De la redacción de El Litoral
El seleccionado argentino se encuentra en Beijing esperando el partido de mañana ante Brasil, por los cuartos de final del torneo olímpico de fútbol, con la mala noticia de que Oscar Ustari sufrió una grave lesión, aunque no se dio a conocer el parte oficial.
Por la noche de Beijing el seleccionado argentino arribó a la capital de China, proveniente de Shanghai y Diego Armando Maradona formó parte de la delegación.
Finalmente el plantel argentino no se hospedó en la Villa Olímpica -algunos dicen por no estar cómodos y otros para evitar las fiestas habituales que se viven ahí- y en Beijing estará en el hotel Park Plaza.
La suerte del seleccionado argentino depende de cómo se despierte Lionel Messi, porque todas las ilusiones de repetir el oro de Atenas 2004 se basan en lo que pueda hacer el astro del Barcelona.
Lo de Messi con el seleccionado argentino no algo exclusivo de estos inolvidables Juegos Olímpicos de Beijing, sino que también pasa lo mismo cuando está en la mayor, con Alfio Basile como entrenador.
Pero para jugar ante Brasil no se podrá depender exclusivamente de Messi, quien esta vez será mandado a marcar bien de cerca, porque Dunga no le dejará espacios como para que el mejor hombre del seleccionado argentino pueda marcar la diferencia.
Hasta ahora la única compañía que tuvo Messi fue la de Juan Román Riquelme, pero en este mundo del revés y con las 11 horas de diferencia con China se puede justificar que el "diez" de Boca juegue más adelante que la estrella del Barcelona.
"Messi es un jugador diferente, hace cosas que son imposibles y por suerte juega para nosotros", comentó Sergio Batista sobre el astro del Barcelona.
Es que si Argentina está en las semifinales de los Juegos Olímpicos gran parte es por Messi, quien fue la figura del equipo en los tres partidos que jugó, convirtió dos goles y del único que no participó fue de los marcados ante Serbia, porque estuvo los 90 minutos en el banco de suplentes.
Entonces, si eso vuelve a suceder con Brasil la historia se complicará, sobre todo porque los de Dunga, que probablemente salgan con un esquema cauteloso, por la categoría de sus jugadores en cualquier momento puede marcar un gol y allí se hará todo cuesta arriba.
Otro dato llamativo de esta semifinal sudamericana, es que se enfrentarán dos equipos que nunca fueron atacados seriamente por ninguno de sus rivales de la fase de grupos ni en el partido de cuartos. Todavía no se sabe si la defensa brasileña es firme, si la de Argentina corrigió los desacoples del primer partido, porque ningún rival lo atacó en forma constante y con decisión.
Sin embargo, esta vez Brasil si será atacado por el seleccionado argentino, que por lo nombres que tiene en cancha y en el mismo banco de suplentes no tiene otra alternativa que ir al frente.
Seguramente si Argentina se anima y no se descuida atrás no tendrá una noche con mayores zozobras, porque este equipo brasileño no es de lo más potentes de los últimos años.
Pero este es un clásico y en los clásicos todo lo previo se termina con el primer acierto o con el primer error que abra el partido y allí es donde se terminan las tácticas y las estrategias, porque a partir de ese momento todo dependerá de las individualidades.
El uruguayo Martín Vázquez será el árbitro que dirigirá el trascendental partido de mañana entre Argentina y Brasil.
Vázquez tendrá como árbitros asistentes a sus compatriotas Mauricio Espinosa y Miguel Nievas, mientras que Stephane Lannoy, de Francia, será el cuarto árbitro.
El partido entre los seleccionados argentinos y brasileños se jugará en el estadio de los Trabajadores de Beijing y comenzará a las 10, de Argentina.
En tanto, también una terna sudamericana dirigirá la otra semifinal, la que jugarán en Shanghai, este martes a partir de las 7 (hora argentina), entre Bélgica y Nigeria.
El árbitro del partido en Shanghai será el chileno Pablo Pozo (árbitro principal), mientras que lo secundarán Julio Díaz y Patricio Basualto, también transandinos, y Michael Hester, de Nueva Zelanda, será el cuarto árbitro.
Llegó Navarro.
El arquero Nicolás Navarro, jugador del Napoli de Italia, llegó hoy a Beijing para sumarse al plantel del seleccionado argentino de fútbol como reemplazante en la lista del lesionado Oscar Ustari. Navarro, convocado de urgencia tras comprobarse que Ustari sufrió rotura de ligamentos en una rodilla izquierda, admitió que lo "tomó por sorpresa" el llamado. Navarro, ex jugador de Argentinos Juniors y vendido meses atrás a Napoli, estará mañana en el banco de suplentes en el trascendental partido ante Brasil, ya que, lesionado Ustari, el nuevo titular será Sergio Romero, jugador del AZ Alkmaar holandés.
Faltan 6 días para que terminen los Juegos en Beijing y observando el medallero uno puede apreciar que si nos guiamos por las medallas que tradicionalmente ha obtenido Estados Unidos en las últimas ediciones, es un hecho que China va a ganar y muy claramente en esta ocasión.
El dato es claro cuando uno repasa las estadísticas: los norteamericanos obtuvieron en Atenas 36 oros, en Sydney 37, en Atlanta (tener en cuenta que fue local) 44, en Barcelona 37 (ganó el Equipo Unificado con 45) y en Seúl 36 (ganó la URSS con 55).
China, con los 37 oros a los que llegó en la jornada de hoy, ya puede poner la botella en el freezer, mientras que la delegación norteamericana podrá tomar esto de dos formas: declarar que fue derrotado por la delegación local o asumir que estuvo lejos de ser la potencia mundial que todos esperamos, con una profunda autocrítica de por medio.