Política: POLI-04
Reunión en Brasilia
De Vido estuvo con Lula para integrar energía y transporte
El ministro de Planificación de la Argentina busca que Embraer instale parte de su producción en nuestro país. Además, analizaron un sistema vigente de complementación eléctrica.

De la redacción de El Litoral/DyN

Los gobiernos de Argentina y de Brasil explorarán la viabilidad de la instalación de una planta para fabricar partes de aviones de la firma Embraer en territorio argentino, al tiempo que acordaron prorrogar el acuerdo vigente para el "intercambio compensado" de energía entre los dos países.

Estos temas formaron parte de una conversación sobre temas de interés bilateral que mantuvieron ayer, en Brasilia, el ministro de Planificación Federal argentino, Julio de Vido, y el presidente anfitrión, Luiz Inacio Lula Da Silva.

Se trató de una entrevista fuera de agenda que el mandatario brasileño decidió al término de una reunión de trabajo que De Vido mantuvo con Vilma Rouseff, ex ministra de Energía y actual jefa de la Casa Civil (cargo equivalente al de jefe de Gabinete en Argentina) para analizar temas de interés bilateral en materia de energía y transporte.

Voceros de la cartera de Planificación detallaron que la reunión De Vido-Rouseff había sido acordada en el marco de la última visita de Lula a la Argentina hace un par de semanas, acompañado por una numerosa delegación de empresarios industriales brasileños, cuando se entrevistó con su par Cristina Fernández de Kirchner.

De Vido estuvo acompañado por el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, y Rouseff por el presidente de Embraer, Federico Curado. Según el vocero ministerial argentino los funcionarios analizaron la posible compra de aviones fabricados por Embraer para incorporarlos a la flota de Aerolíneas Argentinas y Austral, compañías que están en proceso de reestatización.

De Vido también se reunió con el asesor del presidente brasileño en política exterior, Marco Aurelio García. Ambos gobiernos exploran formas de una mayor integración aerocomercial y en ese contexto se acordó encarar estudios para establecer la viabilidad de la radicación de una planta para fabricar partes de aviones de Embraer en Argentina, se explicó.

Intercambio eléctrico

En materia de Energía, los ministros acordaron prorrogar los acuerdos de "intercambio compensado" firmado el año pasado según el cual Brasil suministra electricidad a la Argentina durante los meses de mayor demanda interna, y se le devuelve (electricidad y/o gas) cuando dicha demanda disminuye y la de Brasil aumenta.

En el mismo orden, se indicó que los equipos técnicos de Energía de los dos países continúan trabajando en la actualización del proyecto de construcción de la hidroeléctrica binacional Garabí. Por otra parte, se indicó que durante la reunión de trabajo Brasil planteó su intención de poder construir barcos y barcazas en Argentina, para el transporte de cargas de diverso tipo, tema sobre el cual se seguirá conversando a nivel ministerial.

La Pampa se defiende.

El gobernador Oscar Jorge (PJ) remitió a la Legislatura de su provincia la nómina de funcionarios y diputados que integrarán una comisión hidrocarburífica "para defender los intereses pampeanos". La provincia está en conflicto con Petroquímica Comodoro Rivadavia, que explota el yacimiento Medanito, ubicado a 400 kilómetros al sudoeste de esta capital. La empresa se queda con el 63 % de la extracción de crudo y liquida en regalías a La Pampa por el 27 %, sobre valor internacional. Sin embargo, ahora, la petrolera pretende readecuar la fórmula y prorrogar en una década la explotación; dice que venden su producción en el país a un valor muy inferior al precio internacional.

Bolivia reclama cobrar más por su gas

Tres regiones del Chaco de Bolivia, que poseen el 95 por ciento de las reservas de gas natural de ese país, exigieron al presidente Evo Morales cobrar más por el combustible que exportan a la Argentina y Brasil. Incluso se anunciaron cortes de rutas por ésta y otras demandas, informó este viernes un dirigente cívico.

El presidente del comité civil de Tarija (sur), Reynaldo Bayard, informó que dirigentes cívicos de las regiones productoras de gas de su departamento, de Santa Cruz (este) y Chuquisaca (sudeste) se reunieron ayer en la comarca de Villamontes, a 1.200 km de La Paz, para demandar al gobierno central la atención a sus demandas.

Las tres regiones del Chaco boliviano (Cordillera, Luis Calvo y Gran Chaco), que bordean Brasil, Paraguay y Argentina, exigieron ""al gobierno la nivelación de los precios para la venta de gas natural a la República Argentina y a la República de Brasil a precio regional", afirmó Bayard.

En la actualidad, Bolivia exporta entre 2 y 3 millones de metros cúbicos diarios (MMCD) de gas a la Argentina, por el que cobra 9 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica), mientras que a Brasil vende 31 MMCD, por el que factura 7 dólares por millón de BTU.

Señalaron que la Argentina, en cambio, vende a Uruguay el combustible a 16 dólares por millón de BTU y a Chile hasta 22 dólares por millón de BTU, según sendos informes de la Dirección Nacional de Energía en Montevideo y la Empresa Nacional del Petróleo en Santiago.

Bayard dijo que las tres regiones quieren que Bolivia cobre a la Argentina y Brasil hasta 18 dólares por millón de BTU. Aseguró que ""no permitiremos más que se regalen" las reservas de gas bolivianas, estimadas en 1,36 billones de metros cúbicos, las segundas de la región después de Venezuela.

El dirigente anunció que adoptarán medidas de presión, como un corte de rutas en la región del Chaco boliviano, a partir del lunes, y que también rechazarán la nueva Constitución de corte indígena y estatista que el presidente Morales pretende hacer aprobar, llamando a un referendo.

""Nos declaramos en pie de guerra en tanto y en cuanto el gobierno (de Morales) persista en imponer un modelo totalitario y racista", expresó Bayard.

Cabe recordar que la Argentina tiene un contrato para comprar hasta 7 millones de MMCD de gas natural a Bolivia, que éste no puede cumplir por falta de inversiones en la producción. Además, el Gasoducto argentino del Nordeste demanda una millonaria inversión en el vecino país para explotar el recurso y alimentar el ducto. Pero los reiterados conflictos hicieron fracasar hasta ahora el proyecto.