Deportes: DEPO-02
Empieza un torneo de 38 fechas, en el que no cabe otra que pelear por el ascenso a Primera...
Ese largo y duro camino que Unión ya aprendió a recorrer
En poco más de 72 horas, Unión deberá encarar otra extenuante temporada. El debut será ante un Belgrano que empezará con los mismos objetivos que los tatengues.

Enrique Cruz (h)

Desde el 2003, Unión ha pasado por todas. Luego del descenso, "fagocitó" un entrenador como el "Chaucha" Bianco, quien luego se dio el lujo de llevar a Tiro Federal a jugar a Primera División, en apenas cinco fechas. Ese año, jugó la Promoción para no descender a la tercera categoría ante Tristán Suárez. Supo de temporadas en las que se transitó en la medianía y con altibajos, hasta que comenzó el ciclo de Trullet. Allí, Unión fue creciendo en objetivos. Primero, fue el de salvar la categoría; luego, el de consolidar un grupo de jugadores a los que siempre se los postergó; y por último, la gran posibilidad de jugar por el ascenso en la final perdida ante los jujeños de Gimnasia.

Quedó conformada así una amplia base de jugadores que sirvió a Teté Quiroz, el nuevo entrenador, para comenzar un trabajo que se hizo con la premura que obligaban los tiempos (Unión terminó de jugar el 29 de junio).

Haber llegado a esa instancia obliga, más que nunca, a pelear por el ascenso directo en un torneo que tendrá varios grandes del interior en la lucha: Atlético Tucumán, Belgrano, Talleres, Instituto, Olimpo, San Martín de San Juan y, obviamente, Unión, además de clubes importantes Äpor nombreÄ de Buenos Aires, como Chacarita y Quilmes, por ejemplo. Ah... y a todo esto, no son pocos los que ponen a Independiente Rivadavia de Mendoza y a Aldosivi en la lista de los que cuentan con chances. íComplicadito, ¿no?!

Fiel al proyecto

"Estando en la B, no sumaremos más que cuatro o cinco refuerzos por temporada", señalaban los nuevos dirigentes el año pasado, cuando asumieron y antes del comienzo del torneo que lo llevó a la final con los jujeños. Cumplieron a rajatabla. Fueron cuatro incorporaciones para este año (Alessandria, De la Fuente, Guerra y Gorostegui), a quienes se debe sumar el retorno de Paulo Rosales, jugador del club que cumplió con el préstamo por medio año en Talleres.

Esos cuatro jugadores llegan en puestos clave. Se necesitaba un defensor ante lo ocurrido con Mosset (doping positivo) y para darle experiencia y voz de mando al sector; había que traer un "5" (De la Fuente), ante el alejamiento de Serrizuela y la libertad de acción para Sartor, aunque sin olvidarse que tanto Rodrigo Acosta como Alexis Fernández son buenas alternativas. Vino un jugador que puede ser marcador o carrilero con perfil de zurdo como Gorostegui, en tanto que se reforzó el ataque con Claudio Guerra, ante el alejamiento de Zárate (transferido) y Ferrer, pero para sumarse a Márquez, un chico del club con enormes condiciones y futuro. El "Cuqui" tiene todo para triunfar en Unión y para jugar en el fútbol de Primera si se lo propone.

La llegada de Rosales permitió que no se pensara en reemplazar a Marcos Flores, el enganche de Gugnali que regresó a Newell"s, en tanto que hay optimismo sobre lo que puede ser el futuro de Unión en el puesto de arquero. "Los entendidos dicen que con Aseff, Ojeda, Caprio y Arce, Unión tiene arquero de acá a diez o doce años", señalan con firmeza y convicción los dirigentes tatengues.

¿Convencido?

Pese a que en los ensayos previos lo mejor del equipo se vio en el primer tiempo ante Bella Vista, Teté Quiroz no dudó y dijo después de San Martín de Tucumán (derrota 1 a 0 en la final del cuadrangular) que "con línea de tres lo vi mejor que con línea de cuatro, sobre todo por la forma de presionar en el medio y de plantear un partido de ataque, agresivo".

Opciones para la línea de tres tiene de sobra. Aparentemente, jugarían Carabajal-Alessandria-Vera, pero afuera queda Yacob, otro defensor apto para ese esquema, más el pibe Gold Betig, otro de los que vienen "pidiendo pista" desde la temporada anterior.

El "problema" para Quiroz se plantea en el medio, donde De la Fuente y Zapata tienen sus puestos seguros, al igual que Rosales, mientras que Gorostegui sería la opción elegida para jugar por izquierda. Si esto se confirma Äcon Fontana por derechaÄ, el que quedaría afuera en el debut sería Jorge Torres, uno de los que más sabe con la pelota en los pies y titular indiscutido en el equipo de Gugnali que se quedó a las puertas de Primera.

Arriba, la dupla Pereyra-Márquez será la que arrancará el torneo. Un Pereyra con una situación conflictuada e indefinida por estas horas, respecto de su relación con el grupo empresario que, hace algunos años, puso 320.000 dólares para sacarlo de Unión. Y lo dicho de Márquez, uno de los chicos de Unión que pinta lindo para el futuro, y que tendrá a Guerra como escolta más los que vienen empujando desde atrás, como el pibe Córdoba, que ya hizo los primeros minutos de fútbol ante los tucumanos.

"Lindo" comienzo

Los tres equipos de Córdoba estarán en el camino de Unión en el comienzo de la temporada. Belgrano, otro de los que anduvo pisando los umbrales de Primera, en el arranque del jueves; Talleres lo recibirá a Unión en Córdoba en la segunda, mientras que vendrá Instituto a Santa Fe en la tercera.

Siempre, los cordobeses están obligados a pelearla en la B. Gerenciados Äen el caso de Belgrano y TalleresÄ, apuntando a nombres demasiado ambiciosos (en Talleres se habló del "Piojo" López y hasta se mencionaron a íHernán Crespo, Abreu y Sorín!), pero con la obligación de pelear arriba y empujados por su popularidad, los tres deberán estar a la altura de las exigencias. Y en el caso puntual de Instituto y Talleres, sabiendo que primero se deben sacar puntos para evitar el descenso y luego pensar en el otro objetivo de llegar a la máxima categoría, donde los tres anduvieron alternándose en los últimos tiempos, aunque sin un proyecto sólido que les permitiese quedarse.

El rol de la gente

Es difícil pedirle cosas al hincha de Unión después de tantos años de pálidas y sufrimientos. Lo palpable y que está a la vista, es la predisposición a llevar a cabo un proyecto claro y definido: el respeto por los jugadores del club. El hincha sabe de qué manera se arma la estructura, pero también exige ese irrenunciable protagonismo que, hasta los dirigentes lo admiten, es el primer objetivo que se debe plantear Unión por estos tiempos.

El campeonato no se va a ganar en la primera fecha, si Unión vence el jueves a Belgrano, ni tampoco se perderá si el arranque no es el esperado. Habrá que tener paciencia. Quizás, esto sea lo único exigible para el hincha; que no vaya más "rápido" de lo que debe, que apoye, aliente y se convierta en ese indispensable y muchas veces decisivo aporte. Si Unión fue capaz de llevar 4 ó 5 mil hinchas a Jujuy, de dejar gente afuera del estadio, es porque la capacidad de convocatoria y el esfuerzo siguen intactos.

Lógicamente, el plantel debe saber que detrás de cada uno de sus integrantes hay muchos por quienes jugarse. Son cientos de miles que esperarán cada fin de semana un esfuerzo supremo. Ellos deberán estar, también, a la altura de las circunstancias, porque nada se consigue sin la unión de voluntades. Ni pidiendo que la gente o los dirigentes metan goles, ni tampoco esperando que sólo sean los jugadores quienes ganen el campeonato.

De Gugnali a Teté

Claudio Gugnali se hizo cargo del equipo cuando se alejó Trullet y dirigió, en total, 26 partidos. Luego de un comienzo sin demasiada trascendencia, encontró eficacia en una seguidilla de cinco partidos y clasificó para la Promoción. La derrota en Jujuy fue determinante para su alejamiento y, rápidamente, la dirigencia encontró reemplazante: Fernando Quiroz, el hombre que llevó a San Martín de San Juan, el año pasado, a jugar en Primera.

Los que llegaron

Cuatro refuerzos sumó Unión a su plantel profesional. Se trata del experimentado defensor Lucas Alessandria, que venía de militar en Tigre y anteriormente lo hizo en Lanús y el fútbol español.

Otro de los jugadores que sumó a Unión es el marcador lateral Raúl Gorostegui, proveniente de Quilmes, al que se le compró una parte del pase. Los otros dos son jugadores que vienen de militar en Primera División. Uno de ellos es Fernando de la Fuente, el volante central que jugó en San Martín de San Juan y Racing, y el otro es Claudio Guerra, que viene de jugar en Huracán.

Los que se fueron

Más allá de Marcos Flores y Juan José Serrizuela, que terminaron jugando de titulares y sus préstamos culminaron, también se alejaron de la entidad Rubén Ferrer y Leandro Zárate, este último transferido al Botafogo de Brasil.

La dirigencia dejó en libertad de contratación a Marcos Torres y a Leandro Sartor, en tanto que también se produjo el alejamiento, por igual motivo, de Esteban Goicoechea.

Previo a ellos, se había producido la ida de Luciano Pocjrnic, que estuvo a préstamo en la institución y no tuvo la chance de atajar en virtud de que Luis Aseff atajó los 40 partidos que jugó Unión en la temporada.

Día de reunión

Los dirigentes de Unión esperan que hoy se llegue a un acuerdo entre el grupo empresario y el representante de César Pereyra, para que el delantero no tenga inconvenientes ni conflictos en el inicio del campeonato. "Nosotros tenemos contrato firmado con Pereyra hasta el 2009, pero como institución debemos reconocer que el pase del jugador es del grupo empresario", señalan los directivos rojiblancos cuando son consultados. "Nuestra función no es otra que la de interceder o moderar", comentaba uno de ellos esta mañana. Lo cierto es que se espera que el tema se resuelva lo antes posible, sobre todo atendiendo al detalle que el campeonato comienza el jueves para Unión. Respecto de Rosales, si bien algunas versiones indican que hay una oferta del fútbol griego Ätraída por su representanteÄ, en Unión señalan que oficialmente no entró nada, al menos hasta hoy.

¿Qué pasará con Mosset?

Una de las preguntas que más se hace el hincha es la de saber qué ocurrirá finalmente con Mosset, al que se le detectó doping positivo en el encuentro revancha ante los jujeños. La contraprueba se realizará a mediados de este mes en el Cenard. En la foto, el Tato posa al lado de Zapata, antes de la disputa del primer encuentro final frente a Gimnasia. Cuatro días después se daría el doping positivo en la Tacita de Plata.