El dirigente justicialista Roberto Lavagna advirtió hoy que la política económica del gobierno se "desliza" hacia "los negocios financieros y la especulación", ya que se procura atraer "capitales de corto plazo" que pueden marcharse "cuando las condiciones no sean las que ellos quieren".
Lavagna mencionó un "deslizamiento hacia una política económica mucho más enviada a los negocios financieros y a la especulación", al señalar que "se anuló la restricción (en rigor, por 30 días) que nosotros (durante su gestión al frente del Palacio de Hacienda) habíamos puesto al ingreso de capitales especulativos".
La medida implementada por Cristina Kirchner, según consideró, procura "atraer capitales en el corto plazo" pero los mismos podrían emigrar tan pronto consideren que las condiciones no les resultan beneficiosas.
"Nos podemos engañar con que tenemos reservas, y a lo mejor esas reservas no valen nada, porque esos capitales pueden girar cuando las condiciones no sean las que ellos quieren", evaluó. Por otra parte, destacó la suba de tarifas, anunciada por el gobierno, "que permitiría reducir el fenomenal margen de subsidios, los que son de más de 35 mil millones de pesos".
Por otra parte, Lavagna advirtió que "sería un grave error" del gobierno el convocar a las cuatro entidades del campo por separado, en lugar de hacerlo en conjunto, luego de que éstas unificaran posiciones durante el conflicto mantenido por las retenciones móviles.
Remarcó que los representantes de las entidades del agro, Sociedad Rural (SRA), Coninagro, Federación Agraria y Confederaciones Rurales, conformaron un frente común, en rechazo a las retenciones a las exportaciones de granos. "Las entidades del campo por sí mismas han entendido la conveniencia de unificar su representación, equilibrar entre sí sus pedidos" por lo que "sería un grave error exigir que tengan que ser recibidos por separado", justificó el economista, en referencia a las históricas diferencias sobre las políticas hacia el sector.
Luego del fracaso en el Senado de la iniciativa oficial, se anunciaba una política de apertura al diálogo, que incluya la convocatoria de la dirigencia ruralista, a fin de limar las diferencias.
En cuanto a la visita al país del presidente brasileño, Luiz Inacio "Lula" Da Silva (ver pág. 3), Lavagna destacó su trascendencia, por considerar que, con este gesto, se frenará una "inútil disputa" entre ambos países, tras el desencuentro surgido en la Cumbre de Doha, respecto del comercio internacional.
Lavagna también evaluó como "hábil desde el punto de vista de Brasil y de Lula" la visita al país, ya que el jefe de Estado del país vecino "viene con muchos empresarios, obviamente con intenciones de hacer negocios y de vender" en la Argentina.
"Siempre es bueno que los socios estratégicos se vean y se hablen", evaluó el dirigente justicialista, en declaraciones a radio América.