Cien años no se cumplen todos los días: para festejarlos en grande, la comunidad okinawense en Argentina realizará el sábado 30 de agosto de 14 a 16, un colorido desfile artístico en la avenida de Mayo de más de 1.500 personas. Participarán del espectáculo agrupaciones de tambores, de danza y de karate, así como escolares y delegaciones extranjeras.
"La intención es compartir con la sociedad argentina esta celebración mostrando en el desfile el legado que nos dejaron nuestros antecesores y así demostrar nuestro profundo agradecimiento", mencionan los organizadores. Por ello, esperan superar la convocatoria realizada hace 90 años, cuando casi 5 mil personas se acercaron a presenciar el evento.
En el otro lado del mundo, desde unas pequeñas islas incorporadas a fines del siglo XIX como una provincia más de Japón, llegó el 70 por ciento de los inmigrantes de este país oriental a la Argentina. Fue hace un siglo que arribaron los primeros dos pioneros, luego más inmigrantes arribaron para hacer la América y conformaron una comunidad de unas 25 mil personas.
La principal causa para salir de Okinawa, que había sido un próspero reino ubicado en un lugar estratégico entre Japón y China, fue la pobreza. Con la conversión del territorio en un monocultivo de caña de azúcar ya desde principios del siglo XX, comenzó una dura realidad que se empeoró con el desastre de la Segunda Guerra Mundial, que tuvo una de las últimas batallas en la isla principal de la provincia.
En Argentina, se instalaron para buscar el progreso y trabajaron honradamente en una de las profesiones más tradicionales del inmigrante japonés que es la del tintorero. A partir de 1970, con la recuperación económica del Japón, se detuvo la corriente migratoria, pero los inmigrantes ya habían conformado sus familias para vivir en amistad y paz en América del Sur, como otros 200 mil okinawenses.
Los okinawenses recibieron por su ubicación geográfica la influencia conjunta de las culturas china y japonesa, para crear una tradición particular en sus propios tambores y danzas, que podrá disfrutarse en el desfile, y también en su arte marcial, el karate, reconocido en todo el mundo. Se menciona que las manifestaciones de la isla tropical son más alegres que las de sus vecinos.
Seibun Komesu, presidente del Centro Okinawense en la Argentina, explica los motivos de los festejos: "Para enaltecer y homenajear el esfuerzo de los inmigrantes pioneros y de nuestros padres, agradecer la hospitalidad con que nos ha recibido la sociedad argentina, como así también el apoyo continuo del Japón y de Okinawa". Cien años de una tradición cultural de inmigrantes okinawenses en Argentina no se festejan todos los días.
La Prefectura de Okinawa está formada por un total de 160 islas, ubicada al sur del archipiélago del Japón, entre las islas de Taiwán y el territorio continental de la República Popular de China. Desde estas islas, numerosos okinawenses han emigrado a Sudamérica en busca de trabajo y nuevos horizontes. Actualmente, la comunidad okinawense en América del Sur es de de aproximadamente 300.000 personas.
La comunidad japonesa en la Argentina es de alrededor de 30.000 personas, con una amplia mayoría (entre un 70 y 80 %) de descendientes de la Prefectura de Okinawa. Los hijos de okinawenses nacidos en estas tierras ya son de tercera y cuarta generación, trabajan integrados en la sociedad argentina y en forma mancomunada dentro de las distintas instituciones de la colectividad japonesa en el país.
El Centro Okinawense en la Argentina es la institución que nuclea a todos los okinawenses del país. Aparte de esta institución, hay aproximadamente 40 agrupaciones y asociaciones sociales y de cultura okinawense, algunas de las cuales poseen su propia sede social. Además de Buenos Aires, también existe una importante comunidad de okinawenses radicados en las provincias de Santa Fe y Córdoba.
La institución
El Centro Okinawense en la Argentina fue fundado el 25 de mayo de 1951. La apertura de su primera sede en la calle Algerich 68 se realizó a mediados de octubre de 1958 con la asistencia de importantes autoridades de Okinawa. Los objetivos estatutarios de la institución son: a) promover entre sus asociados el espíritu de unión y vínculo de amistad; b) mantener y fomentar el intercambio con las instituciones existentes en la Argentina para afianzar las buenas relaciones entre los habitantes de la Nación Argentina y los residentes okinawenses y c) servir de vínculo entre argentinos y japoneses, a fin de contribuir al progreso de la Nación Argentina.
Para cumplir con los objetivos de su creación, la institución realiza numerosas actividades culturales, sociales y deportivas para sus asociados y también actividades de divulgación cultural abiertas a la comunidad en general. Ofrece también diversos tipos de cursos y talleres de idioma, arte y cultura.
De la redacción de El Litoral