Desde hace dos semanas, comenzaron a realizarse controles de seguridad conjuntos entre la Unidad Regional I de la Policía, la Municipalidad de Santa Fe y los taxistas. El objetivo es trabajar en la prevención del delito, para lo cual se eligieron 12 puntos factibles de robo. "Son puntos álgidos en diferentes barrios de la ciudad", explicó Diego Poretti, subsecretario de Seguridad y Prevención Ciudadana.
Los operativos se realizan por la noche y se chequean las diferentes unidades de taxis que recorren la ciudad. "Lo más importante es el elemento sorpresa, por eso los puntos son rotativos y la cantidad de operativos depende de la capacidad de la policía. En algunos días se harán dos o tres, y en las jornadas de mayor movimiento se podrán realizar más, generalmente en horario nocturno", detalló Poretti.
"En los operativos se le pregunta al taxista a dónde se dirige y se controla que el pasajero no lleve armas. Si va a un barrio peligroso o zona roja, se le recomienda al taxista que no ingrese, sino que deje al pasajero en la avenida más cercana", comentó Alberto Scarpa, presidente de la Sociedad Taximetristas Unidos de Santa Fe.
Los efectivos policiales permanecen dos o tres horas en un punto y luego se trasladan a otro, con lo cual, durante la noche pueden estar presentes en varios sitios de la ciudad. "Estas acciones son positivas y están funcionando porque disuaden a los delincuentes, que se enteran rápidamente de este tipo de operativos", señaló Scarpa.
"Se controlan a todas las personas que viajan en taxi, en forma preventiva", aseguraron desde la URI. Si bien los representantes de los remiseros no participaron de la reunión en la que se definieron las medidas a seguir, desde la Secretaría de Prevención y Seguridad Ciudadana consideran que si un remís pasa por un control policial, seguramente también será detenido.
El presidente de la Sociedad Taximetristas calificó la medida como "muy positiva": "Hace tiempo que venimos reclamando por el tema de la inseguridad. Por eso, es tan importante que se tomen acciones concretas que le garanticen a nuestros trabajadores un poco de seguridad", aseguró Scarpa.
Con respecto a la recepción por parte de los taxistas, comentó: "Como siempre, las respuestas son bastantes dispares: hay gente que está contenta con los controles y otros que creen que es una pérdida de tiempo. Pero acá, lo importante es la seguridad, así que estamos satisfechos con esta propuesta".
Asimismo, aseguró que ya se habían realizado operativos de control, pero siempre de manera aislada. "Necesitamos que estas acciones tengan una cierta continuidad, que se desarrollen de manera sistemática. Es la única forma de frenar los robos", sostuvo el presidente de la entidad.
Para el subsecretario de Seguridad, no alcanza sólo con los controles, sino que también es necesaria la participación por parte de los taxistas. En este sentido, indicó que los conductores no denuncian los robos por varios motivos: "Como andan todo el día en la calle, tienen miedo; además no quieren perder tiempo, porque eso significa perder dinero. También hay que tener en cuenta que quien roba un reloj taxímetro o ticketera, es porque ya tiene un potencial cliente, que no puede ser otra persona que un taxista".
En este sentido, Poretti alentó a los taxistas para que "denuncien los robos y no compren relojes ni ticketeras robadas". "Es la única manera de terminar con este mercado negro, que está retroalimentado por ellos mismos. Hay que eliminar estas ventas ilegales y economías microdelictivas. Pero para eso es necesario un compromiso de ambas partes: de la policía y de los taxistas", concluyó.