Una sesión del Concejo Municipal de Rosario, en la que se votó el aumento del boleto de colectivo de $ 1,40 a $ 1,60, terminó en un escándalo, que incluyó una invasión al recinto por parte de manifestantes, que agredieron a varios ediles, e incidentes en las inmediaciones del Palacio Vasallo, donde resultaron heridos cuatro policías.
La sesión en la que se iba a tratar el aumento del boleto había sido suspendida hace dos semanas luego de que el concejal Juan Rivero que proviene de un sector vecinal independiente pero que está dentro del bloque socialista no asistiera a la sesión con motivo de padecer una enfermedad pulmonar. Con su presencia, Rivero garantizaba el quórum para llevar adelante la votación.
Recuperado de su enfermedad, Rivero asistió ayer a la tarde a la sesión, por lo que el socialismo con mayoría propia impuso el aumento en el boleto de $ 1,40 a $ 1,60. Sin embargo, en una votación en la que sólo estaba en juego el incremento del precio del transporte urbano terminó en un escándalo, que desde hace mucho tiempo no se vivía en el Concejo Municipal.
.
Después del mediodía, el clima en las inmediaciones comenzó a calentarse, luego de que los manifestantes de distintos sectores estudiantiles y también políticos lanzaran piedras e insultos a los ediles que empezaban a arribar al edificio, que se encuentra a sólo unos metros del Monumento a la Bandera.
La tensión subió aún más, cuando los manifestantes ingresaron a las barras del recinto para presenciar el debate, y empezaron a gritar, insultar y escupir a los concejales. Rivero, un veterano militante barrial, fue blanco de la mayoría de los insultos, por haber tomado la posición de abstenerse.
Pero lo peor ocurrió en el instante de la votación. En ese momento, un grupo de jóvenes saltó desde la barra y, en medio de forcejeos e insultos, intentó atacar a Rivero. El intento de agresión fue severamente repudiado tanto por el presidente del cuerpo, Miguel Zamarini, como por ediles oficialistas y opositores. Tras la votación, Zamarini, resolvió pasar a un cuarto intermedio para que evitar un descontrol mayor.
Los concejales no pudieron salir hasta entrada la noche, ya que la sede del Concejo se hallaba rodeado por grupos estudiantiles y agrupaciones sociales. Los incidentes continuaron en las inmediaciones del edificio. Entonces, la policía reprimió a los manifestantes con balas de goma, y se produjeron corridas por el centro de la ciudad.
.
El nivel de agresión y de violencia que estallaron en el Palacio Vasallo provocó gran preocupación en la gestión del intendente Miguel Lifschitz, quien hoy a la mañana sostuvo que "todo estuvo preparado". "Fueron grupos políticos que ya se venían preanunciando que iban a tratar de impedir que se realizara la sesión y llevaron elementos para hacerlo. Esto estaba organizado y, aunque sea a medias, lo pudieron concretar", afirmó Lifschitz.
El intendente adelantó que la nueva tarifa del transporte público de pasajeros será reglamentada la semana próxima. Y advirtió que el monto recientemente aumentado ya se encuentra "desactualizado", teniendo en cuenta que en setiembre se deberá abonar la última cuota del incremento salarial a los choferes. En el escandaloso debate de ayer, la oposición insinuó que este incremento en la tarifa del transporte no será el único del año, ya que tras el nuevo ajuste salarial de los choferes los empresarios volverán a la carga con un nuevo aumento del boleto.
Vergüenza
El gobernador Hermes Binner, afirmó hoy que "la Constitución santafesina es una vergüenza, anacrónica y la más vieja del país", e insistió en reclamar su reforma para modificar, entre otras cosas, que haya dos Cámaras, de diputados y senadores, en la Legislatura provincial.
En declaraciones formuladas a radio Dos de Rosario, Binner sostuvo que la Carta Magna local "es la última que no se ha renovado en el país, es la más vieja de todas y no contempla ninguno de los elementos fundamentales de la Constitución reformada en el año 1994. Tenemos que rescatar la idea de la revocatoria de mandatos, de los plebiscitos, de que la gente pueda opinar y participar", exhortó.
El mandatario santafesino consideró que "la bicameralidad es materia opinable. Tiene sentido cuando representa a un territorio, como el caso de la Constitución Nacional. Para una provincia es cuestionable. Actualmente, la mayoría de las provincias tienen unicameralidad. La ciudad de Buenos Aires es la última en incorporar este sistema, por eso creo que no se justifica. Por lo menos, no hay ninguna corriente que lo defina con fundamentos. No es un problema de gastos, sino de operatividad", prosiguió.