Sucesos: SUCE-01
Hay tres prófugos
Un procesado por el robo a una casa de barrio Sur
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Los delincuentes iban por calle 4 de Enero al 1800 cuando vieron un juego de llaves colgado del lado de afuera. Entraron a la casa, amenazaron a al dueño y su hijo de 6 años y se llevaron objetos de valor. En la huida la policía logró capturar a uno.

Leandro estaba en su casa de 4 de Enero al 1850, cuando escuchó ruidos extraños que venían desde el frente. Quiso ir a ver qué pasaba, pero de camino se encontró con dos o tres personas que lo amenazaron de muerte so pretexto de estar armados.

El dueño de casa había olvidado la llave del frente puesta del lado de afuera, y casualmente cuatro hampones en busca de su presa vigilaban el barrio. Los delincuentes no dudaron ni un segundo en ingresar al inmueble, cuya entrada estaba franqueada.

Una vez adentro redujeron al morador, que no opuso resistencia, puesto que de él dependía la vida de su hijo de 6 años, que estaba junto. Lo ataron de pies y manos con cables y piolas que encontraron y comenzaron a saquear la vivienda.

Un detenido

Ni bien abandonaron la casa Leandro logró zafar de las ataduras y llamó a la policía, que desplegó a su gente en las inmediaciones. Fue entonces que lograron detener a uno de los asaltantes, a quien le secuestraron algo de lo robado. Los otros tres lograron escapar.

Se trata Ezequiel Alberto Aguirre, un joven de 22 años de barrio San Lorenzo, que la semana pasada fue procesado por "robo calificado por el uso de llave verdadera que fuera hallada; y privación ilegítima de la libertad". La medida la adoptó el juez de Instrucción Primera, Pedro Norberto Guevara, que a su vez pidió la captura de otros tres sujetos que habrían participado del ataque.

Fuentes tribunalicias informaron que Aguirre "negó haber entrado a la casa" la tarde del 1º de agosto, sino que "se encontraba en la puerta, haciendo de campana". Sin embargo, semejante argumentación no significó un atenuante para el magistrado.

Sin armas a la vista

También se supo que a pesar de haber existido amenazas e insinuaciones de que llevaban armas, ninguno de los delincuentes las exhibió, por lo que se descarta el agravamiento del delito por tal motivo.

Tras su detención, Aguirre fue interrogado por la policía, ante quien habría reconocido que él y sus amigos habían salido a ver qué podían robar, cuando se encontraron con la llave puesta del lado de afuera de la casa. En el momento en que lo atraparon tenía en su poder varios de los artículos sustraídos de la vivienda, reconoció la fuente.

Producto del golpe se llevaron celulares, un equipo de música, electrodomésticos, un reproductor de DVD y una play station, entre otros objetos de valor y fáciles de transportar.