Sucesos: SUCE-05 Acribillados a balazos

José Luis Pagés

Dos hombres fueron emboscados y alevosamente asesinados anoche en nuestra ciudad mientras que un tercero resultó gravemente herido de bala cuando intentó resistir la acción de dos delincuentes que asaltaron su local comercial.

Los episodios criminales -que no guardan entre sí relación alguna- se produjeron, el primero en jurisdicción de la Subcomisaría 14a. , a las 20.10. El segundo homicidio se consumó en un oscuro pasillo detrás de la cárcel de Las Flores a las 23.50. Luego, entre uno y otro suceso, a las 22, un almacenero cayó herido en el Camino Viejo a Esperanza.

A las 20.10 un hombre que caminaba junto a su mujer por las calles del barrio Policial fue alcanzado por dos ciclistas que, en medio de la oscuridad y sin mediar palabras, lo balearon por la espalda alcanzándolo con cuatro proyectiles que le provocaron la muerte. El atentado contra la vida de Cristian Alberto Senca, quien tenía 23 años y se domiciliaba en Alsina al 8700, tuvo lugar en el Pasaje 48 al 4900.

Fuentes policiales dijeron que los agentes de la Sección Homicidios que investigaban el crimen perpetrado en barrio policial dieron con un individuo joven cuya fisonomía es coincidente con la caracterización que algunos testigos hicieron de los asesinos. La captura se practicó en calle Leumann al 4800.

Por la forma en que Senca fue emboscado y cobardemente asesinado por la espalda se puede conjeturar que no fue blanco de un asalto -nada se llevaron de él, tampoco de su compañera- y también que la intención de los matadores no habría sido otra que tomar venganza.

Cuando en eso estaban los agentes de Investigaciones las patrullas del Comando Radioeléctrico debieron correr al oeste donde a las 22 Hugo Agustín Zeballos resultó herido de bala en abdomen y ambos brazos al resistir la acción de dos delincuentes que con intención de robo irrumpieron en su local de Estanislao Zeballos y Camino Viejo a Esperanza.

Zeballos fue auxiliado por sus propios vecinos y en grave estado llegó al hospital José María Cullen a bordo de un automóvil particular. Las actuaciones sumarias relacionadas con el asalto y sus consecuencias se instruyen, por jurisdicción, en la Subcomisaría 12a. de barrio Los Troncos. Los delincuentes son conocidos en el vecindario y como consecuencia la policía los busca con nombre y apellido.

Pero la saga criminal iniciada anoche al norte de la planta urbana concluiría con otro episodio más estruendoso todavía. Gritos, corridas y estampidos de armas de fuego alarmaron a los vecinos del barrio Estanislao López. Puertas y ventanas se cerraron al paso de varios desconocidos que parecían librar una feroz batalla.

Un poco después, cuando a las 23.50 se acalló el ruido de las armas, los mismos vecinos se asomaron a la calle y pudieron ver que en el fondo de un oscuro pasillo ubicado en Cafferata y J.R. Méndez yacía el cuerpo sin vida de un hombre.

El médico de la repartición policial se hizo presente en el lugar y con él también llegaron los agentes de la policía científica. El primero asentó en su primer informe que el occiso presentaba no menos de 16 heridas de bala en el cuerpo y los segundos recogieron 16 cartuchos servidos, además de cinco municiones intactas, todas del calibre 9 mm.

El hombre que murió acribillado a balazos sería identificado como Oscar Martínez quien tenía 28 años de edad y se domiciliaba en Pío Pandolfo al 8900. Los gritos, las corridas y el número de disparos llevan a pensar que fueron dos o tres personas las que abrieron fuego contra la víctima.