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Deportes: DEPO-17
Lo que dejó la cita de Beijing
Crónica de una experiencia inolvidable
Los Juegos Olímpicos que finalizaron ayer dejarán una marca importante en la historia deportiva mundial. Su impresionante organización y la fabulosa infraestructura se suman a una lista notable de nuevos récords mundiales logrados por los deportistas participantes.
No le erró el tipo. Buscó la forma para no decir siempre lo mismo y la encontró. "Éstos fueron verdaderamente unos Juegos excepcionales", expresó el presidente del Comité Olímpico Internacional en su discurso final, para definir lo que representó Beijing 2008. Esas palabras Äespecialmente esperadas por los organizadoresÄ exaltaron a los 90 mil chinos que estaban en el estadio olímpico, los que explotaron en una ovación. Yo también, porque estaba ahí dentro viviendo tal vez una de las emociones más fuertes de toda mi vida. No exagero, ya que la organización se esmeró para presentar una gala de dos horas impecable, la digna representación de un evento que transcurrió 17 días en forma ininterrumpida. Fueron mis primeros Juegos, al menos presenciales, vividos a pleno. Sustentando mi propia convicción con respecto a la imposibilidad de medir rendimientos o hechos deportivos que se producen en distintas épocas Äen su momento dije que la proeza de Phelps no se puede comparar a la de Spitz, con más de 30 años de diferenciaÄ, no se puede establecer un parámetro adecuado para comparar las distintas ediciones a lo largo de la historia porque, así como Beijing tuvo adelantos tecnológicos increíbles, qué decir de Roma 1960, cuando los Juegos llegaron por primera vez al mundo entero a través de la televisión, por citar un solo ejemplo que me imagino debe haber revolucionado aquella época.
Excepcionales, pordonde se los mire
Es necesario coincidir con el belga Jacques Rogge cuando dice que fueron excepcionales. * Desde lo deportivo, porque los Juegos aún conservan esa magia que los hace únicos, despertando el interés de todos los países en poner en escena a sus más destacados deportistas. Porque sigue intacta la posibilidad de conjugar el amateurismo con el profesionalismo. Porque se batieron 38 récords mundiales y 85 de campeonato. * En materia de infraestructura deportiva, fue increíble. De afuera, de adentro, por donde se los mire, los estadios que se presentaron para competir fueron perfectas obras de arte. Durante mi estadía en Beijing, para llegar al centro de prensa pasaba todos los días indefectiblemente por el cubo de agua y el estadio olímpico, y era sistemático girar la cabeza para clavar la mirada en ellos y preguntarme cómo se les habrá ocurrido a estos tipos hacer semejante estructuras. * Desde el punto de vista del trato al visitante, la esmerada atención fue otro de los aspectos importantes que tuvo Beijing. Aunque con algunos problemas de comunicación en el lenguaje y falta en el poder de decisión, había miles y miles de jóvenes voluntarios que diariamente uno podía encontrar en cada rincón relacionado con los Juegos, serviciales, predispuestos. Después de la ceremonia de clausura, y caminando a tomar mi taxi, me crucé con varios de ellos y me nacía espontáneamente el agradecimiento a su incansable y desinteresada colaboración al servicio de la perfección alcanzada en estos Juegos. * Ni qué hablar de la ciudad. Preparada a la altura de las circunstancias. A miles y miles de kilómetros, en el período previo, uno podía leer y preocuparse al mismo tiempo con respecto a los problemas de contaminación que padecía la ciudad, manifiestos en la poca y hasta nula visibilidad que en teoría presenta la ciudad cada vez que hay que salir a la calle. No sé, pero se arreglaron, y muy bien. Las medidas que tomaron para hacer desaparecer el smog fueron acertadísimas, al menos por estos días. Autos que podían entrar a la ciudad de acuerdo con el número de sus patentes Äme imagino lo que será el tráfico un día cualquiera porque igualmente era un problemaÄ; construcciones paradas, con sus jirafas sin mover y tapadas con cartelería gigantesca alusiva al evento. Flores, calles impecables y aspectos cuidados al extremo para embellecer la ciudad. Los chinos se lo propusieron, y lo lograron. Porque, si hay algo en que la prensa pensaba "meter el dedo en la llaga", era en temas como éstos. Nada que objetar, todo brillante. Estoy sentado frente a la computadora y pensando desde hace un rato qué poner en la columna del debe y honestamente no se me ocurre nada. Es que Beijing regaló experiencias y sensaciones únicas, que se podrían encontrar exclusivamente en este lado del mundo.
La hora del agradecimiento
No podíamos dejar pasar esta oportunidad. Fue cuestión de decidirse, nada más, porque sabía que iba a contar con el apoyo del diario y un montón de personas dispuestas a sumarse. Y no me equivoqué, porque en el final de toda esta historia el saldo es altamente positivo. Nuevamente, El Litoral afianzó su liderazgo mediático marcando presencia en estos Juegos, siendo el único medio de la provincia de Santa Fe en estar presente en Beijing. A la oportunidad histórica que tuvo el medio no la desaprovechó. Las once horas de diferencia entre ambas ciudades lo posicionaban en una situación de privilegio para llevar al lector las noticias de cada jornada en forma inmediata. Se movilizaron las estructuras en ese edificio, todas las áreas se identificaron con este desafío, por ello mi agradecimiento a todos los responsables del diario, el cable y el sitio web. Nuestro gran desafío fue estar con ellos, nuestros atletas santafesinos. Ojalá que se hayan sentido acompañados, ya que para nosotros fue una alegría inmensa estar con ellos tan lejos. Sin duda que, estando acá, uno llega a tomar la verdadera dimensión de lo que es ser un atleta olímpico, independientemente del resultado deportivo. Mi profundo agradecimiento a las autoridades del IES y al grupo de pasantes integrado por Evelyn, Agustín, Alexis, Gerardo y Luis, coordinados por el profe Martín Blanc. Ojalá que para ellos haya sido una experiencia tan enriquecedora como lo fue para mí. Trabajamos un montón, y creo que la producción periodística fue impecable. Una vez más, pudimos lograr la combinación de esfuerzos entre el sector privado y el público. En este caso, debo destacar la importante receptividad del gobierno de la ciudad en el proyecto presentado, el que no se limitó a los Juegos, sino que, tal vez, en algunos meses más, pueda concretar un prólogo del Museo del Deporte para Santa Fe. Del mismo modo, queremos destacar el acompañamiento del gobierno de la provincia, la Municipalidad de Santo Tomé, la Cámara de Diputados de la provincia, el Concejo Municipal y el Sindicato de Luz y Fuerza. Mi reconocimiento a las empresas que nos acompañaron en este proyecto porque, sin su apoyo, no habríamos podido llevar a cabo todo este trabajo. A Mc Donald's, Speed Agro, Trevisán, Casino Santa Fe, Fides, Santa Fe Pinturas, Joyería Romeo, Provefarma, Von der Thusen y Fotocentro Digital. A todos los que de una u otra forma colaboraron en este emprendimiento, mi más sincero agradecimiento. Abruptamente, todo volverá a la normalidad, porque los Juegos ya son historia. En lo personal, fue algo inolvidable. Ayer, cuando salía del estadio, tenía una sensación de felicidad muy fácil de ser descripta, cuando en un flash repasaba todo lo que fue el trabajo de este tiempo, y por supuesto, por haber disfrutado de algo de lo que nunca me olvidaré en mi vida. Más allá de que los deportistas son los únicos y verdaderos protagonistas de esta historia, en la intimidad puedo decir: "Yo también participé en Beijing 2008".
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