Opinión: OPIN-06 Cartas a la dirección

Jóvenes de 1970 y de 2000

Señores directores: El Poder Ejecutivo Nacional, desde 2003 a la actualidad, en su mayoría jóvenes del 1970/80, todos los días nos hacen recordar lo vivido por esa juventud. Lógicamente, la historia de los pueblos normalmente se recuerda y se cuenta a partir de hechos desgraciados y relacionados con la violencia. En nuestra joven historia hay demasiada sangre derramada para los cerca de doscientos años que tenemos. En nombre de la modernidad aniquilamos aborígenes para quitarles sus tierras, matamos gauchos porque eran vagos, matamos caudillos porque eran unitarios o federales, matamos jóvenes porque tenían ideales y resulta que los mismos que nos recuerdan todos los días los delitos de lesa humanidad, para no ser ajenos a la historia, detuvieron a jóvenes chacareros por estar a la vera de la ruta; faltaría que los metan presos con el cargo de vagos, u oficio desconocido, o porque no están registrados dentro de la seguridad social, o porque no son dueños de campo, o porque no son empleados, solamente son hijos de gente de campo y, lógicamente, trabajan en el campo.

En esta ocasión, hago un parangón entre dos épocas de jóvenes. La época del 1970/80 hubo jóvenes que querían un país más justo, con una democracia participativa de asambleas populares; eran jóvenes profesionales, estudiantes universitarios, toda una promesa para un país joven, y la sociedad de la época no los aceptó y los combatió. Pero la historia puede más que las voluntades de determinadas épocas, y hoy, esa camada de jóvenes sobrevivientes en su mayoría gobierna nuestro país.

La época de los jóvenes del 2000/10 está representada por los jóvenes chacareros, que quieren defender sus tierras para producir, por una patria mejor, respetando los estamentos democráticos elegidos por el pueblo. Y son reprimidos con prisión preventiva y juicios por desacato a la autoridad.

Los jóvenes de 1970/80 en el gobierno, ¿no querrán emular lo que a ellos les pasó, aplicando la misma ley del poder que les aplicaron a ellos y aplicárselas ahora a los jóvenes chacareros, que también quieren una patria digna de ser vivida? ¿No estaremos repitiendo la historia por no tener memoria?

Juan José Sagardía.

Ciudad.

Agradecimiento

Señores directores: Quisiera manifestar mi gratitud por el calor humano y atención que se me ha brindado en el dispensario barrio Candioti, no sólo por parte del personal médico sino también del administrativo y por enfermeros, cuando concurrí a dicho dispensario, pues es cercano a mi domicilio, para solicitar atención médica, teniendo en cuenta mis 85 años y problemas de salud.

Quiero extender lo antedicho al personal del hospital Iturraspe, que en tres oportunidades tuve que concurrir por causas menores, siendo recibido, guiado y atendido con la mayor deferencia.

Considero hacer conocer al ministro de Salud que un servicio público de salud está a la altura de cualquier centro privado y expresar mi satisfacción y reconocimiento.

Roberto M. Cairol.

DNI. 3.167.099. Ciudad.