| |
De la Redacción de El Litoral - [email protected]
Hoy es un día clave para resolver la conflictiva situación planteada en torno del delantero César Pereyra, con contrato vigente en Unión hasta junio de 2009 pero con un futuro incierto. Mientras el jugador (o su representante) se niegan a extender el vínculo por un año más con Unión (hasta 2010), el grupo empresario reclama dicha extensión y amenaza con sacarlo de Unión para llevarlo a Guaraní Antonio Franco, tal cual reza la carta-documento enviada el lunes pasado.
Inclusive, se llegó a decir, desde la posición del jugador, que la carta-documento no fue enviada en tiempo y forma, pues "de acuerdo al boletín oficial de la AFA, el torneo de la "B" Nacional finalizó en la última fecha y no se contabilizan los dos partidos de promoción".
Recordemos que la Promoción se jugó el 25 y 29 de junio. Como la carta-documento llegó el 28 de julio, teóricamente se hizo en término, salvo que se pretenda hacer valer lo anteriormente dicho, lo cual se constituye en un recoveco legal cuestionable.
Es evidente que desde la representación del jugador se está buscando que Pereyra quede libre el año que viene. Y tal cual lo dijo Wasserman, uno de los referentes del grupo empresario dueño del pase del jugador, "pecamos de confianzudos y no inscribimos a Pereyra en algún club como Locarno de Suiza o Fénix de Montevideo. Pero pensamos que estábamos obrando de buena fe, como debería ser".
El tema es que Pereyra ya jugó un año en Unión y luego de este segundo año se quedará con el pase en su poder. En consecuencia, dispondrá de los derechos federativos y podría, en el futuro, negociar con cualquier institución al contar con los derechos federativos.
Esto, obviamente, traería aparejado un serio conflicto entre las dos partes Äel jugador y el grupo dueño de su paseÄ, estando Unión en el medio y con algo a su favor: hay un contrato firmado entre el club y Pereyra que vence en junio de 2009. Unión lo perdería sólo si el grupo se lo lleva a Guaraní Antonio Franco. En realidad, no perdería Unión, sino que perderían todas las partes: el jugador y su representante, porque bajaría su nivel competitivo a una cuarta categoría de la Argentina (Guaraní está en el Argentino "B"); el club, porque a una semana del debut con Belgrano, perdería un delantero desequilibrante que además es muy querido por los hinchas; el grupo empresario, porque entraría en un foco de conflicto, desvalorizando a su propio futbolista.
"El conflicto está planteado entre el jugador y el grupo inversor. No existe ninguna posibilidad que Pereyra se marche a Guaraní A. Franco, ni a otro equipo, por más que sea el Barcelona de España, si no tiene la conformidad nuestra y del propio jugador. No es posible ni existe ninguna cláusula para que los dueños del pase decidan de manera unilateral donde tiene que jugar César Pereyra. Nosotros le ofrecimos renovar hasta el 2010 como nos pidieron y él se negó. De ahora en más deberán, solucionar las diferencias entre ellos, pero es seguro que desde el jueves jugará para nosotros", sentenció el vicepresidente Rubén Decoud.
Con relación al doping de Mosset, el Dr. Decoud señaló que "estamos trabajando sobre la ley que todavía está vigente en nuestro país y veremos cuál es la sanción. Sabemos del rumor que le podrían dar una pena similar a los jugadores del ascenso sancionados hace algunos días por la AFA, pero no nos anticipemos. Estamos trabajando y colaborando con Marcelo desde nuestro lugar".
Por último, el dirigente rojiblanco dijo estar al tanto de un presunto interés de un equipo griego por Paulo Rosales. "Su representante se comunicó para decirnos que había algo, pero todavía con nosotros nadie habló. Si bien es cierto que la intención es no negociar a nadie a pocos días del inicio del certamen, también es cierto que si la oferta es muy importante para nosotros y para Paulo o cualquier otro jugador, no le vamos a negar la chance de progresar. Pero la idea es arrancar así porque estamos conformes, tanto nosotros como Quiroz".