, en el salón de la biblioteca funciona una de las secciones, con lo cual la tarea específica se complica. A esto se suma el funcionamiento en horario vespertino de un centro de educación para adultos y un anexo del Eempa de Helvecia. "Desde la mañana a la noche la escuela está a full", apuntó Rivas.
Los alumnos reciben un desayuno, un almuerzo y una merienda, con lo cual ya cubren tres comidas en la escuela, fundamental para muchos niños de familias carecientes. Los recursos para solventar esta asistencia alimenticia provienen de las arcas provinciales, obligación que se cumple en tiempo y forma, además de simplificarse -hace pocos días- el envío de la partida de dinero, permitiendo a las autoridades educativas conseguir mejores precios para la elaboración de cada una de las comidas diarias.
Los niños reciben también una atención odontológica gratuita los días viernes, gracias a la colaboración desinteresada del Dr. Pedro Guker, proveniente de Santa Fe.
Obras.
Entre las mejoras realizadas en la escuela el director destacó un cerramiento con alambrado perimetral que se completó hace poco tiempo, con el apoyo de la Comuna de Saladero Cabal. "Una de las preocupaciones era que estaba todo abierto. El año pasado se comenzó con la parte oeste mediante un aporte económico que hizo la senadora (mandato cumplido) Marta Nardoni y en materiales y mano de obra por parte de la comuna", destacó. Este año, en tanto, se cerró por completo. Emilio Rivas destacó el apoyo de la gestión del actual presidente comunal Armando Pereyra durante todo el año, incluso en temporada estival donde en el predio se necesita un mantenimiento constante de los espacios verdes.
El cuerpo docente de la escuela Nº 6101 está integrado por siete docentes de área, tres de los cuales son de esta localidad y el resto de Helvecia. Además, el establecimiento cuenta con ocho docentes especiales, quienes reparten su semana de trabajo en escuelas de la zona. "La nuestra es una escuela que está sobredimensionada en la faz administrativa porque es núcleo de las escuelas de Colonia San Joaquín, Colonia Mascías, El Laurel, Las Cañas y El Martillo, que dependen de nuestros docentes especiales quienes poseen sus cargos aquí y rotan sus actividades en esos establecimientos", explicó. "El docente de jornada completa tiene que estar preparado, porque algunos días deben hacerse cargo de tareas que no son específicas de su área, como la huerta por ejemplo", puntualizó Rivas, al destacar el esfuerzo de los maestros, algunos de los cuales viajan a diario.