De la redacción de El Litoral
El equipo olímpico argentino de tenis ofreció ayer una conferencia de prensa en un hotel del centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el que presentó oficialmente la formación y se despidió, antes de emprender el viaje a la lejana Beijing, en China, donde todos irán por la hazaña de colgarse una medalla en sus cuellos.
No será una empresa sencilla. En la historia cercana de nuestro deporte blanco, en los últimos 20 años sólo tres medallas se han podido obtener en cinco Juegos Olímpicos. Se trata de las logradas por Gabriela Sabatini en Seúl '88 (plata tras perder la final con la alemana Steffi Graf) y la de bronce por la dupla Javier Frana y Christian Miniussi en Barcelona '92; asimismo, la alcanzada por el binomio Paola Suárez-Patricia Tarabini (bronce) en Atenas 2004.
En esta oportunidad, a las chances las tendrán Gisela Dulko, Betina Jozami, David Nalbandian, Juan Mónaco, Guillermo Cañas y Agustín Calleri, quienes tendrán chances tanto en individuales como en dobles.
El capitán del equipo nacional que competirá en los Juegos Olímpicos, Alberto Mancini, dijo que "hay razones para que los jugadores de su país aspiren a una medalla de oro en China. Las expectativas son muy grandes porque los Juegos han pasado a ser muy importantes en la mentalidad de los deportistas profesionales, especialmente en los tenistas", dijo "Luli" durante la presentación oficial del equipo, que viajará el lunes próximo con rumbo a Beijing.
Mancini admitió que en la cita olímpica se disputará un torneo muy duro, pero dijo que la Argentina, "pese a que tiene un año difícil, con varias lesiones, llegará con un equipo fuerte. No sólo para los individuales con Nalbandian, Mónaco, Cañas y Calleri, en el caso de los hombres, sino también para el torneo de dobles, en el que jugarán parejas sólidas como las de Nalbandian-Cañas y Calleri-Mónaco", señaló.
El jugador David Nalbandian aseguró que tiene muchas ganas de lograr una medalla en los Juegos Olímpicos de Beijing, porque en Atenas 2004 le quedó una "espina clavada" al no poder participar por lesión.
"En aquella oportunidad tuve una experiencia agridulce. Me lesioné dos días antes de competir y no pude participar. Ahora, tengo muchos deseos de ganar una medalla, aunque será muy difícil", declaró el cordobés que, más allá de los contratiempos físicos, sigue siendo el que más chances tiene.
"El objetivo es ganar una medalla Äprosiguió DavidÄ y eso es una motivación extra que tenemos. Estamos ilusionados, pero sabemos que no llegamos con el ritmo que queríamos. Igualmente tenemos ganas de triunfar", expresó el unquillense de 26 años.
Con la inesperada derrota del suizo Roger Federer ante el croata Ivo Karlovic en la tercera fase del Masters Series de Cincinnati, sumada a la victoria del español Rafael Nadal sobre el alemán Tommy Haas, el tenista ibérico se aseguró ponerse la camiseta número 1 del tenis mundial, aunque todavía resta saber en cuál de las siguientes semanas ocurrirá este hecho histórico.
Nadal, que venció anoche a Haas por 6-4 y 7-6 (0), bajará de la cima del escalafón a Federer, que cayó ante Karlovic por 7-6 (6), 4-6 y 7-6 (5) este lunes, si es que se consagra campeón en Cincinnati. En cambio, de no lograr el título este domingo, debería esperar hasta el próximo 18 de agosto, pero es prácticamente un hecho que se colgará la deseada chapa del mejor jugador del planeta, por otra parte muy merecida.
De esta forma, se cortarán 234 semanas consecutivas como número 1 del mundo, cuatro años y medio y una supremacía que en muchos momentos de todo este lapso pareció inexpugnable. Será un hecho histórico pero merecido, porque está claro que Nadal, en otro momento de la historia, se habría mantenido como máximo referente del deporte blanco universal por mucho tiempo.
La única "complicación" que tiene Rafa para acceder a tal privilegio es que, como los Masters Series de Toronto y Cincinnati han sido adelantados dos semanas con respecto a 2007 (para hacer lugar para los Juegos), la clasificación ATP se hace sobre una base de 52 semanas y los tenistas deben defender los puntos obtenidos en ese período, de no campeonar este domingo, por el desfase temporal aparecerán contabilizados dos veces Cincinnati y Toronto, sin restar los puntos del año pasado. De ahí que el número uno "virtual" de Nadal quizá no se refleje en las listas porque el ranking no se normalizará hasta el 18 de agosto. En ese período, Federer puede juntar muy buenos puntos en los Juegos (reparte 400 al ganador) y en Los Ángeles, para sumar algo más. Sin embargo, es cuestión de tiempo, pero España volverá a tener un número 1, como lo alcanzara Carlos Moyá en 1999 o Juan Carlos Ferrero en 2003. Sin embargo, este caso es diferente. Rafa será un número 1 en serio.