Economía: ECON-02 Pymes con viento en contra
En los últimos cuatros meses, la supremacía de la información política y el conflicto agropecuario opacaron aspectos puntuales de la actividad manufacturera. Uno de ellos es el continuo desmejoramiento del entramado de las Pymes industriales, que ponen bajo sospecha el modelo de sustitución de importaciones.

Félix Canale

El reciente conflicto en el sector agrícola, aplacado como confrontación pero hasta ahora sin soluciones estructurales de fondo, ha desleído la problemática de las Pymes. A eso se sumaron otras turbulencias macro, como el valor del dólar, la inflación real, la caída de la competitividad económica, el salto del riesgo país y las dudas sobre la solvencia fiscal para honrar la deuda.

Alguno de esos temas puede estar sobredimensionado, pero lo concreto es que la situación de las pequeñas y medianas empresas suma 12 meses de un creciente escenario de dificultades, que las aproxima a una circunstancia similar a la de 1998. Es un hecho que el impulso logrado tras la salida de la convertibilidad perdió vitalidad.

Sobre el particular, existe un análisis realizado por el economista Dante Sica, de la consultora Abeceb.com, expuesto el pasado mes de julio en el marco de una actividad convocada por la Fundación Exportar. De ese informe, cedido a El Litoral por la Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe, se extrajeron algunos de los datos consignados en la presente nota, que se sumaron a los aportados por los estudios trimestrales de la UIA.

Insumos y salarios

La más reciente encuesta del Observatorio Pyme de la UIA muestra que, estructuralmente, los dos principales problemas que en este momento confrontan las pequeñas y medianas empresas industriales son el aumento de costos en las materias primas, que ya se encuentran en los valores previos a la crisis (95,6 % de los encuestados en 2008, frente a 93,5 % en 2007), y en los costos salariales (94,4 % en 2008 frente 90,4 % en 2007).

Por su parte, el estudio de Abeceb indica que, medido en dólares, el salario argentino previo a las paritarias de 2008 prácticamente ya alcanzaba un valor similar al existente con anterioridad a la crisis. Asimismo, advierte que, considerando los incrementos salariales del presente año, el costo de mano de obra local "va en camino de ubicarse nuevamente por encima de los valores de los países competidores de la región (Brasil y México), tal como ocurría antes de la devaluación".

Una consecuencia directa del incremento de estas variables es la disminución de la rentabilidad. De acuerdo con el Observatorio, en el primer semestre de 2008, el 56,5 por ciento de las empresas encuestadas expresó tener un rentabilidad levemente peor (53,2 % en 2007), en tanto 14,8 por ciento dijo que era sustancialmente peor (4,9 % en 2007). Resumiendo, 71,3 por ciento de las Pymes tiene problemas de rentabilidad y, de ellas, las que están sustancialmente peor que hace un año aumentaron en 10 puntos porcentuales.

Todo esto ocurre en un marco de energía subsidiada. Los ejemplos son conocidos: el litro de gasoil en la Argentina cuesta 2,12 pesos, mientras que en Brasil, en camino de convertirse en gigante petrolero, está a 3,44 (siempre en moneda argentina); en Chile, a 3,87; en Paraguay, 3,32; en Perú, 3,18, y en Uruguay, 4,67. Otra comparación es la tarifa industrial del gas. Mientras en la Argentina está a 0,414 pesos, en Brasil, a 1,729 pesos argentinos, y en Chile, a 3,096 pesos. A medida que las tarifas argentinas se sinceren, la presión irá en aumento.

Ventas y tributación

Las dificultades Pymes, considerado el orden de importancia y siempre en 2008, prosiguen con retraso en el pago de los clientes (69,5 % en 2008 frente a 50,3 % en 2007) y la caída de las ventas (60,4 % contra 26,1 % en 2007). Estos últimos factores se agravaron por el conflicto con el campo.

Por lo pronto y de acuerdo con el informe del Observatorio, las ventas reales de las pequeñas y medianas empresas industriales registraron una caída de -6,4 por ciento en el segundo trimestre de 2008, con lo que el acumulado negativo semestral alcanza a -8,4 por ciento.

En el informe de Abeceb se resume que "se percibe un continuo deterioro de los parámetros de competitividad que afectan la dinámica productiva. Factores como el incremento de los costos de materias primas, mano de obra y servicios, sumados a dificultades históricas del segmento Pyme, como restricciones de financiamiento y la elevada presión fiscal, generan señales negativas para el proceso inversor".

Profundizando el tema de la presión fiscal, el documento indica que en los 10 últimos años ésta se incrementó en 12,4 puntos, para alcanzar un total de 33 por ciento como porcentaje del PBI. La principal razón de este crecimiento son los tributos nacionales con 11,6 puntos, restando 0,8 puntos para los provinciales. Como es de público conocimiento, en la actualidad, distintas provincias están acrecentando su presión impositiva disponiendo, entre otras medidas, restablecer la tributación por Ingresos Brutos al sector productivo.

Se frena la opción exportadora

El informe del economista Dante Sica en la Fundación Exportar tiene por título "El desafío exportador ante un escenario de pérdida de competitividad". Debe ponerse atención a este título. No encierra un estimulante "ir por más", sino que contiene una advertencia sobre cómo hacer para que alcance la cobija.

Al mencionar el aumento de todos los costos, Sica admite que "son nocivos para el proceso exportador de las Pymes, ya que no permiten una mejora de la productividad que ayude a aprovechar las oportunidades para mejorar la inserción internacional."

Una inserción que plantea varios interrogantes. Uno de ellos es que de los 55.933 millones de dólares exportados en 2007, las empresas micro participaron en 0,03 por ciento, las Pymes exportadoras en 6 por ciento (3.355 millones) y las grandes se llevaron el 94 por ciento restante (52.577 millones), de acuerdo a los números de Abeceb. Sin embargo, en el período 2004 - 2006 el peso de las Pymes en valores promediaba 8%. De otro modo: su participación cayó 2 puntos en 2007.

Esos volúmenes, a su vez, fueron captados por un total estimado de 14.948 empresas, de las cuales 3.168 son micro, 10.725 Pymes y 1.055 grandes. Pero el dato definitivo es que esas empresas grandes se llevaron la mayor tajada porque están relacionadas con la exportación de commodities, cuyos precios internacionales se mantuvieron en alza.

Revertir la tendencia supone cirugías mayores. Según Abeceb, los principales motivos por los cuales las Pymes no exportan regularmente son: Insuficiente capacidad productiva y comercial para vender en el exterior (40%), no existe demanda de sus productos en el exterior (28%), limitaciones de gestión para acceso a los mercados externos (16%) y otros problemas 16%.

Dante Sica concluye que "los principales desafíos para las Pymes en su proceso de internacionalización pasarán por consolidar su posición productiva local a partir de un significativo proceso inversor que permita lograr un salto de calidad en cuanto a productividad genuina, incorporación de tecnología a los procesos productivos, profesionalización de los cuadros directivos y mejoramiento de la logística exportadora, entre otros elementos."

Toda estas recomendaciones suenan rigurosamente necesarias y apuntan hacia la gestión interna de las empresas. Pero la pregunta es: ¿Con cuál financiamiento?