Los terrenos loteados por una inmobiliaria en el barrio Santa Rita, al norte de nuestra ciudad (ubicados en Florencio Fernández y Alsina), usados por los chicos del barrio para jugar al fútbol, se han convertido en "zona de procesamiento" para numerosos cirujas.
Esta denuncia vino de parte de Antonia Romero, vecina del barrio, quien planteó la situación en la sección Periodismo Ciudadano de nuestro portal (www.ellitoral.com), una herramienta para la participación social. Allí, comentó Romero, los carros conducidos por cirujas arrojan la basura. "Vienen al lugar y seleccionan. Entonces quedan todos los desechos tirados y se desparraman por el viento", explicó.
Los terrenos están comprendidos en unas cuatro manzanas, de las cuales la última (la más alejada de Florencio Fernández) ha comenzado a edificarse en un 50 %. Las demás presentan sólo algunas construcciones en distintos estadíos, por lo que son usadas Äcomo marca la tradiciónÄ como campito por los chicos de la zona: así, en la primera manzana se han instalado dos arcos grandes, por lo que el destino del área como espacio recreativo está convalidado en los hechos.
Es justamente esa manzana la más "limpia", puesto que la contigua es (notoriamente) la preferida de los cirujas a la hora de decidir qué es comercializable y qué sólo basura, por lo que centenares de bolsas, con desechos irrecuperables, se acumulan allí.
"La Municipalidad ha mantenido el predio siempre con el yuyo corto, y los chicos lo usan para jugar", describió nuestra periodista ciudadana. Frente a este espacio que debería ser verde está la escuela 1336 Combate del Quebracho, a la que concurre la gran mayoría de chicos de la zona.
Un dato importante que aportó la vecina es que un tiempo atrás ocurrió un intento de violación a una menor en una de las obras en construcción de las nuevas viviendas del terreno. "Queremos que mantengan limpio el lugar, porque está en riesgo la salud y la vida de nuestros niños", sentenció.
El Litoral, en su edición del domingo 9 de marzo pasado, consignó que en la tarde anterior una niña de seis años fue rescatada de las manos de un preso que gozaba de salidas transitorias: el mismo debía cumplir una condena hasta 2011 en la cárcel de Coronda, por cuatro ataques sexuales más contra nenas de entre 6 a 8 años.
En la oportunidad, un grupo de policías llegó hasta calle Alsina al 9000, frente a la escuela Combate del Quebracho, donde se ubica una obra en construcción que se encuentra abandonada, y a poco de ingresar en el predio se topó con un individuo, el que estaba de pie, con sus pantalones a medio bajar. A su lado estaba la niña acurrucada en el suelo. El hombre tenía entre sus manos un cuchillo y extrajo además un revólver con el que apuntó hacia los uniformados. En dicha circunstancia, uno de los policías reaccionó y abrió fuego, impactando el disparo en la pierna izquierda. Tras ello el hombre logró ser reducido, a tiempo que la menor era rescatada sana y salva.
Numerosos vecinos se agolparon alrededor de la obra en construcción, y cuando se enteraron de los hechos arremetieron contra el atacante, quien fue blanco de una verdadera lluvia de golpes y patadas. En medio de este dramático cuadro, la policía logró poner algo de orden y rescató al sujeto a quien lo colocó en el interior de una ambulancia.