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Deportes: DEPO-02
Unión no gana, empató de milagro y está último en la tabla
Jugando así, el verde es cualquier cosa menos el "color esperanza"
Con una rara indumentaria alternativa de color verde ÄInstituto tiene rojiblanca a bastonesÄ, el Unión de Quiroz volvió a defeccionar en Santa Fe. Sólo por el amor propio de los jugadores de "Teté", más los regalos de Morales Neumann, se llegó al empate. Fue 1 a 1 sobre la hora con gol de Arrúa.
Darío Pignata - dpignata@ellitoral.com
Tiene tantos problemas este Unión adentro y afuera de la cancha, que sólo a un necio puede preocuparse por el color ocasional de la camiseta verde alternativa que usó ayer contra Instituto. Es más, para lo que sirvió el color de la camiseta es para que todos caigamos en lugares comunes, vicio eterno del periodismo, algo que se potencia con los deportivos o comentaristas de fútbol con un equipo que tiene 1 punto sobre 9 y está último, siendo un grande de la divisional: "Unión está verde", "Le falta madurar", "Verde que no te quiero verde", "Unión parece Ferro" o hasta el mismo título que encabeza este comentario. Pero siempre jugando con las libertades o licencias gramáticas que da el hecho de estar comentando un partido de fútbol y no analizando variables económicas, catástrofes mundiales o cumbres políticas en determinados países. Lo que menos debe preocuparle al hincha de Unión, después de lo que vio ayer, es el color de la segunda camiseta alternativa que le diseñó la empresa europea Kappa. Porque ayer, a pesar haber sumado algo que es lo primero, no hubo excusas. Este equipo, que no mereció perder con Belgrano en el debut en Santa Fe y fue violado reglamentariamente con Talleres en La Boutique por culpa de groseros fallos arbitrales, ayer la pasó mal en serio y sólo una conjunción de elementos casi y cuasimilagrosos evitó que el volcán tatengue emulara al de Chaitén. Porque cuando Unión era un manojo de nervios en cada metro de césped y en cada metro de tribuna en el 15 de Abril, llegó el zapatazo salvador de Arrúa, el tercero de los cuatro delanteros con los cuales salió a quemar naves el "Teté" Quiroz, buscando cortar su malaria personal, ésa que trajo desde San Juan y no podía frenar hasta el minuto 43 del complemento de ayer contra Instituto. Unión no perdió ayer de milagro. Porque sólo un milagro hace que el balón pegue dos veces en los caños y no entre. Porque sólo un milagro hace que el "Tarro" Pérez le haga honor al apodo y cierre justo cuando el 2-0 se festejaba en Alta Córdoba. Porque sólo un milagro puede provocar que Morales Neumann, con Croce solito para empujarla por el medio, se nuble y meta un "tres dedos" que besó el caño del arquero de Unión. Porque sólo un milagro hace que el delantero de doble apellido cometa doble error y el mano a mano termine en las manos de Ojeda. Y porque sólo un milagro hace que Arrúa perfore desde lejos Äde afuera del áreaÄ lo que Tombolini había sacado desde cerca.
Las áreas de Quiroz
El técnico de Unión dijo, en los vestuarios, que Unión defendió mal en el área propia y le faltó contundencia en el área de enfrente. Tiene razón y es lo que pasó con Unión. Lo de atrás, puede tener varias explicaciones: 1) las bajas de Fontana y Renzo Vera; 2) la coordinación que tiene que ir consiguiendo el arquerito Ojeda con sus defensores; 3) la improvisación en poner a "Tarrito" Pérez de "4" y el retorno de Yacob a la cueva; 4) la desesperación por quedar con tres atrás e ir a buscar el resultado de manera desesperada, con signos vitales obvios: nervios, desorden táctico y espacios enormes para la contra del rival ocasional (ayer, Instituto); 5) un error puntual de Alessandria antes del golazo de Croce, algo de lo que el mismo zaguero se hizo cargo con una honestidad brutal. Pero lo de arriba, tiene una sola lectura: Unión no tiene gol y es el mismo equipo que dependía en exclusividad de los gritos de la "Chancha" Zárate en el torneo pasado. Sólo cambió el enganche (Paulo Rosales por Marcos Flores), pero sigue teniendo los mismos volantes externos (Zapata y "Coqui" Torres) y el mismo punta por afuera (César Pereyra). Hoy, nadie explica cómo hará Unión para reemplazar los casi 20 gritos de la "Chancha" en la temporada pasada. Es cierto que el equipo no tiene referencia de área, pero debe quedar claro algo: si Unión no tiene un "9" de área no es por culpa del pibe Márquez, injustamente tratado por algunos hinchas y socios tatengues ayer contra Instituto. Porque Márquez juega así: tirado atrás, con excelente control técnico del balón Äsi no lo tuviera, por ejemplo, no hubiera bajado con la punta del botín una pelota que cayó desde el cieloÄ e intentando llegar al área tocando por abajo. Además, suponiendo que hubiera jugado mal Äinsisto, para mí no fue así en los dos partidos que me tocó ver en Santa FeÄ, no se puede insultar o incomodar a un pibe formado en el club que tiene apenas un puñado de partidos en Primera, al que le tiraron la "9" para intentar reemplazar al goleador del equipo y máximo artillero del ascenso.
Verde en todos lados
Aceptando el desafío multicolor de las camisetas oficiales de competencia de la institución, se puede decir que Unión está verde en todos lados: le falta madurar adentro como equipo y afuera como entorno. Comparado con Belgrano, en el debut, hubo menos gente, más impaciencia y también menos tolerancia. Es cierto que Unión no jugó a nada y sólo empujó con mucha vergüenza deportiva hasta el empate final. Justamente, lo que el hincha pedía amenazante Ä"Y pongan huevos, la p... que lo parió..."Ä fue lo único que tuvo y ofreció Unión para empatarle a Instituto. También deben madurar los dirigentes que aparecieron mediáticamente enfrentados con declaraciones cruzadas, instalando públicamente en los medios radiales el tema en cuestión: el manejo del rubro profesional y la renuncia de tres integrantes de la subcomisión de fútbol. Por un lado, Vega; por el otro, Decoud. Mientras tanto, con dirigentes divididos por diferencias de manejo del fútbol, el mismo entrenador Fernando Quiroz alzó la voz: "Me parece que nos dormimos con la habilitación de Claudio Guerra en AFA". Justo con un refuerzo. Justo con un "9" de área. Justo en el lugar de la cancha donde la gente Äalgunos, no todosÄ se la agarra injustamente con el pibe Márquez porque extraña los goles de la "Chancha" Zárate. Justo cuando "Teté" dice que al equipo le falta contundencia para lastimar a los rivales. Se sabe, la temporada larga. En la versión anterior, con la cantidad de partidos que el equipo perdió, Unión se dio el lujo de jugar una Promoción. A esta altura, manteniendo la base de un equipo que había llegado arriba, se esperaba una realidad mejor por López y Planes. Nadie suponía, con dos partidos de local, que en la tercera fecha el equipo iba a estar último, con un solo puntito y salvando la ropa sobre la hora en Santa Fe. Y aunque la segunda camiseta alternativa es lo de menos, jugando así como lo hizo ayer, el verde es cualquier cosa, menos el famoso "color esperanza" para este Unión de Quiroz que arrancó mal y está último, en un torneo donde sólo le sirve ser primero o segundo. Porque Unión sabe, después de cinco años en la "B", que sólo sirve ascender.
UNIÓN 1 - INSTITUTO 1
Cancha: Unión Árbitro: Cristian Faraoni Unión: Ojeda; Pérez, Alessandria, Yacob y Gorostegui; Zapata, De la Fuente, Torres y Rosales; Pereyra y Márquez. DT: Fernando Quiroz. Instituto de Córdoba: Tombolini; Casais, Frontini, Charles Tomas y Torres; Chavarri, Toledo, Cardozo y Faurlín; Croce y Neumann. DT: Jorge Ghiso. Goles: en el segundo tiempo, al 1 m. 45 s. Croce (IACC) y a los 43 Arrúa (U). Cambios: a los 18 m. del complemento, Arrúa por Torres (U) y Gagliardi por Chavarri (IACC); a los 26 m. Lázzaro por Cardozo (IACC); a los 35 m. Carabajal por Alessandria (U); a los 40 m. Weiner por Gorostegui (U); a los 41 m. Silvio Romero por Morales Neumann (IACC). Incidencias: no hubo.
457 minutos
Fue el tiempo que pasó desde que un delantero de Unión festejó un gol con la rojiblanca a bastones. Así, el grito agónico de Arrúa de ayer para el 1 a 1 contra Instituto de Córdoba marcó el otro polo con aquél grito de la "Chancha" Zárate la tarde increíble del 3-4 contra Quilmes, que a pesar de la derrota le permitió al equipo de Claudio Gugnali clasificarse para jugar los dos partidos de Promoción contra los jujeños en la temporada pasada.
Le falló la mano del final
Se sabía, de antemano, que los hinchas y socios de Unión se iban a "ocupar" de Laureano Tombolini. Es que los seis años que defendió el arco de Colón serían suficientes para levantar las tribunas del 15 de Abril, mucho más en el primer tiempo cuando ocupó el arco que da la espalda a la barra de las bombas. El ex sabalero, que no respondió ningún agravio con gestos, sacó varias pelotas complicadas, como ésta de Fernando Márquez de cabeza en el complemento. De todos modos, dejó dudas su reacción en el remate de afuera del área que Arrúa transformó en el desahogo de Unión sobre la hora en el 1 a 1. Si a los delanteros de Instituto, como Morales Neumann, les faltó el tiro del final para liquidar a Unión con el 2-0 de contra, al "Tombo" le falló la mano. Quedó la sensación de que pudo reaccionar pero quedó atornillado y sin hacer nada.
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