El ingeniero Ángel Nigro nació en Santa Fe en el año 1894. Cursó estudios en la Escuela Industrial de la provincia entre 1906-1909 y continuó su educación técnica en la Escuela Industrial de la Nación. Allí aprendió acerca de técnicas y oficios, sobre educación para el mundo del trabajo.
En 1914, concluyó sus estudios y, durante el verano siguiente, tras cumplimentar el requisito de presentar un trabajo final, obtuvo su título; la tesis de Nigro versó sobre la turbina hidráulica.
Formó parte del primer grupo de graduados de la Escuela Industrial, siendo reconocido como el mejor alumno de esa primera promoción de técnicos mecánicos. Recibió la primera medalla de honor, otorgada por votación unánime del cuerpo de profesores en una ceremonia de agasajo a la Primera Promoción. La misma fue presidida por el ministro de Instrucción Pública de la Nación, Dr. Tomás Cullen, y el gobernador de la provincia, Dr. Manuel Menchaca.
Por su destacado desempeño académico obtuvo una beca otorgada por la Legislatura santafesina para especializarse en el Politécnico de Milán. El inicio de la Primera Guerra Mundial impidió su viaje; sin embargo, logró trasladarse a la Ciudad de Córdoba para iniciar sus estudios superiores.
En la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales estudió Ingeniería Civil y rindió sus primeros exámenes con ancianos profesores alemanes, traídos por Sarmiento al país. Su vida universitaria se caracterizó por un enérgico compromiso con el estudio, la ciencia y con la causa democrática.
En 1918, participó activamente de los eventos que concluirían en la Reforma Universitaria. Fue firmante del Manifiesto Liminar de 1918 y representante de la delegación de estudiantes por la Universidad de Santa Fe en el 1´ Congreso Nacional de Estudiantes realizado en Córdoba. Desde joven afirmó su compromiso con las instituciones educativas de la región, con la ciencia y con la Universidad Reformista.
En 1919, habiéndose graduado de ingeniero en la UNC retornó a Santa Fe para comenzar su actividad profesional.
El Ing. Nigro ejerció con tesón su actividad profesional ejecutando proyectos, construcciones civiles, mensuras, saneamientos, loteos, y representando técnicamente a grandes empresas constructoras. En el ámbito judicial, desempeñó diversas funciones de peritaje especialmente relacionadas con expresiones de tierras y establecimientos industriales como la usina Calchines y "La Técnica".
Fue socio fundador y presidente del Centro de Ingenieros, convirtiéndose en socio emérito desde 1947. Junto con otros colegas, promocionó la ley 2429 que reglamenta el ejercicio profesional de la Ingeniería.
Permanentemente preocupado con la transformación de la realidad, desarrolló una vida política comprometida. En el período 1922/25, fue elegido como miembro del Concejo Deliberante de nuestra ciudad, actuando como presidente de la Comisión de Obras Públicas y como vicepresidente del cuerpo, participó en el estudio y en la sanción de importantes ordenanzas, tales como la del Hogar Propio para personal municipal, la de pasteurización de la leche de consumo, pavimentación y construcción de avenidas, la del Código Bromatológico.
Otros aspectos de su actividad ciudadana pueden sintetizarse en su larga participación en la Federación de Cooperadores Escolares, promoviendo la implantación del primer comedor escolar que, en 1934, funcionó en la escuela Paso. También fue activo promotor de la organización de la enseñanza técnica en el país, bregando por la creación de escuelas profesionales de artes y oficios en Santa Fe, Esperanza y Reconquista, colaborando en esa tarea el profesor Juan Mantovani, cuando éste ejercía la Dirección General de Enseñanza de la Nación.
La labor docente fue otra actividad a la que le dedicó la mayor parte de su empeño. El haber sido maestro de la juventud fue uno de sus mayores orgullos. Esa entrega a la docencia lo llevó a ser, durante muchos años, director de la Escuela Industrial de la Nación (hoy Escuela Industrial Superior anexa a la Facultad de Ingeniería Química).
Fue el primer graduado que se desempeñó en la Vicedirección entre 1928 y 1930; en la Dirección de la escuela como director titular en el período 1930-1946, y como director interino en el lapso 1955-1956.
Tuvo a su cargo las cátedras de Metalurgia, Topografía y Álgebra (EIS), y de Dibujo, en la Facultad de Química Industrial y Agrícola.
En 1959, integró la Comisión Honoraria del Cincuentenario de la nacionalización de la EIS junto con otras grandes figuras de la comunidad santafesina: Josué Gollán, Alberto Davie, Francisco González Zimmerman, Manuel Menchaca, Julio Hiver, Carlos Niklinson, Sergio Reinares, José Santos Rosati, Santiago Groppelli.
En un reportaje realizado por el diario El Litoral decía: "Cuanto de mérito puedo haber hecho desde esa dirección, se lo debo al cuerpo de profesores, a su alta capacitación formando a numerosas generaciones que dieron un enorme empuje de la industria no sólo de nuestro país, sino a pueblos hermanos. Recuerdo a la pura bondad de mi antecesor, el Ing. Francisco González Zimmerman, verdadero maestro del ejemplo. Al Dr. Josué Gollán, quien fuera profesor de los primeros egresados; al Dr. Julio Hiver , autor de una canción de la escuela cuya primer estrofa no puedo dejar de citar porque resume el espíritu que anima a esta casa de enseñanza: "Donde quiera el azar nos reúna, donde quiera nos lleva al andar, habrá un lazo que siempre nos una al calor de una misma hermandad".
El Ing. Ángel Jorge Nigro murió el 23 de octubre de 1974 y es recordado por la comunidad educativa de la EIS por su ética profesional, su compromiso ciudadano y su camaradería.