Información General: INFO-02 Grassi pidió la nulidad del proceso

Télam/DyN/De la Redacción de El Litoral

La defensa del sacerdote Julio César Grassi arrancó hoy el juicio que se le sigue al ex titular de la Fundación Felices los Niños pidiendo la nulidad del proceso oral y luego la audiencia pasó a un cuarto intermedio hasta mañana.

La audiencia duró alrededor de una hora y media, con el cura sentado en el banquillo de los acusados por 17 hechos de presunto abuso sexual, corrupción de menores y amenazas. El cura dijo que la Iglesia está en una "actitud de confianza" para con él.

Tras el pedido, el Tribunal Oral Criminal de Morón Nº 1 (TOC1) decidió pasar un cuarto intermedio hasta el miércoles a las 12, para analizar el pedido de la defensa y los pasos a seguir en el juicio.

Según dijo el abogado querellante de la causa a la prensa, el pedido de los defensores de Grassi es "un planteo disparatado" y se mostró confiado en que la Justicia no le dé lugar y el juicio pueda continuar "como debe ser".

Por su parte, el cura acusado dijo en declaraciones a Radio 10 que escuchó las acusaciones que pesan en su contra, en la primera audiencia del juicio, con "mucha tensión porque no es nada agradable vivir una situación así, que es muy injusta".

Asimismo, ratificó que va a pedir todos los careos que sean necesarios, aseguró que jamás se fue de la Fundación Felices lo Niños, y sostuvo: "La iglesia está en una actitud de confianza en mí".

La causa

El tribunal deberá decidir la situación de Grassi, acusado de corrupción de menores a partir de la denuncia de presunto abuso sexual efectuada por tres chicos que estaban bajo su tutela en la Fundación Felices los Niños.

El cura dijo ayer que está "satisfecho y preparado" para afrontar el proceso y que tiene "muchas ganas" y se "sale de la vaina" para hablar y demostrar que los hechos que se le imputan "no han sucedido".

Grassi insistió en que no es "un santo de estampita. Soy una persona común. Soy sacerdote no por ser el mejor, sino porque Dios me necesitaba. No me quiero poner en lo alto. Trabajo para Dios, pero soy un pecador".

El sacerdote está imputado por "abuso deshonesto agravado y reiterado en concurso ideal, con corrupción de menores agravada sobre tres menores" y de ser hallado culpable podría recibir hasta 25 años de cárcel.

El juicio está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Morón, en el décimo piso de los Tribunales ubicados en Colón y Almirante Brown de esa ciudad del oeste del Gran Buenos Aires.

El TOC resolvió que no haya público ni periodistas en la sala de audiencias.

La semana pasada, Grassi también dijo que era un "pecador" pero que en este caso estaba del "lado de los buenos".

Además, aseveró que el tema "fue todo una trama mal hecha por periodistas" y aseveró: "Si hay Justicia, voy a ser absuelto". Los acusadores del sacerdote fueron tres jóvenes que pertenecían a la Fundación Felices Los Niños y que se conocieron con nombres ficticios: Gabriel, Ezequiel y Luis.